El Banco Sabadell ganó 801,5 millones de euros en 2017, un 12,8 % más, y su presidente, Josep Oliu, que da por zanjada la crisis, confía en que los resultados seguirán mejorando este año, cuando cree que la economía española volverá a crecer cerca de un 3 %. Una visión que coincide con la de CaixaBank, que da por terminada la fuga de depósitos.

Aunque la incertidumbre política de Cataluña está «latente», Oliu considera que tiene más valor la certidumbre institucional, por lo que si el próximo gobierno catalán está en el marco de las instituciones, todo ello no tendrá impacto sobre la economía española.

De ahí que el banco, que rebajó hace unos meses del 2,8 al 2,5 % su previsión de crecimiento del PIB de España en 2018 por la situación catalana, ahora vuelva a pensar que la economía del conjunto del país puede crecer cerca del 3 %.

Oliu, que trasladó su sede social a Alicante, ve difícil volver a Cataluña

Durante la rueda de prensa de presentación de resultados celebrada en Madrid, el banquero ha asegurado que ve «complicado» que el banco, que en octubre decidió mover a Alicante su sede social, vuelva a trasladarla a Cataluña.

A pesar de este cambio de sede y de que él mismo pasa cada vez más tiempo en Madrid, Oliu no se siente «exiliado», lo que le pasaría si estuviera fuera de España, y a poco de cumplir los 69 años, no piensa en su sucesión al frente del Banco Sabadell.

«Estoy esperando a tener la edad de Paco», en alusión al presidente de BBVA, Francisco González, que ayer se comprometió a ceder el testigo del banco antes de los 75 años, que cumplirá en octubre de 2019. En cualquier caso, Oliu ha dicho que el Banco Sabadell está preparado por si sucede algún imprevisto.

Volviendo a Cataluña, ha insistido en que la situación en las sucursales se normalizó en la recta final del pasado año tras el nerviosismo de octubre -coincidiendo con el referéndum ilegal- que provocó la salida de depósitos.

Estoy esperando a tener la edad de Paco [presidente del BBVA]»

En Sabadell están muy satisfechos de su cuota de mercado en Alicante, donde casi uno de cada dos clientes de banca lo son de la entidad, como ha destacado el consejero delegado, Jaime Guardiola, y con las posibilidades que ofrece Reino Unido y México, dos países en los que el banco quiere crecer sin compras.

De hecho el grupo aspira a doblar su rentabilidad en estos dos mercados «en un periodo relativamente corto», un objetivo que posiblemente incluirá en el plan estratégico que presentará el próximo 23 de febrero en Londres.

Preguntado por el Banco Popular, Oliu se ha alegrado de que el Banco Santander lo haya adquirido porque tiene capacidad para asumir ese riesgo, algo que no podía hacer el Sabadell, ha admitido, y de que se recuperar muy positivamente la estabilidad financiera.

Las cláusulas suelo no preocupan «nada» en la entidad bancaria, dice Oliu

Las cláusulas suelo y las posibles reclamaciones de cliente que pudieran seguir llegando no le preocupan «nada» y, al igual que sus colegas de la gran banca, rechaza la propuesta del PSOE de imponer un impuesto al sector para sostener las pensiones y aplaude la posibilidad de que el ministro Luis de Guindos pueda llegar al BCE.

En las cuentas, el margen de intereses, que refleja la evolución del negocio bancario, mermó un 0,9 %, si bien las comisiones netas crecieron un 6,5 %; el margen bruto, que mide la relación entre ingresos y costes, creció un 4,9 %, pese a que los gastos aumentaron un 2,2 %, por los costes extras de tecnología relacionados con TSB.

El banco aumentó un 53,9 % las provisiones para insolvencias ayudado por los beneficios extraordinarios de diversas operaciones corporativas y el crédito aumentó un 4,6 % gracias al crecimiento en pymes y a la nueva producción de hipotecas.

Sabadell, que pagará un dividendo complementario en efectivo de 0,05 euros por acción, ha vivido hoy su peor sesión del año en bolsa y poco antes del cierre retrocedía más del 3 %.