Economía

Maroto reivindica en su primer acto la “lucha de las kellys por el empleo digno” en turismo

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Maroto reivindica en su primer acto la “lucha de las kellys por el empleo digno” en turismo
La nueva ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, recibe la cartera ministerial de Álvaro Nadal.

La nueva ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, recibe la cartera ministerial de Álvaro Nadal. Efe

Resumen:

Es la nueva ministra de Industria, Comercio y Turismo. Y a pesar de ocupar la última posición en la denominación del nuevo departamento de la que más ha hablado Reyes Maroto en su primer acto oficial como miembro del Gobierno.

Pero Maroto no ha hablado de turismo para felicitarse por su buena marcha. Muy al contrario, ha subrayado la necesidad de trabajar y velar por los derechos laborales de los empleados del sector.

“Hay que garantizar las condiciones dignas de los trabajadores, y sobre todo de las trabajadoras, del turismo”, ha subrayado.

La nueva ministra (sí, en su primer acto) ha ido más allá y ha reivindicado la “lucha incansable de las kellys“, las camareras de piso de los hoteles que llevan tiempo denunciando la precariedad que viven muchas de las empleadas para esta labor. “Siempre he estado con ellas y voy a seguir con ellas en esta lucha para dignificar las condiciones laborales de estas mujeres”.

Las asociaciones de kellys (se autodenominan así por ser “las que limpian”) cifran en unas 200.000 las empleadas que se integran en el colectivo, y llevan tiempo denunciando la situación laboral de las camareras de piso de hotel. Las reivindicaciones de las organizaciones se centran en una regulación de las cargas de trabajo, mejoras salariales y el reconocimiento de enfermedades profesionales.

Es la nueva ministra de Industria, Comercio y Turismo. Y a pesar de ocupar la última posición en la denominación del nuevo departamento de la que más ha hablado Reyes Maroto en su primer acto oficial como miembro del Gobierno, un multitudinario traspaso de carteras en la que también han recibido las suyas Nadia Calviño (Economía), y Pedro Duque (Ciencia, Innovación y Universidades).

Pero Maroto no ha hablado de turismo para felicitarse por su buena marcha. Muy al contrario, ha apuntado que el del siendo, aun siendo “un modelo de éxito, es un modelo que hay que gestionar” para controlar algunos de sus efectos. Y, sobre todo, ha subrayado la necesidad de trabajar y velar por los derechos laborales de los empleados del sector.

“Hay que garantizar las condiciones dignas de los trabajadores, y sobre todo de las trabajadoras, del turismo”, ha subrayado. “Vamos a trabajar para impulsar y colocar a España en Europa con un crecimiento sostenido en el tiempo que garantice los derechos laborales como caracteriza al Partido Socialista”.

La nueva ministra (sí, en su primer acto) ha ido más allá y ha reivindicado la “lucha incansable de las kellys“, las camareras de piso de los hoteles que llevan tiempo denunciando la precariedad que viven muchas de las empleadas para esta labor. “Siempre he estado con ellas y voy a seguir con ellas en esta lucha para dignificar las condiciones laborales de estas mujeres”.

“Las que limpian”

Las asociaciones de kellys (se autodenominan así por ser “las que limpian”) cifran en unas 200.000 las empleadas que se integran en el colectivo, y llevan tiempo denunciando la situación laboral de las camareras de piso de hotel. Las reivindicaciones de las organizaciones se centran en una regulación de las cargas de trabajo, mejoras salariales y el reconocimiento de enfermedades profesionales.

Desde el lobby Exceltur, que integra a una veintena de grandes empresas turísticas, se rebaja esa cifra al entorno de las 50.000, lo que supone un 20% de todo el empleo de la hotelería y un 8% de todo el sector turístico. Exceltur presentó recientemente un estudio con el que negaba la precariedad laboral en el  conjunto del sector turístico, y en el que circunscribía el problema de las malas condiciones sólo a las camareras de piso cuyo trabajo es externalizado a subcontratas por parte de los hoteles y que, además, desarrollan su trabajo en provincias en que esa externalización no conlleva seguir acogiéndose al convenio colectivo de la hostelería, sino al convenio de limpieza (con condiciones salariales netamente inferiores).

Para Exceltur, sólo unas 6.400 trabajadores estarían sufriendo las malas condiciones laborales que se han puesto como ejemplo de precariedad. Un contingente de personas que equivaldría al 2,4% de todo el empleo del sector hotelero y al 0,3% del empleo del conjunto de la industria turística española.