Liberbank está haciendo los deberes para reducir sus costes, ganar eficiencia y, por extensión, contentar a los grandes inversores. En 2017, rebajó los gastos apenas un 1% iteranual hasta 423 millones. Pero el objetivo para este año es mucho más ambicioso. La entidad espera recortar más del 5% sus costes operativos, tal como señaló Manuel Menéndez, consejero delegado, a un grupo de analistas, tras la presentación de resultados del año. Esta reducción supone situar la base de costes por debajo de los 400 millones de euros.

Para lograr este nivel y ganarse el favor del mercado -sube un 8,5% en bolsa este año, mientras sus homólogos europeos suben un 0,5%-, Liberbank implementó un ERE a mediados de 2017 y está apostando por ampliar su red de agentes, que gestionan sus propias oficinas de manera independiente.

El consejero delegado del grupo desveló a los analistas que este año reducirá los costes por debajo de 400 millones

La entidad comenzó a probar este modelo de negocio en 2016 y ya cuenta con 89 agentes. Espera elevar el número a 150 durante 2018, que representaría el 20% de las oficinas propias del grupo, actualmente 771, confirman fuentes de la entidad.

«Se trata de oficinas en las que o bien los empleados se jubilan o se trasladan a otras sucursales, y el agente se selecciona de fuera. Los agentes son ex empleados de otras entidades, profesionales con experiencia en sector seguros, familiares de empleados. La mayoría es titulado universitario y se elige mediante un sistema de competencia entre candidatos», explican fuentes de Liberbank.

El banco fruto de la fusión de Cajastur, Caja de Cantabria y Caja Extremadura pactó medidas de ajuste en junio -recorte de plantilla y oficinas-, que aún no han terminado de ejecutarse, por lo que la totalidad de los ahorros no se recogerá hasta este año. Para realizar este ajuste, provisionó en el segundo trimestre del año pasado 57 millones de euros.

Espera terminar el año con 150 oficinas gestionadas por agentes, cuyo coste no recae sobre el banco, sino sobre el empleado

El número de oficinas, nominalmente, se ha reducido un 14%. Sin embargo, la mayor parte de las oficinas que formalmente se ha dado de baja se ha transformado, realmente, en oficinas de agentes financieros.

Al cierre de 2016 Liberbank tenía 896 oficinas propias y otras 21 de agentes. Al cierre de 2017, había 771 oficinas y otras 89 oficinas de agentes.

La entidad explica que, según el modelo de agentes, las oficinas de Liberbank mantienen su imagen corporativa, equipamiento y demás, pero son gestionadas por un franquiciado y, por lo tanto, es éste y no el banco quien soporta el coste del inmueble.

Ajustes en plantilla

La entidad y los sindicatos pactaron el pasado mes de junio la reducción de la jornada de en torno al 10%; la baja voluntaria por prejubilación para los nacidos en el periodo 1956 a 1959 con una remuneración de entre el 75 y el 80% del salario neto; bajas incentivadas voluntarias con indemnización de 33 días por año trabajado con un límite de 120.000 euros; una compensación económica para los empleados con salarios brutos inferiores a 30.000 euros de 400 euros en 2017 y 800 euros para 2018 y 2019.

Previamente, en diciembre de 2013, lanzó otro ERE, mediante el cual redujo un 30% la jornada a 1.200 empleados y un 10% a los que ingresaban menos de 30.000 euros y un 18% al resto de la plantilla.

Liberbank cerró 2017 con unas pérdidas de 259 millones, frente a los beneficios de 129 millones registrados en 2016. El resultado se vio penalizado por la aceleración del saneamiento de la cartera inmobiliaria con dotaciones extra por 600 millones, de cara a impulsar su desinversión. La entidad vendió a finales del pasado año activos dañados por 600 millones a los fondos Bain y Oceanwood. Para cubrir este impacto, el banco realizó entonces una ampliación de capital de 500 millones, que le permitió situar su capital de máxima calidad con plena implantación de Basilea III (fully loaded) en el 11,9% a cierre de año.

El ladrillo es uno de los principales lastres del grupo. En total, entre impagos y adjudicados, los activos improductivos suman 4.400 millones, equivalente al 18% del balance. El objetivo del grupo para 2020 es reducir la cartera a 1.700 millones, con un peso sobre activos inferior al 6,5%.