Santander se despide del scrip dividend, la fórmula mediante la que abonaba el dividendo en acciones en lugar de en efectivo y que diluía el valor de los títulos. La entidad tiene intención de que el dividendo con cargo a 2019 se pague íntegramente en efectivo y de forma semestral, frente a los cuatro pagos que realiza actualmente, en línea con lo que están haciendo sus comparables.

La presidenta del banco, Ana Botín, ha anunciado este nuevo esquema en la retribución al accionista, así como el incremento del dividendo un 4,5%, de 22 a 23 céntimos de euro, con cargo a los resultados de 2018.

Dejará de pagar dividendos en acciones, que diluían el valor de los títulos

La retribución a los cuatro millones de accionistas de la entidad, con la aprobación del dividendo complementario en la junta, ascenderá este año a 22 céntimos de euro por acción, 19 en efectivo. En el último año, el banco ha repartido casi 3.000 millones de euros en efectivo, un 21% más que el año anterior.

La directiva ha señalado que esta retribución se ha realizado al tiempo que el banco ha aumentado su capital en 17.500 millones durante los últimos tres años, incluyendo las ampliaciones de capital de enero de 2015 y la de Popular.

«En 2017 la rentabilidad total a nuestros accionistas fue del 16,6%, superior al 12% del sector de bancos en Europa», ha subrayado.

En su intervención en la junta de accionistas, que aprobó las cuentas de 2017, Botín ha recordado que Santander «es uno de los bancos más rentables, con un ROTE del 12%, y eficientes del mundo». «En 2017 mantuvimos estable nuestra ratio de eficiencia en el 47%, cuando bancos como JP Morgan están en ratios del 60%», ha indicado.

La compra de Popular, «muy buena operación»

En relación a la adquisición de Banco Popular, Botín ha señalado que ha sido «muy buena para los accionistas» y que la operación permitió la «vuelta a la normalidad operativa» del banco tras la importante fuga de depósitos, «sin afectar a la estabilidad del sistema financiero y sin utilizar ayudas públicas».

Ha apuntado que «la adquisición se realizó en un momento muy positivo del ciclo en España». Se ha mostrado optimista con la evolución de la economía del país. «España es hoy referencia en Europa, en dinamismo empresarial, crecimiento de exportaciones y mejora del consumo». La previsión del banco es que España crezca este año al 3% por cuarto año consecutivo.

Nuestra prioridad es el crecimiento orgánico, pero tenemos la obligación de analizar todas las oportunidades»

Más allá de esta operación, Botín ha asegurado que la prioridad de Santander es el crecimiento orgánico, aunque tiene la obligación de analizar las oportunidades de crecimiento externo que surjan. En este sentido, ha recordado la compra de Banif en 2015 en Portugal, en 2016 la adquisición de Citigroup en Argentina y el último año, además de Popular, la filial de Deutsche Bank en Polonia.

Por otro lado, la ejecutiva anunció el cambio de marca de Santander con una nueva tipografía «más moderna y adecuada a los canales digitales y el móvil».