Las páginas 128 y 129 de los Presupuestos Generales del Estado correspondientes al Ministerio de Fomento recogen una “compensación económica adicional” de la Administración General del Estado a Renfe Viajeros de 513,958 millones “por la prestación de dichos servicios y motivado por el incremento de cánones ferroviarios”. Pero estos 514 millones no acabarán en Renfe: servirán para que Renfe pague al Administrador de Infraestructruas Ferroviarias, Adif, “para la prestación de los servicios públicos de Cercanías, Media Distancia y Ancho Métrico. Es decir, lo que no es AVE (pero sí Avant, o alta velocidad de Media Distancia).

No es la primera vez que Adif, cuya deuda es superior a los 15.000 millones, recibe una inyección de dinero similar. Una pirueta contable calcada fue realizada en julio de 2017, hace menos de un año, cuando la firma estatal recibió 585 millones de euros de ingresos a través de la misma fórmula: Renfe destinó 585 millones a Adif en concepto de obligación de servicio público tras recibir esa misma cantidad del Ministerio de Fomento.

La jugada contable no tiene coste para Fomento pero sí para Adif, que recibe ingresos extra

Esta jugada, que no tiene coste alguno para Renfe pero sí beneficia, y mucho a nivel contable, al gestor de la infraestructura, se empezó a realizar el ejercicio pasado tras una enmienda a los Presupuestos Generales del Estado de 2017. Hasta entonces Adif recibía 70 millones del Estado en forma de subvención por usar este tipo de infraestructuras convencionales, y ahora va a recibir más de 1.000 millones en apenas un año. “El presupuesto de 2017 no incluía el incremento del déficit de explotación por la nueva regulación de cánones ferroviarios de Adif, dado que esta se aprobó en la propia Ley de Presupuestos”, señalan en Fomento.

En Fomento y Adif apuntan a la Ley del Sector Ferroviario de 2015, “que estableció una nueva estructura en los cánones”, dicen en el ministerio. Fue la enmienda a los Presupuestos de 2017 la que estableció la nueva cantidad, ya que la nueva normativa cuyo espíritu emana de la Unión Europea pretende que los operadores ferroviarios paguen por usar toda la red, tanto de alta velocidad como la vía convencional. “De cara al proceso de liberalización del sector, se tuvo que cambiar el sistema y establecer unos cánones que pagarán los distintos operadores que puedan participar en el mercado”, añaden los portavoces en Fomento, que no han confirmado ni rechazado la transferencia de los más de mil millones.

La deuda del administrador ferroviario supera los 15.000 millones y afecta al déficit público

El Gobierno asegura que acabará con el monopolio de Renfe e introducirá competencia en el transporte de viajeros por ferrocarril a partir de 2020 apelando al IV Paquete Ferroviario de la UE: el IV Paquete, sin embargo, no establece ninguna obligación directa hasta donde se puede leer, más allá de recomendar o promover la apertura del tren de viajeros a la competencia privada.

Según Fomento “no hay una subida de cánones en los Presupuestos para 2018” -con relación a los de 2017- aunque según Adif, “los PGE de este año sí han incorporado canones en los servicios de Larga Distancia (no AVE)”, por lo que la empresa del Grupo Fomento habla de un incremento “mínimo”. Más allá de la comparativa con la enmienda de 2017, el aumento en la recaudación es bárbaro: las transferencias por obligaciones de servicio público (OSP, líneas deficitarias que necesitan subvención para seguir funcionando) escalaron un 100%, según los presupuestos.

Los PGE recogen un aumento del 100% en obligaciones de servicio público, las líneas deficitarias

“Hay que tener también presente que el año pasado se acordó incluir nuevos servicios como líneas OSP y su déficit de explotación”, subrayan en el ministerio. Más de la mitad de los ingresos de Adif provendrán por esta razón de su actividad comercial, por lo que fiscalmente no será considerado como un ente que vive de las subvenciones y eso puede tener efectos positivos contables para el Ministerio de Hacienda, que no sabe qué hacer con la enorme deuda del administrador.

No hay noticias de la fusión de Renfe y Adif a través de un holding, como se anunció a comienzos de legislatura

Para Fomento esto no supone ningún cambio trascendental, porque se trata de dar a Renfe la misma subvención que iba a parar a Adif, que pasa a recibir esa cantidad en concepto de ingresos y no de subvenciones. Y de paso se intenta evitar que la deuda de Adif tenga impacto en el déficit público que tutela Bruselas.

De hecho, la dirección de Renfe y la cúpula de Adif llevan más de un año tratando de unirse fiscalmente a través de un holding del que sigue sin haber noticias. Ambas se separaron el 1 de enero de 2005, cuando solo existía una Renfe. Hoy hay cuatro Renfes (Viajeros, Mercancías, Fabricación y Mantenimiento y Alquiler de Material Ferroviario) y dos Adifs (convencional y Alta Velocidad). La Deutsche Bahn alemana nunca separó a su operador de trenes del gestor de infraestructuras, y la SNCF francesa sí lo hizo pero pronto volvió a juntarlos.