La Comisión del Pacto de Toledo se ha vuelto a reunir este miércoles, a una semana de la comparecencia en el Pleno de Congreso del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para debatir sobre el futuro de las pensiones, y en el encuentro ha quedado de manifiesto que el PP se ha quedado definitivamente solo.

En esta situación, los ‘populares’ han optado por mostrarse abiertos a debatir sobre mayores subidas que el 0,25%, pero han pedido antes datos del posible impacto económico de las propuestas de la oposición, concretamente de un eventual incremento en línea con el IPC, algo que podría llevar meses elaborar y que la oposición ha interpretado como una forma de ganar tiempo.

Del lado de los jubilados que se han manifestado incluso ante las puertas de la cámara baja, se ha conformado un bloque mayoritario que pide, desde una redefinición del índice de revalorización de las pensiones, hasta la nueva indexación de las prestaciones con el IPC.

Al inicio de la reunión de la comisión, el Grupo Popular se mostraba a favor de debatir nuevas fórmulas de revalorización de las pensiones, lo que daba una idea del supuesto efecto que habrían tenido, entre otras cosas, las presiones de los jubilados en las calles.

Sin embargo, en un receso de la reunión, el portavoz del PP, Gerardo Camps, ha explicado que su grupo ha pedido a los portavoces de la oposición que aporten cifras de cuánto supondrá la subida de las pensiones de acuerdo con sus posicionamientos, antes de poder emitir una opinión.

El PP admite que los datos que ha solicitado podrían demorarse meses

El propio Camps ha admitido que esto puede llevar semanas o meses. Pero, sobre todo, no podrá ser antes de la comparecencia de Rajoy en el Pleno del Congreso de la próxima semana. En esta situación, algunos grupos parlamentarios no han dudado de tachar la actitud del PP de dilatoria.

“Está claro que quieren ganar tiempo, porque ¿quién tiene los datos? El Gobierno”, ha argumentado la portavoz del PSOE, Mercé Perea.

El portavoz de PNV, Íñigo Barandiarán, incluso ha llamado la atención en conversación con los medios de que en la reunión estaba presente un miembro del área de Seguridad Social del Ministerio de Empleo, al que el PP no ha pedido esta información, en lugar de solicitarla a los propios grupos.

Por su parte, Camps ha argumentado que no hay concreción en las propuestas de la oposición. Por ejemplo, el PSOE habría instado a subir las pensiones con el IPC, igual que Unidos Podemos, con la salvedad de que la formación morada quiere además derogar la reforma de las pensiones del 2011, en la que se elevó la edad de jubilación a los 67 años.

Según ha señalado Camps, se puede hacer un primer cálculo del impacto económico de una subida de las pensiones con el IPC, pero recalca que el gasto no sería el mismo contando además con una vuelta a una edad legal de jubilación de 65 años.

Por su parte, Ciudadanos, ha llevado una propuesta para reformular el índice de revalorización de las pensiones, que el resto de grupos ha considerado continuísta. En general, la oposición ha criticado la posición ambigua de los de Albert Rivera. Sin embargo, pese a la ambigüedad, Ciudadanos ha acabado por dejar contra las cuerdas al PP.

El PP, completamente aislado

Las mayores novedades las han planteado tanto el portavoz de PDeCAT, Carles Campuzano, como Barandarián, desde el PNV. En síntesis, han propuesto simplificar la fórmula del índice de revalorización de las pensiones, incluyendo únicamente las variables de evolución de la economía, IPC y salarios, cuestiones que, según ha defendido Barandarián, se pueden medir con mayor certeza.

La idea, según ha expresado Campuzano, es dotar de mayor flexibilidad al actual sistema de revalorización de las pensiones, de modo que las pensiones puedan subir con el IPC en los años de bonanza, y hacerlo solo para “las más modestas” en tiempos de crisis. Además, Campuzano se ha mostrado partidario de revisar el factor de sostenibilidad.

PNV y PDeCAT llaman a subir las pensiones con el IPC, al menos cuando haya crisis

El PP se ha agarrado a este bestiario de propuestas para asegurar que lo que se ha puesto sobre la mesa son reformas que implican “magnitudes económicas desconocidas”, más aún si van acompañadas de otros retoques sobre las bases de cálculo, por ejemplo. En ese sentido, Camps ha dejado claro que el PP no dará una respuesta a corto plazo: “Todos los que estamos ahí sabemos que todo es más complejo y estamos dispuestos a hablar, pero con los números sobre la mesa”.

En cualquier caso, Barandarián ha sugerido que, de haber un acercamiento por parte del PP, la postura de PNV y PDeCAT podría ser un punto de partida hacia el consenso. En este sentido, Campuzano también ha asegurado que “el PP se ha quedado solo y eso obligará al Pacto de Toledo a acordar un nuevo índice de revalorización de las pensiones”.

PSOE y Podemos auguran un acuerdo para subir las pensiones con el IPC

Mientras tanto, las portavoces de Podemos y PSOE, los grupos que han forzado al Pacto de Toledo a desandar sus pasos y volver a hablar de una posible revalorización de las pensiones con el IPC, hablaban hoy con tono triunfal.

Según la representante de Unidos Podemos Aina Vidal, “el PP está ganando tiempo”, mientras que ha cundido entre la oposición la opinión mayoritaria de que es necesario que haya un aumento del gasto en pensiones.

Por parte del PSOE, Mercé Perea, aseguraba que al PP “no le queda más remedio” que revisar el índice de revalorización de las pensiones, a la vista de la opinión mayoritaria de que subir las pensiones un 0,25% no es suficiente.