Cerca de un 300% de revalorización en la última década, sorteando las sucesivas crisis que han sacudido al mercado. Una valoración que ha llegado a superar los 100.000 millones de euros y que le ha convertido en la mayor empresa de la bolsa española. Una capacidad sin parangón para adaptarse a las nuevas tendencias del negocio, para mantener unos envidiables ritmos de crecimiento a nivel global.

A Inditex no le han faltado en los últimos años para afianzarse como una de las empresas más fiables del parqué español. Por eso, ver al grupo de moda anotarse más de un 2%, como ocurrió en la sesión del pasado jueves, no debería parecer sorprendente. Y, sin embargo, lo cierto es que desde hace varios meses, este buen tono representa una excepción. Y sólo un día después, los números rojos volvían a empañar la marcha en bolsa del gigante español del sector textil.

La matriz de tiendas de moda como Zara, Bershka o Stradivarius ha visto esfumarse casi un 20% de su valor en apenas cinco meses. Cerca de 25.000 millones de euros de capitalización se han volatilizado desde inicios de junio, conduciendo al valor a sus niveles más bajos en casi un año y medio y poniendo en riesgo su condición de compañía más valiosa de la bolsa española -la distancia con Santander se ha reducido a menos de 3.000 millones. En el ejercicio registra ya caídas próximas al 8%, lo que supone su peor registro desde 2008, el año que la crisis subprime sacudió a los mercados.

El idilio de la compañía fundada por Amancio Ortega con los inversores parece atravesar, así, un momento crítico. ¿Por qué?

“Inditex es una compañía cuyos resultados muestran crecimientos a tasas muy elevadas, que se muestra sostenible en márgenes, que está implementando una integración del canal de ventas online que va muy bien, con un perfil financiero muy saneado y que ofrece visibilidad de crecimiento, ya que hay áreas geográficas en las que aún presenta un potencial elevado”, indica Gemma Hurtado, gestora de Mirabaud Equities Spain. Por lo tanto, “creo que esta mala racha en bolsa sólo se explica por una cuestión de valoraciones”.

Los resultados presentados el pasado 20 de septiembre sembraron dudas entre los inversores

Son muchos los analistas que desde hace años vienen advirtiendo de que la fuerte escalada bursátil de Inditex había llevado sus valoraciones a niveles muy exigentes. Sin embargo, hasta ahora, la compañía siempre había logrado sacarse un as de la manga con el que capear esas dudas y alcanzar nuevos récords. Esta suerte parece haber cambiado. ¿Por qué?

Los últimos resultados, presentados el pasado 20 de septiembre, parecen tener parte de la respuesta. “A pesar de que los resultados de la primera mitad del año se han presentado en línea con lo estimado, la desaceleración de las ventas comparables y el estrechamiento del margen bruto son los aspectos más preocupantes. El impacto negativo de la apreciación del euro sobre las ventas era un efecto esperado, pero creemos preliminarmente que el impacto sufrido no se justifica sólo por esto”, indicaron entonces en Bankinter.

La amenaza de Amazon

Tras estos datos sobrevuela la sempiterna amenaza de Amazon y otros gigantes online, que han puesto en apuros al conjunto del sector del comercio tradicional. Desde finales de mayo, poco antes de que la firma que dirige Jeff Bezos comprara la cadena de supermercados Whole Foods, el índice europeo de retail del Stoxx 600 acumula recortes que superan el 10%. “La amenaza de Amazon está haciendo mucho daño a los minoristas, como es el caso de Inditex”, comenta Pablo García, analista de Alphavalue.

“Las cotizaciones de los retailers y apparel retailers americanos vienen sufriendo severamente este año, sobre todo desde la compra de Whole Foods por parte de Amazon antes del verano, y han contagiado, aunque suavizadas, a compañías europeas. Estas flojas cifras de Inditex reavivarán esta perspectiva”, indicaban en Bankinter tras los resultados de septiembre. Este mismo viernes, la firma alemana Berenberg ha rebajado su visión sobre Inditex, subrayando la amenaza del comercio digital.

Con todo, lo cierto es que el éxito de la estrategia online desarrollada por Inditex en los últimos años debería minimizar este riesgo, ya que la firma es considerada una de las mejor preparadas del sector en este campo. “Seguimos considerando a Inditex como uno de los pocos beneficiarios del actual cambio acelerado de canal hacia las ventas online desde las ventas en tienda (la canibalización de las ventas en tiendas sigue siendo mínima”, observan en Citi, donde resaltan que este traslado hacia las ventas en internet debería permitir a la compañía que dirige Pablo Isla, reducir el espacio físico de sus tiendas y mejorar así de forma sustancial la ratio de gasto por venta.

El otoño cálido y la crisis catalana son otros factores que ponen en riesgo las previsiones de ventas de Inditex

Otro problema que enfrenta actualmente Inditex, al igual que el resto del sector, es el derivado de los efectos del cambio climático y el otoño especialmente cálido que se está registrando en Europa. “El clima inusualmente cálido ha sido un problema para todo el hemisferio occidental y por lo tanto no sólo un problema para España. En este contexto vemos un ligero riesgo a la baja para nuestras previsiones de ventas y márgenes”, indican en Alantra, donde también advierten del potencial efecto negativo de la crisis en Cataluña, donde la compañía registra en torno a un 3% de sus ventas totales.

Aún así, los analistas también resaltan la capacidad de Inditex para hacer frente a este escenario gracias a su modelo de producción flexible. “Los plazos de entrega más cortos también permiten que un minorista reaccione a la volatilidad del patrón climático, es decir, más prendas de punto frente a prendas de abrigo en un otoño cálido”, observan en Goldman Sachs, donde resaltan los bajos tiempos de entrega de su cadena de suministro como una de las grandes ventajas competitivas de la firma española.

Pero lo cierto es que, pese a sus fortalezas, estas amenazas parecen estar haciendo mella en Inditex y su valoración se muestra como el elemento clave para explicarlo. Según Hurtado, a pesar de las caídas acumuladas y aunque se contemplara un escenario optimista de crecimiento de ventas superiores al 10% durante los próximos cinco años, “resulta difícil ver a Inditex a niveles mucho más altos de los actuales”.

No es, ni mucho menos, la primera vez que el gigante textil se enfrenta a predicciones tan poco halagüeñas. Pero su capacidad para sortearlas se muestra cada vez más cuestionada.