Nuevo revés para Inditex en bolsa. La que fue durante años la joya del mercado español se ha acostumbrado en los últimos tiempos a dar disgustos a los inversores. Este viernes sus acciones han sufrido un descalabro superior al 7%, su mayor caídas desde 2009, y se han situado en sus niveles más reducidos desde hace tres años.

Este varapalo se ha producido después de que la compañía se haya puesto en contacto con analistas para ajustar a la baja sus estimaciones de negocio en el cuarto trimestre, en el que el buen inicio que propició la llegada del frío -tras un tercer trimestre muy cálido- no se vio refrendado en las semanas posteriores. El impacto negativo del cambio de divisas también está pesando en las cuentas de Inditex.

Ante esta situación, firmas como JPMorgan o Santander han recortado de forma significativa sus valoraciones de la compañía, avivando los temores sobre la rentabilidad de su negocio.

Las dificultades que están atravesando algunos de sus competidores y, muy especialmente, la firma sueca H&M, ha puesto en alerta a los inversores, que temen que la competencia de los gigantes del comercio online, como Amazon o Alibaba, estén poniendo bajo presión las rentabilidades del sector.

La firma de inversión RBC ha puesto este viernes el foco sobre la amenaza que se cierne sobre los márgenes de H&M, y esta cuestión empieza a pesar sobre el conjunto del sector, aunque, como observa Iván San Félix, analista de Renta 4, «la situación de H&M e Inditex no tienen absolutamente nada que ver».

En ese contexto, Inditex siempre se ha defendido por la fortaleza de sus márgenes, sin parangón entre sus competidores, y la positiva implementación de su canal de distribución online. «Hasta ahora parecía que Inditex era ajena a todas estas dificultades propiciadas por la fuerte competencia, pero ahora se ve que también le empieza a hacer daño», afirma un analista de una firma de inversión europea.

«No se trata de que vaya a dejar de ser líder en márgenes, pero sí que pueda reducirlos algo», aclara Pablo García, director de Alphavalue en España.

Con este tropiezo, la compañía que preside Pablo Isla estira una negativa racha que le llevó a firmar en 2017 su peor año en bolsa en una década y que ha provocado la pérdida de cerca de un 32% de su valor en los últimos ocho meses, lo que se traduce en la pérdida de más de 36.000 millones de euros de capitalización.

La firma, que superaba con claridad los 100.000 millones de valoración, muestra a día de hoy un valor inferior a los 80.000 millones, lo que le ha supuesto, entre otras cosas, perder el primer puesto por tamaño en la bolsa española, en favor de Santander.

La magnitud del castigo que viene sufriendo Inditex en los últimos tiempos no puede explicarse sin atender a las fuertes ganancias registradas durante años, que habían llevado sus precios a unas valoraciones que la mayoría de los analistas consideraban ya muy exigentes. En opinión de García, con estas caídas, Inditex se ha situado en niveles atractivos desde una perspectiva de largo plazo.

«Llevábamos mucho tiempo negativos con el valor, simplemente porque estaba muy cara. Pero ahora creo que ofrece unas valoraciones interesantes para una compañía que sigue mostrando unos resultados muy sólidos«, indica.