La andadura de Abertis como empresa independiente enfila sus últimas horas. Este martes concluye el plazo para que los accionistas del grupo de concesiones respondan a la oferta lanzada por Hochtief, la filial alemana de ACS, y salvo sorpresa remota, Abertis caerá en las próximas semanas bajo el control de Atlantia, ACS y la propia Hochtief.

A partir de ahí, se abrirá por delante un periodo aún arduo hasta poner en marcha la nueva estructura que permitirá a las tres firmas dirigir el negocio del gestor de autopistas. Pero a falta de todos esos pasos, la empresa que preside Florentino Pérez ya ha podido recoger sobre el parqué los frutos de una operación que se ha ganado el aplauso casi unánime del mercado.

Las acciones de ACS repuntaron este lunes cerca de un 1,5%, hasta los 36,45 euros, estableciendo así un nuevo máximo en su historia bursátil -en términos ajustados por dividendos. Este escenario representa un cambio radical respecto al que reflejaba la cotización de la constructora hace apenas dos meses. Por entonces, la empresa española languidecía en mínimos de 16 meses, azotado por la desconfianza de los inversores sobre su capacidad para entablar una guerra de precios por Abertis con Atlantia.

En ese contexto, la noticia del pacto entre ambas compañías para repartirse el control de Abertis sin recrudecer su pugna ha supuesto no solo un bálsamo para la situación de ACS en bolsa, sino que ha acabado impulsando al valor a niveles récord. En los dos meses transcurridos desde que se conocieron las negociaciones las acciones de la empresa que preside Florentino Pérez han escalado un 34,5%, lo que se ha traducido en una ganancia de capitalización de 2.902 millones de euros, hasta los 11.470 actuales.

El mercado ha dado así un inconfundible voto a favor del acuerdo obtenido por ACS, al que se considera el gran vencedor de las negociaciones. No en vano, en el mismo periodo, las acciones de Atlantia han registrado una ganancia muy inferior, del 10,25%, mientras que Hochtief ha repuntado un 13,5%.

En el mismo periodo, las acciones de Atlantia han repuntado poco más del 10%, mientras que Hochtief gana un 13,5%

“En nuestra opinión, obtener el 40% de Abertis a través de una sociedad hólding, con una salida de efectivo neta mínima (540 millones de euros), (después de vender una gran parte de Hochtief por 2.500 millones de euros a 19 veces ganancias a Atlantia) es el último curso de ‘Ingeniería Financiera’ proporcionado por la dirección de ACS”, observaban en un informe reciente los analistas de Santander.

La operación, “refuerza el modelo de negocio de la compañía por la integración vertical de todas las actividades que realiza: desde el diseño y oferta de la construcción hasta la tenencia de las estructuras y la gestión de la concesión. Esto le permite llevar a cabo una mejor gestión de los riesgos y le da una mayor robustez al negocio”, señalan desde la gestora Bestinver, donde han incorporado recientemente a la constructora a su cartera de bolsa ibérica.

En Santander recalcan que, “si se considera todo, la transacción es altamente acretiva en términos de beneficios y flujos de caja para ACS que, además de eso, no está consolidando la deuda financiera de la sociedad hólding ni la de Abertis”. Y aunque consideran que aún faltan muchos detalles para poder hacer unos cálculos más exactos estiman que la incorporación del negocio de Abertis podría suponer un incremento de hasta el 17% del beneficio en 2019, que superaría así la barrera de los 1.000 millones de euros (frente a los 802 millones que obtuvo en 2018).

En Sabadell se muestran más cautos con el cálculo de lo que Abertis puede suponer para las cifras de ACS, aunque reconocen que “la operación tiene sentido estratégico en la medida que la capacidad financiera recurrente que aportaría Abertis, unida a la experiencia de ACS y Atlantia en el desarrollo, construcción y operación de infraestructuras de transporte, les permitiría aprovechar las oportunidades que brindará el mercado en los próximos años en el ámbito de los proyectos greenfield de carácter publico-privado”.

Aún así, los analistas de la entidad son optimistas con las perspectivas de ACS y le otorgan un precio objetivo de 39,01 euros, aún un 7% por encima de sus niveles actuales. ACS presenta sus resultados del primer trimestre de 2018 el próximo jueves y el mercado espera que las cifras corroboren la positiva evolución del negocio de los trimestres previos, a pesar de que se verán afectados por el impacto divisa. “El mercado le dará más importancia a los crecimientos en moneda constante (como por ejemplo el de la división de Servicios Industriales que estimamos en un 3,6%), ya que el impacto divisa tenderá a laminarse de cara a final de año. Así esperamos que las ventas se incrementen ligeramente un 0,6% frente al primer trimestre de 2017, aumentando el margen Ebitda en diez puntos básicos”, calculan en Sabadell.

Antes de eso, este mismo lunes, se ha conocido que su filial Hochtief cerró los tres primeros meses del año con un beneficio neto de 106 millones de euros, un 14% más que el año anterior. Los ingresos aumentaron un 16%, hasta sumar 5.300 millones, mientras que el beneficio bruto de explotación (Ebitda) se situó en 308 millones, el mismo importe que un año antes. La constructora germana cerró marzo con una cartera de obras pendientes de ejecutar por valor de 44.300 millones de euros. Además, asegura tener localizados nuevos proyectos por los que competir por valor de 120.000 millones para este año y por 350.000 millones para 2019.