Aún no se ha planteado de forma concreta, pero la banca se pone en guardia ante la amenaza. Las grandes entidades vuelven a levantar la voz contra la posibilidad de que el Ejecutivo de Pedro Sánchez plantee un nuevo impuesto al sector para sufragar el gasto en pensiones. Este miércoles ha sido el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, el que ha advertido al Gobierno de que este tipo de tasas «no es una buena idea».

Gortázar ha señalado que, «normalmente, discriminar en los impuestos entre sectores no suele salir bien» y, ha explicado que, en cualquier caso, «el sector bancario ya tiene un recargo adicional y debe hacer frente también a un impuesto sobre depósitos», lo que penaliza a un sector ya golpeado por el escenario de tipos de interés en mínimos.

Las palabras del directivo de CaixaBank refuerzan el mensaje lanzado este lunes por el consejero delegado de BBVA, Carlos Torres Vila, que el pasado lunes alertó de que poner una nueva tasa al sector financiero supondría un «error» que provocaría un encarecimiento del crédito. Esta crítica ha sido reforzada este miércoles por el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri.

El directivo denuncia que un impuesto a la banca perjudicaría a sus accionistas y su obra social

El sector financiero ya había denunciado este riesgo el pasado enero, cuando Sánchez planteó la propuesta, estando aún en la oposición. Y esta visión ha sido respaldada en los últimos días por los principales portavoces del sector, como José María Roldán, presidente de la AEB, quien ha rechazado de plano la imposición de un impuesto para la banca, durante su intervención en las jornadas ‘La economía ante el blockchain. Lo que está por venir’ organizadas por la Universidad Menéndez Pelayo (UIMP) y la Asociación de Periodistas Económicos (Apie)

“El problema de las pensiones afecta a toda la sociedad y necesita soluciones integrales. Es un problema complejo a corto, medio y largo plazo que requiere pensar en los gastos que podemos financiar y en cómo los vamos a financiar. La moda de los impuestos finalistas, que también suena en otros países de Europa, no me gusta. Hay que buscar sistema tributario coherente que no penalice algún sector”, ha señalado.

El presidente de la patronal bancaria ha subrayado, además, que “la banca ya paga más impuestos, concretamente 5 puntos porcentuales más que el resto de sectores”. Y ha explicado que “el sector bancario representa un 3% del valor añadido bruto de la economía española”, mientras el resto de sectores pesa un 97%. En este sentido ha asegurado que, aunque se aplicase un impuesto a los bancos, no bastaría para hacer sostenible el sistema de pensiones ¿Alguien cree que un sector que pesa un 3% puede solucionar los problemas de toda la sociedad? No es posible”.

El papel de Microbank

En esta misma línea, Gortázar ha subrayado que «poner impuestos a la banca implica poner una carga sobre los más de 600.000 accionistas particulares de CaixaBank o incluso sobre proyectos como la Obra Social La Caixa, por lo que no sería algo positivo».

Durante un encuentro celebrado para conmemorar los diez años de funcionamiento de Microbank, la filial de microcréditos de la entidad de origen catalán, el directivo ha puesto como ejemplo a la propia Microbank como ejemplo del sinsentido que sería cargar con más impuestos a una entidad de este tipo que cumple una función social trascendental.

Desde su creación en 2007 y hasta el cierre del pasado ejercicio, Microbank ha aprobado 744.374 microcréditos para financiar con 4.083 millones de euros a colectivos con dificultades de acceso al crédito. Los responsables de la entidad han celebrado los resultados de un proyecto que representa «una herramienta financiera que contribuye a la mejora de la cohesión social facilitando la reducción de las desigualdades en el acceso al crédito», según explicó el presidente de la firma, Tomás Vila.

Durante la última década, Microbank ha facilitado la creación de más de 181.000 empleos

La actividad de Microbank ha generado más de 181.000 puestos de trabajo durante la última década, según un estudio elaborado por Esade, que pone de manifiesto el papel fundamental que este tipo de préstamos ha tenido en la evolución profesional de los receptores.

Esta entidad presenta a cierre de 2017 una ratio de morosidad del 3,62%, muy por debajo del 7,2% de media del sector (sin incluir crédito promotor). «Cuando la gente pide lo que necesita, cumple. Estamos con personas en situación de precariedad que son capaces de pedir solo lo que necesitan. Esto rinde una morosidad muy baja», ha añadido Vila, asegurando que no hay banco tradicional en Europa capaz de desarrollar un producto como este, con una prima de riesgo «tan elevada».