La consellera de Presidencia y portavoz del Govern, Elsa Artadi, ha exigido este sábado el traspaso de las competencias «ante la dejadez de la actuación del Estado» que, según ella, ha provocado la situación actual en Barcelona por las protestas del sector del taxi, que se mantienen en huelga indefinida desde este viernes y cortan el tramo central de la Gran Via.

En declaraciones a los medios, Artadi ha explicado que quieren abordar la situación de los traspasos de competencias en la Comisión Bilateral Estado-Generalitat, prevista para el miércoles: «Queremos ver qué propuesta se tiene desde Fomento, si es el traspaso o encontrar una solución».

Asimismo, ha sostenido que la Generalitat se pone a disposición del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) «para colaborar en lo que haga falta y para ayudar a elaborar un nuevo reglamento» en el ámbito en el que ellos entienden que sí tienen competencias, como en la calidad del aire, la contaminación o la saturación de vehículos en la ciudad de Barcelona.

El próximo martes a las 11 horas, después de la reunión del Govern, la Conselleria de Territorio y Sostenibilidad se reunirá con los representantes del sector del taxi para «trabajar conjuntamente posibles soluciones en el marco de la situación actual» y continuar así la interlocución que mantienen en todo momento, según Artadi.

Trabajadores de Uber y Cabify

Los trabajadores del sector del alquiler de vehículos con conductor (VTC) dicen sentir miedo ante los actos vandálicos que aseguran estar sufriendo contra sus automóviles y ellos mismos y piden que los responsables políticos actúen para que se cumpla la ley y puedan ejercer su derecho a trabajar. En declaraciones a Efe, Nuria del Río, trabajadora de Cabify, una de las plataformas que conecta a usuarios con VTC, se refiere a las protestas que mantienen los taxistas de Barcelona y Madrid por la regulación de las licencias de Uber y Cabify.

«Lo estamos viviendo fatal, con miedo, y dentro de lo que cabe yo no tengo tanto porque soy mujer, y eso me permite estar más protegida, pero tengo compañeros que son padres de familia, que salen y vienen con el coche y la cara destrozada, con perdigonazos en el vehículo y así no se puede trabajar», se lamenta. Del Río reivindica su derecho a trabajar y se pregunta por qué «la ley de libre comercio, que ampara a cualquier sector, no lo hace con éste».

¿Se están concediendo demasiadas licencias a las empresas con VTC, como alegan los taxistas?

«Yo reivindico mis lentejas porque soy una trabajadora que quiere llegar a fin de mes con su sueldo, poder pagar su hipoteca, comer todos los días… Lo que quiere cualquier trabajador, un derecho que tengo reconocido en la Constitución Española», comenta.

¿Se están concediendo demasiadas licencias a las empresas con VTC, como alegan los taxistas? Una pregunta que contesta Nuria de la siguiente forma: «Eso dicen ellos, pero ¿se han molestado en saber verdaderamente si se están concediendo demasiadas licencias? ¿El cliente qué quiere? Quiere un servicio y se lo estamos dando nosotros. El cliente es libre». «Si el cliente no levanta la mano y está dando a un botón de una aplicación es por algo. En vez de enfadarse, deberían ver cómo lo estamos haciendo nosotros y aprender», añade.

Nuria asegura que el jueves una compañera suya, dejando a unos clientes en Atocha, fue agredida y le rompieron la mandíbula. «¿A dónde vamos a llegar? No hay policías suficientes para protegernos y además la Policía esta para la ciudadanía, no para que un trabajador haga su trabajo», denuncia.

Esta misma mañana, según sostiene, a otro compañero en la calle Serrano de Madrid, «le han reventado el coche con una pasajera dentro» y la Policía le ha escoltado hasta que ha llevado al domicilio a la mujer y luego hasta salir él de la M-30, una situación de la que esta mañana no tenía constancia la Jefatura Superior de Policía de Madrid. Por eso para Nuria, que hoy no ha salido con su coche, «esto no es trabajar».

Que el Gobierno no ceda ante el chantaje de los taxistas»

Unauto, asociación de VTC, ha denunciado «la oleada de violencia» y ha pedido al Gobierno que «recupere el control de las calles» y que no ceda a su chantaje. En un comunicado ha asegurado que en la jornada del viernes, «la oleada de violencia del sector del taxi llegó a límites inconcebibles en un Estado de Derecho», ya que según ha denunciado se vivieron «incontables agresiones a conductores y pasajeros de VTC en Barcelona».