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El CSN pide informes jurídicos sobre la paralización del cementerio nuclear

El Ministerio para la Transición Ecológica ha solicitado al organismo suspender la aprobación del informe técnico sobre el permiso de construcción del almacén de residuos de Villar de Cañas.

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El CSN pide informes jurídicos sobre la paralización del cementerio nuclear
La sede del Consejo de Seguridad Nuclear en Madrid.

La sede del Consejo de Seguridad Nuclear en Madrid. D. P. P.

Resumen:

El Gobierno ha decidido paralizar la tramitación del proyecto de construcción del almacén de resiudos nucleares en Villar de Cañas, en Cuenca.

El Ministerio para la Transición Ecológica ha pedido por carta al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) que suspenda de manera temporal el expediente para dar el aval técnico a la concesión de construcción del cementerio nuclear.

La dirección del supervisor nuclear ha solicitado un informe a los servicios jurídicos del centro para que asesore sobre cómo debe ejecutarse esta decisión con el fin de evitar cualquier problema derivado de la paralización en seco del proceso.

En la carta remitida por el Ministerio al presidente del CSN, Fernando Marti, el secretario de Estado de Energía, José Domínguez, dejar “en suspenso la emisión del informe” sobre la autorización de construcción del almacén temporal centralizado (ATC) de residuos radiactivos.

Una suspensión con la que el Gobierno gana tiempo para diseñar un nuevo plan general de residuos radiactivos –el actual data de 2006 y ha quedado obsoleto-, para elaborar la planificación energética a largo plazo del país -que estará lista a finales de este año- y para tomar una decisión definitiva sobre el futuro del propio almacén nuclear.

El Gobierno ha decidido paralizar la tramitación del proyecto de construcción del almacén de resiudos nucleares en Villar de Cañas, en Cuenca. El Ministerio para la Transición Ecológica ha pedido por carta al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) que suspenda de manera temporal el expediente para dar el aval técnico a la concesión de construcción del cementerio nuclear.

El sindicato Fedeca denuncia que la asesoría jurídica del CSN ya ha elaborado una primera valoración sobre la carta, pero no es pública

Fue el Gobierno el que solicitó en 2014 los informes preceptivos al CSN y es el Gobierno el que puede decidir echar el freno a la tramitación. Sin embargo, la dirección del supervisor nuclear ha solicitado un informe a los servicios jurídicos del centro para que asesore sobre cómo debe ejecutarse esta decisión con el fin de evitar cualquier problema derivado de la paralización en seco del proceso. El informe previsiblemente estará listo la próxima semana.

En la carta remitida por el Ministerio al presidente del CSN, Fernando Marti, el secretario de Estado de Energía, José Domínguez, dejar “en suspenso la emisión del informe” sobre la autorización de construcción del almacén temporal centralizado (ATC) de residuos radiactivos.

Desde la sección sindical de la Federación de Cuerpos Superiores de la Administración (FEDECA) se critica la “falta de transparencia inaceptable” con la que la cúpula del CSN ha gestionado la petición del Gobierno. Ya que, según el sindicato, la misiva del Ministerio no fue registrada en el Registro General del CSN (así que el personal del organismo no tiene constancia formal de su existencia) y la Asesoría Jurídica del supervisor ya habría elaborado una primera valoración sobre la misma (a la espera de un análisis en profundidad), pero este primer informe tampoco es de consulta pública.

Con la suspensión del proceso el Gobierno gana tiempo para diseñar un nuevo plan general de residuos radiactivos –el actual data de 2006 y ha quedado obsoleto-, para elaborar la planificación energética a largo plazo del país -que estará lista a finales de este año- y para tomar una decisión definitiva sobre el futuro del propio almacén nuclear.

La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ve “prudente” frenar la tramitación del ATC hasta contar con más información sobre las propias características que debe tener la instalación, dado que aún está por desarrollan el plan nacional de residuos y no se sabe qué cantidad de desechos tendrá que acoger el silo porque depende del tiempo que funcionen las centrales nucleares. “Nos ha parecido prudente sentar las bases de esa información mínima para poder entender cuáles son las dimensiones, las características que debe tener”, indicó ayer la ministra.

Tres autorizaciones

Hace ya más de seis años que el Consejo de Ministros eligió el municipio de Villar de Cañas para instalar el almacén temporal centralizado (ATC) de residuos nucleares, el silo en que se guardarán durante décadas –probablemente hasta cerca de un siglo- los desechos de alta radiactividad producidos por las centrales nucleares españolas. El plan inicial pasaba por tenerlo ya operativo este mismo año. Pero las obras de construcción de las instalaciones ni siquiera han comenzado.

Carta remitida al CSN sobre el ATC Villar de Cañas

Carta remitida al CSN sobre el ATC Villar de Cañas

Para poner en marcha el almacén son necesarias tres autorizaciones: la de emplazamiento, la de construcción y la de explotación. Todas ellas requieren un informe técnico favorable por parte del Consejo de Seguridad Nuclear y que posteriormente el Gobierno apruebe cada uno de los tres permisos.

En este sentido, algunas fuentes del sector energético no entienden que el Gobierno haya pedido al CSN suspender el expediente cuando para paralizar el proyecto el Ministerio no tiene más que directamente no aprobar las autorizaciones.

Hasta ahora, el CSN ha dado el visto bueno técnico sólo a la autorización previa de emplazamiento, pero el Gobierno de Mariano Rajoy no aprobó ese permiso porque aún falta que la Secretaría de Estado de Medio Ambiente desbloquee la declaración de impacto ambiental del proyecto, en impasse por no estar completos los estudios de impacto radiológico de la instalación.

El Consejo de Seguridad Nuclear decidió aprobar su informe favorable para la concesión de la autorización de emplazamiento del almacén nuclear, a pesar de las dudas expresadas por sus propios técnicos y por consultoras externas sobre la calidad de los terrenos elegidos para ubicar la instalación.

El CSN trabajaba ahora en el informe técnico sobre la autorización de construcción, y pretendía tenerlo listo este mismo año. Pero el nuevo Gobierno ha ordenado paralizar los trabajos hasta nueva orden. Fuentes conocedoras de los planes del supervisor apuntan que el objetivo era aprobar el informe de manera inmediata.

La tramitación del proyecto ya acumulaba un enorme retraso y se ha venido viendo dilatada por las dudas de los técnicos sobre la idoneidad de los terrenos elegidos, por las reformas legales aprobadas por la Junta de Castilla-La Mancha para bloquearlo y por la judicialización del proceso en una permanente guerra de recursos entre administraciones.