El PSOE de Pedro Sánchez vuelve a echarse a las calles. Tras la gira de las primarias de primavera, la Ejecutiva federal celebrará asambleas abiertas a la ciudadanía en todas las provincias de España durante el año próximo. Con las elecciones municipales y autonómicas en mayo de 2019, el próximo curso político estará marcado por la precampaña. Tras sus mediocres resultados, el PSOE quiere pasar página de las elecciones catalanas y ampliar su discurso a la agenda social en la que pueda mostrar claramente sus diferencias con la derecha del PP y de Ciudadanos.

En este contexto, la Ejecutiva socialista tiene previsto recorrer 43.988 km y celebrar 52 asambleas en una primera fase centrada en la situación del sistema público de pensiones. Pedro Sánchez participará en las «plazas más importantes», según ha anunciado en rueda de prensa este miércoles su secretario de Organización, José Luis Ábalos.

El PSOE ve el año 2018 como «una oportunidad para el cambio», un «año cargado de retos y desafíos en un país repleto de necesidades» en el que quiere dedicarse a «escuchar a la ciudadanía» para averiguar «qué le preocupa a nuestro país y qué espera de nosotros».Convencidos de que «para encontrar soluciones es igual de importante escuchar que explicar», los socialistas recuperan las asambleas abierta como un «formato idóneo» para «romper jerarquías y hablar de igual a igual» a los ciudadanos. En resumen, se trata de «priorizar la agenda socioeconómica, movilizar el partido y consolidar la alternativa política que representa el PSOE».

La Ejecutiva iniciará esta campaña con el debate sobre el deterioro del sistema de pensiones, al que seguirán asuntos como la calidad del empleo, la renta mínima, la transición ecológica o la violencia de género, según ha anunciado Ábalos.

Sin miedo a Ciudadanos

El secretario de Organización ha asegurado que el éxito de Ciudadanos en las elecciones catalanas «no es extrapolable» al resto de España porque ni la situación política ni los debates son los mismos en esa comunidad. Para negar que el partido de Albert Rivera sea una amenaza electoral para el PSOE, Ábalos ha inistido en que las elecciones del 21-D se han dirimido exclusivamente en términos de «independentismo sí o no», en el que Ciudadanos se ha impuesto por ser su lucha contra el soberanismo su único discurso.

Ha recordado que el partido de Inés Arrimadas nació en Cataluña precisamente con ese objetivo de combatir el independentismo para asegurar que el «debate político» no es el mismo en el resto del territorio nacional. «Es muy simple trasladar la respuesta cuando las preguntas no son las mismas», ha asegurado, antes de criticar la falta de programa político de Ciudadanos.

«Ahora tienen que demostrar que quedar los primeros en Cataluña que sirve para algo. El gran reto no es ganar las elecciones, sino demostrar que sirve para algo. Nosotros no tenemos nada que ver con las políticas neoliberales de la derecha», ha explicado.

El número 3 del PSOE se ha negado a pedirle a Arrimadas que presente su candidatura a la investidura como presidenta de la Generalitat, aunque sí le insta a «ejercer el liderazgo» que le han otorgado las runas. «Ciudadanos ha recibido un caudal de confianza la que tendrá que dar una respuesta. Imagino que respetarán mucho a sus electores y les querrán dar algún tipo de iniciativa política para que no sólo se hable de voto útil, sino también de resultados útiles», ha afirmado, cuestionando la «viabilidad» de la propuesta política de Arrimadas.

Para el PSOE, el 21-D es sólo un punto y seguido en la crisis catalana, ya que «nada se ha cerrado y el problema está absolutamente abierto», con la incertidumbre sobre el «marco más importante»: la gobernabilidad.