Los sindicatos CCOO y UGT quieren volver a ser un referente indiscutible de en la defensa de los derechos sociales y laborales, después de las críticas recibidas al calor de las movilizaciones de pensionistas, por la igualdad entre hombres y mujeres el pasado 8 de marzo y, especialmente, por su participación en la manifestación en Cataluña del pasado 15 de abril.

Para ello ven una gran oportunidad en las alrededor de 80 movilizaciones que han convocado en toda España el próximo Primero de Mayo, con motivo de la celebración del Día del Trabajo, a las que acudirán bajo el lema ‘Tiempo de ganar. Igualdad, mejor empleo, mayores salarios y pensiones dignas’.

Los sindicatos han convocado 80 manifestaciones en toda España

A la vista de este enunciado, los sindicatos quieren situar en el centro del Primero de Mayo, no solo la mejora del empleo y los salarios, como cada año, sino más que nunca la pelea por la igualdad entre géneros que capitaneó el movimiento feminista el pasado 8 de Marzo, y la subida de las pensiones que han coliderado junto a la Coordinadora Estatal en Defensa de las Pensiones Públicas.

Más aún, han asegurado que si el Gobierno no se aviene a firmar subidas superiores para todos los pensionistas y la patronal CEOE-Cepyme no “cede” en las negociaciones para cerrar un pacto salarial al menos en línea con el IPC para este año, iniciarán un proceso de movilización “creciente”, que podría convertirse en “permanente” en función de la gravedad de la situación y que no descartan que pueda desembocar en una huelga general.

De hecho, Sordo ha asegurado que los sindicatos ven con naturalidad la aparición de otros focos de representación social, distintos a los sindicatos tradicionales, que podrían ser un valioso impulso si se llega al último de estos escenarios de movilización.

«No seremos un freno, sino un motor»

“Punto de inflexión” ha sido una de las expresiones más repetidas por los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, en la tradicional rueda de prensa para dar cuenta de las movilizaciones organizadas para el Primero de Mayo, para celebrar el Día del Trabajo. Se referían a la necesidad de dar un viraje en las políticas económicas del Gobierno para que el crecimiento económico revierta en la recuperación de derechos sociales y laborales.

Pero, al mismo tiempo, se han esforzado por mostrar el Primero de Mayo como una  “continuación” de los esfuerzos vertidos por los sindicatos el 8-M y que “la situación “compleja” en Cataluña no afectarán a las movilizaciones del Día del Trabajo. “No vamos a ser un freno, sino un motor”, ha resumido Sordo.

CCOO y UGT confían en que la situación de Cataluña no empañe el Primero de Mayo

Según Álvarez hay “indignación, rabia ante la incapacidad de que se canalicen las demandas sociales por la vía políticas”, a lo que ha añadido el líder de CCOO que el Primero de Mayo debe servir para “inundar las calles” tomando como motor “la mala leche acumulada” durante la crisis.

Ambos líderes sindicales han coincidido, finalmente, en que España vive un momento en que «más que nunca las movilizaciones son la palanca para cambiar las políticas».