Economía

Los bancos avisan del esfuerzo que hacen al no cobrar por los depósitos a sus clientes

La AEB señala el "fuerte esfuerzo" que supone pagar intereses por el ahorro cuando el BCE cobra a las entidades por el exceso de liquidez

Los depósitos apenas ofrecen rentabilidad en un entorno de tipos en mínimos históricos. EP

Los depósitos bancarios siguen siendo el producto favorito de las familias españolas. El 37% de la riqueza financiera de los particulares -sin incluir el patrimonio destinado a inmuebles- está colocada en depósitos, a pesar de que las entidades ofrecen una rentabilidad nimia, en un entorno de interés en mínimos históricos. Aun así, los bancos subrayan el esfuerzo que hacen para ser capaces de remunerar el ahorro a sus clientes, en lugar de cobrar, aunque ello impacte negativamente en su cuenta de resultados.

La AEB (Asociación Española de Banca) señala que las entidades de crédito siguen siendo el principal activo financiero de las familias, apoyado en principios de confianza, seguridad y liquidez. Algo, que en opinión de José Luis Martínez Campuzano, portavoz de la patronal de bancos, «también responde probablemente al fuerte esfuerzo desarrollado por los bancos para mantener una retribución positiva en depósitos a los ahorradores, pese al tipo de interés negativo de 0,4% del ECB a los propios depósitos de los bancos».

Los españoles tienen casi 800.000 millones de euros en cuentas y depósitos bancarios

Es decir, los bancos se esfuerzan por dar intereses a los particulares que mantienen su dinero en cuentas e imposiciones a plazo fijo, a pesar de que el BCE penaliza con un cargo del 0,4% el excedente de liquidez.

Al cierre de año, según datos del Banco de España recogidos por Inverco, las familias tenían casi 800.000 euros en productos de ahorro (570.000 millones en cuentas y 220.000 millones en depósitos).

Según los últimos datos del Banco de España, las entidades abonaron de media un tipo de interés anual del 0,08% en los productos de ahorro a plazo que se formalizaron en diciembre. La tasa se ha mantenido en ese entorno durante los últimos dos años.

Aunque el depósito sigue siendo el producto en el que los españoles tienen más dinero, en los últimos años ha experimentado un descenso. La posición en productos bancarios fuera de balance (Fondos de Inversión, Fondos de Pensiones, seguros e inversión directa) volvió a aumentar en 2017 y estos instrumentos financieros suponen alrededor del 57% del total de los activos financieros en posesión de las familias españolas, frente al 50,2% que suponían en 2008, según datos del Banco de España elaborados por Inverco.

Por qué la banca no paga por el ahorro

El BCE, con su política ultraexpansiva para estimular la economía y sus subastas de liquidez, ha llenado el mercado de dinero, por lo que el pasivo de los particulares, tan preciado durante los momentos más críticos de la crisis, ya no es un bien escaso para los bancos. Las entidades tienen barra libre de liquidez y ya no necesitan pagar a sus clientes un plus adicional sobre el precio oficial del dinero -en el 0%- para, como ocurrió en el pasado, equilibrar sus balances, es decir, para cuadrar activo y pasivo.

Lejos quedan los tipos de interés de hasta el 5% que las entidades -especialmente las cajas y grupos más débiles- llegaron a abonar por el ahorro a finales de 2008 cuando, tras la caída de Lehman Brothers, los mercados mayoristas de financiación se cerraron a cal y canto, y se vieron obligadas a recurrir al pasivo minorista para compensar sus cuentas.

Por otro lado, el BCE, con el ánimo de estimular el crédito, ha situado la llamada “facilidad de depósito” en terreno negativo (-0,4%). Ello implica que las entidades tienen que pagar este porcentaje sobre el volumen de excedente de liquidez que cada día depositan en la ventanilla del banco central, lo que les disuade a la hora de querer captar dinero de más.

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