España acaparó el 47% de los casi 24.000 millones de euros en fondos con los que la UE financió la construcción del tren AVE en el periodo 2000 – 2017. Así lo pone de manifiesto un durísimo informe del Tribunal de Cuentas de la UE titulado “un inefectivo entramado de líneas sin un plan realista a largo plazo”. El título lo dice todo.

España sale muy malparada, con sus 2.700 kilómetros de alta velocidad (frente a los más de 3.000 que Adif dice gestionar). Con todo, el Tribunal de Cuentas recuerda la conocida premisa en el sector, que España tiene la segunda red más larga del mundo solo por detrás de la imbatible China. Y suelta críticas contra seis estados-miembros, siendo España probablemente el que más rapapolvos se lleva: “En España la mayoría de estudios arrojan una muy baja relación coste-beneficio y muchas [de las líneas de AVE] no son viables desde una perspectiva socio-económica]”.

El AVE más caro por cabeza

El tribunal lamenta que los corredores transnacionales como el Corredor Mediterráneo “no son una prioridad”: en lugar de focalizarse sobre una estrategia comunitaria de transporte, “los estados miembros por su cueenta deciden si los corredores han de construirse y dónde han de construirse, así que ellos solos son responsables de implementar los pasos necesarios” para la consecución de dicha red. “España tiene la construcción más cara per cápita” del AVE, saliendo a 1.159 euros por persona su coste.

Igualmente, el coste per cápita más caro del destino de los fondos europeos en el AVE recae en España, con 305 euros por cabeza. Italia, por su parte, tiene el coste más paro por kilómetro per cápita, con 0,46 euros por persona y kilómetro de AVE, aunque su redde alta velocidad es de menos de la mitad que la española. “La decisión de construir líneas de alta velocidad a menudo se basa en consideraciones políticas”, argumentan fuentes de la UE.

España, un AVE radial

El Tribunal de Cuentas europeo ha analizado varios trayectos. En España se han estudiado el Madrid-Barcelona, Madrid-Galicia-Eje Atlántico, Madrid-Valladolid-León y Madrid-Extremadura (hacia Portugal). Que las cuatro relaciones ferroviarias estudiadas por el organismo comunitario tengan como salida o llegada Madrid da buena cuenta de la centralidad de la alta velocidad, completamente radial en España. Y evidencia la falta de inversión en corredores como el Mediterráneo o el Atlántico.

Según la Unión Internacional del Ferrocarril (UIC), España solo tiene 15 viajeros por cada kilómetro del AVE, la red más infrautilizada del mundo, frente a 50 Francia, 83 Alemania o 166 Japón