De 2.840 incidencias a 4.224 en solo tres años. De 2,6 millones de pasajeros afectados en 2014 a casi 4 en 2017. Y todo ello con una plantilla que en los últimos 18 años (a partir de 1999) ha perdido 2.167 trabajadores, pasando de 8.356 a 6.189 empleados. La agonía de los Cercanías de Madrid «sufre un deterioro influido especialmente por dos factores, los efectos de la crisis sobre el empleo y el paulatino recorte en el mantenimiento», según denuncia un estudio presentado por Comisiones Obreras de Madrid (CCOO).

«Desde hace varios años, agudizado desde 2016, el servicio ferroviario de Cercanías en la Comunidad de Madrid ha sufrido continuos incidentes», arranca el informe que el sindicato presenta este martes. En concreto, un aumento del 50% en ese periodo. El peor año de los últimos cinco registrados es 2016, siempre según CCOO: ese año se contabilizaron 4.385 averías (ligeramente por encima de 2017) que afectaron a, 4,2 millones de usuarios, el récord absoluto. Hoy suben al Cercanías de Madrid 900.000 personas al día aproximadamente: hace unos años muchas más de un millón.

Cercanías de Madrid pasó de 2.840 averías en 2014 a 4.224 el año pasado

Pero 2017 fue un año igualmente muy malo que mantuvo la tendencia del ejercicio anterior y, en algunos aspectos, la agravó en lo tocante al transporte en trenes regionales. Por ejemplo, las horas acumuladas por retrasos aumentaron el año pasado (141.699 horas) frente al 2016 (140.964 horas). El último bienio ha sido negro, coronado por la dantesca imagen de centenares de pasajeros andando por las vías en noviembre pasado.

No siempre es culpa de la empresa, dice CCOO: aproximadamente el 65% de los fallos son achacables a Renfe o Adif, pero un 35% se debe a causas ajenas, matiza esta central. Las averías «más habituales son las relativas al material motor, con el 50% del total», reconoce el informe, que critica un recorte laboral continuado desde hace dos décadas.

Las horas perdidas en 2017 por los retrasos ascienden a 140.964

«Los trabajadores de Renfe en Madrid en 1999 ascendían a 8.356; 18 años después con datos de 2017 se han reducido a 6.189; del recorte de 2.167 trabajadores en ese tiempo, 2.046 pertenecen a personal operativo». Es decir, directamente relacionado con la explotación del tren: «mecánicos, factores de circulación, interventores, taquilleros, mantenedores de vías y catenarias…». «El impacto económico de estas deficiencias», razona CCOO, «repercute no solo en las cargas de trabajo de las plantillas de las empresas ferroviarias, sino en el trabajo del conjunto de la ciudadanía».

Según datos filtrados a El País, los trenes suprimidos también son un clásico en el operador ferroviario: de 800 en 2013 a 2.513 el año pasado. Cada día en las redes sociales, como Twitter, decenas sino centenares de usuarios protestan vehementemente por trenes que llegan con retraso o que directamente aparecen recogidos en el panel y, llegado el momento, nunca aparecen.

Se ha dejado de prestar servicio en Seseña, El Tejar, Cercedilla Pueblo, Siete Picos…

El sindicato recuerda que se habló de un Plan de Cercanías 2009-2015 con, entre otras cosas, la apertura de 25 estaciones de tren. «Nueve años después», deplora el documento, «hemos asistido a cómo Seseña dejó de prestar servicio en abril de 2007, el Tejar hacía lo propio en 2010, los apeaderos de la Línea C-9: Cercedilla Pueblo, Las Heras, Camorritos, Siete Picos, Dos Castillas y Vaquerizas fueron suprimidas en verano de 2011, la línea C-3a con sus tres estaciones de Pinto, Parque de Ocio y San Martín de la Vega, desapareció el 4 de abril de 2012…».

Para muchos ciudadanos «peligran sus trabajos al ser penalizados por los continuos retrasos», se lee a continuación. Entre las propuestas, se plantea dotar a Cercanías de Madrid de un «presupuesto extraordinario» que permita «recuperar el nivel necesario de inversión y mantenimiento»; revertir «las externalizaciones» e «internalizar el mantenimiento del material rodante»; poner en marcha «las estaciones e infraestructuras ya construidas, pero sin funcionamiento desde hace años»; o «aumentar los puestos de trabajo».