Economía | Empresas

España eleva las emisiones de CO2 por el mayor uso de carbón y gas para electricidad

Las emisiones crecieron el año pasado un 4,4%, el mayor incremento desde 2002, impulsadas por la subida del 18,8% de las procedentes de la generación eléctrica.

logo
España eleva las emisiones de CO2 por el mayor uso de carbón y gas para electricidad
Central de carbón de Iberdrola en Velilla (Palencia). La compañía ha solicitado al Gobierno el cierre de la planta térmica.

Central de carbón de Iberdrola en Velilla (Palencia).

Resumen:

España da un paso atrás en la lucha contra el cambio climático. Las emisiones de CO2 durante el año pasado alcanzaron las 338,8 millones de toneladas el año pasado, lo que supone un incremento del 4,4% en relación al año anterior y representa la mayor subida en quince años.

El principal responsable del aumento de las emisiones fue el sector eléctrico. Las emisiones de CO2 procedentes de la generación de electricidad se dispararon 18,8% el pasado año, como consecuencia del mayor uso de la quema de carbón y de gas natural que se produjo por el descenso de la producción hidroeléctrica en plena sequía.

La producción hidráulica cayó el pasado año un 47,5% por la sequía que sufría el país, según datos de Red Eléctrica de España (REE). Y el parón hidroeléctrico obligó a que la generación de las centrales de carbón se disparara un 21% y la de los ciclos combinados (centrales de gas natural), un 32%.

“Es un balance negativo y revela que es necesaria una mayor penetración de las fuentes renovables en el mix energético, porque España no puede seguir fiando los buenos o malos resultados de la trayectoria de emisiones a las condiciones climatológicas”, ha subrayado el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán.

España da un paso atrás en la lucha contra el cambio climático. Las emisiones de CO2 durante el año pasado alcanzaron las 338,8 millones de toneladas el año pasado, lo que supone un incremento del 4,4% en relación al año anterior y representa la mayor subida en quince años, según los datos preliminares que ha enviado el Ministerio de Transición Ecológica a la Comisión Europea para analizar la evolución de los gases de efecto invernadero en cada país.

El principal responsable del aumento de las emisiones fue el sector eléctrico. Las emisiones de CO2 procedentes de la generación de electricidad se dispararon 18,8% el pasado año, como consecuencia del mayor uso de la quema de carbón y de gas natural que se produjo por el descenso de la producción hidroeléctrica en plena sequía.

La producción hidráulica cayó el pasado año un 47,5% por la sequía que sufría el país, según datos de Red Eléctrica de España (REE). Y el parón hidroeléctrico obligó a que la generación de las centrales de carbón se disparara un 21% y la de los ciclos combinados (centrales de gas natural), un 32%.

Más renovables para no depender de que llueva

“Es un balance negativo y revela que es necesaria una mayor penetración de las fuentes renovables en el mix energético, porque España no puede seguir fiando los buenos o malos resultados de la trayectoria de emisiones a las condiciones climatológicas”, ha subrayado el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán. “Es preciso definir una hoja de ruta para mantener unos resultados óptimos, aun cuando las condiciones climatológicas sean adversas, y desacoplar cuanto antes el crecimiento económico de las emisiones de gases de efecto invernadero”.

En un año en que la economía española creció a un ritmo del 3,1% e hidrológicamente malo (2017 fue el más cálido y el segundo más seco desde 1965), todos los sectores emisores experimentaron un aumento de las emisiones. Además del subidón del 18,8% registrado en la producción eléctrica, también contribuyeron a este aumento el incremento de las emisiones del sector industrial (+3,2%), del transporte por carretera (+2,5%) o de la agricultura (+2,9%). Los principales descensos de emisiones se registraron en el sector residencial (-2,8%) y en el uso de gases fluorados (-17,2%).

Con estos datos preliminares correspondientes al año pasado, España registra un nivel de emisiones globales un 17,8% por encima del año 1990 y un 23% por debajo de las emisiones que registraban en 2005. El objetivo del nuevo Ministerio para la Transición Ecológica para luchar contra el cambio climático pasa por una reducción de alrededor de un 20% sobre el nivel de 1990 para 2030, que traducido a las cifras de hoy significaría un descenso de algo más de un 45%. El Gobierno trabaja en el proyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética y pretende someter texto a información pública antes de agosto.

Las emisiones procedentes de los sectores sujetos al régimen de comercio de derechos de emisión de la UE (ETS), un 40% del total, aumentaron un 10,3%, mientras que las emisiones de los sectores difusos (residencial, comercial e institucional; transporte; agrícola y ganadero; gestión de residuos; gases fluorados, e industria no sujeta al comercio de emisiones) lo hicieron un 0,6%. El sector con más peso es el transporte (26%), seguido de la generación de electricidad (21%), las actividades industriales (19%) y la agricultura (10%). Por gases, el CO2 supone el 81% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero, seguido del metano (11%).