La Comisión Europea ha avalado este miércoles los Presupuestos Generales del Estado de 2018, al considerar que cumplen «en términos generales» con las reglas fiscales comunitaria. Sin embargo, las autoridades europeas han decidido mantener a España dentro del procedimiento por déficit excesivo, mientras que ha decidido dar salida a Francia, cuestión que aún tiene que votarse entre todos los Estados miembro.

De esta forma, España se queda como único país bajo el brazo correctivo del Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la UE, de los 24 que han sido tutelados por Bruselas desde 2011.

De acuerdo el último informe de recomendaciones de Bruselas, «las previsiones de primavera prevén que el déficit nominal de España esté por debajo del valor de referencia del 3% en 2018». No obstante, advierte de que, con los Presupuestos presentados, España no cumplirá el objetivo del 2,2% del PIB, ni tampoco las metas previstas en el caso de la deuda pública.

Ya el pasado 3 de mayo, la UE advirtió a España de que la mejora de las pensiones y el incremento del sueldo para los funcionarios tendría un impacto directo en las cuentas de España. Ahora, la Comisión Europea cree que nuestro país cerrará este año con un déficit de las administraciones públicas equivalente al 2,7% del PIB. Este porcentaje supera en cuatro décimas el objetivo pactado.

Y es que las previsiones comunitarias anticipan menores ingresos y mayores gastos que los incluidos en el Programa de Estabilidad del Gobierno para este año. Sin embargo, especialmente grave es la llamada de atención por la falta de control sobre el déficit estructural (que se tiene muy en cuenta en Bruselas a la hora de sacar a un país del procedimiento de déficit excesivo).

«Mientras que la expansión económica está soportando la reducción del déficit, no se está aprovechando para fortalecer las finanzas públicas de forma estructural», señala el informe de Bruselas.

Es por eso  que Bruselas reclama un ajuste estructural del 0,65% del PIB en 2019, equivalente a 7.000 millones de euros.

Aviso por el alto endeudamiento

No obstante, en el momento en el que España salga del brazo correctivo de la UE tendrá que afrontar la vigilancia de la UE por su excesivo nivel de deuda pública.

El informe señala que España aún mantiene unos elevados niveles de deuda tanto en el sector público como en el privado, lo que supone un importante factor de vulnerabilidad para la economía española.

Del lado de los hogares y las empresas, Bruselas reconoce que el desapalancamiento sigue en marcha en medio de unas condiciones de crecimiento y financieras favorables. Sin embargo, para el Gobierno, lamenta que los niveles de deuda sigan reduciéndose de forma tan lenta.

El Programa de Estabilidad proyecta una ratio del 89,1% del PIB aún en 2021, frente al 60% requerido para entonces por la UE. En este contexto, desde Bruselas se llama a realizar un ajuste del gasto primario (sin contar el coste de los intereses de la deuda) del 0,3% del PIB, alrededor de lo 4.000 millones de euros, en 2019.