Alphabet, la matriz de Google, ha presentado sus resultados del primer trimestre del ejercicio fiscal 2018 y, como ya es costumbre en el gigante de internet, ha vuelto a sobrepasar las estimaciones del mercado. La empresa presidida por Sundar Pichai ha utilizado un nuevo sistema contable que le ha permitido rebasar sobradamente las previsiones que había marcado Wall Street.

Así, Alphabet ingresó en los tres primeros meses del año 31.150 millones de dólares, poco más de 25.500 millones de euros, sobre todo gracias a la publicidad, que ya supone el 85% de su facturación total. 

Este nuevo método contable ha cambiado la forma en la que se reflejan en las cuentas las inversiones que el gigante estadounidense tiene en muchas empresas, entre las que están pesos pesados a nivel mundial como Uber.

También ha crecido de manera importante lo que Alphabet califica como “otros” ingresos. Dentro de este concepto, casi un cajón de sastre, se incluye lo facturado por los servicios en la nube, por la venta de aplicaciones o por el comercio de hardware.

La potencia de las ventas de los dispositivos de Nest, sobre todo relacionados con el hogar inteligente, ha ayudado a que esta categoría aporte 4.350 millones de dólares, 3.560 millones de euros, a las cuentas de la compañía. “Nest ha vendido más productos en 2017 que en los dos años anteriores juntos”, ha reconocido Pichai que, sin embargo, ha desvelado que esta línea todavía tiene unas pérdidas de 621 millones de dólares, 508 millones de euros.

Más gastos

Los ingresos han aumentado para Alphabet, pero también lo han hecho los gastos. En el primer trimestre del ejercicio 2018 la cantidad que paga a los fabricantes de móviles para que usen sus servicios y su publicidad aumentó hasta los 6.280 millones de dólares, algo más de 5.000 millones de euros, lo que supone un aumento del 22% respecto al año anterior.

Uno de los grandes beneficiados es Apple, uno de los mayores productores de dispositivos móviles del mundo, por su importancia dentro de mercados como Estados Unidos o Europa, dos de los más codiciados por la capacidad adquisitiva de sus habitantes.

Del mismo modo, han aumentado los gastos operativos un 27% hasta los 10.700 millones de dólares, casi 8.800 millones de euros, que, según Pichai y la directora financiera de Alphabet, Ruth Porat, se debe al aumento de la inversión en investigación y desarrollo.

También han crecido los gastos en conceptos inmobiliarios, sobre todo por la compra del mercado de Chelsea en Nueva York, por el que pagaron 2.400 millones de dólares, casi 2.000 millones de euros, a principios de febrero. “Es parte de nuestra estrategia. Preferimos adquirir inmuebles cuando la oportunidad es buena que tener que alquilarlos”, ha dicho Porat en su conversación con los inversores.

Otro de los puntos que despertó el interés de los accionistas fue el proceso de adaptación a la nueva normativa europea de protección de datos que será de obligado cumplimiento a partir del próximo 25 de mayo. “Llevamos 18 meses preparándonos para cumplir con la GDPR. Es algo que nos preocupa y que debemos hacer bien”, afirmó Pichai.