La fusión del operador ferroviario Renfe y del administrador de la infraestructura Adif en un solo holding no pasa de momento de ser un mero anuncio. Una simple intención formulada a finales de 2016 por el anterior ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, supuestamente para ganar “competitividad y eficiencia”.

Del encargo del ex ministro a las dos empresas públicas no se ha sabido mucho en los dos últimos años. Y la llegada de nuevos equipos directivos a Renfe y Adif tras el cambio de Gobierno permite arrojar un poco más de luz: “No hay absolutamente ningún avance relativo a esta cuestión”, indican a este medio fuentes del ministerio.

Tal es así que la fusión ha desaparecido de la agenda ministerial, ya que los nuevos presidentes de las empresas públicas, Isaías Taboas e Isabel Pardo, no han hallado progresos en ninguna de las direcciones estratégicas de Renfe y Adif. “A corto y medio plazo no se contempla la fusión”, zanjan las fuentes. Preguntado por el asunto, Fomento ni confirma ni niega que este objetivo se haya postergado sine die.

A corto y medio plazo no se contempla la integración”

Los encargados de la fusión desde finales de 2016 hasta la llegada de Pedro Sánchez a la Moncloa eran Alberto García, director general de Estrategia y Desarrollo de Renfe, y Adelaida Careaga, directora general de Estrategia y Transformación de Adif. Ni García ni Careaga han elaborado en este tiempo un Plan Estratégico, un elemento indispensable para la integración. Algo que sí ha encomendado el nuevo ministro José Luis Ábalos a las nuevas direcciones de las empresas antes de que termine el presente año.

“El plan estratégico va a estudiar acciones coordinadas con Adif en aras de una posible integración y un ahorro de costes. Pero el holding único no está en la agenda. No existe”, refuerzan las personas consultadas. Recientemente la presidenta de Adif descartó la fusión en un acto público.

Las direcciones de Estrategia de Renfe y Adif no trazaron ningún plan

La unificación lleva rumoreándose desde la etapa de Ana Pastor en Fomento (2011-2016), pero fue anunciada por su sucesor De la Serna. Separadas el 1 de enero de 2005 para favorecer la liberalización del ferrocarril, lo único que se ha conseguido es multiplicar las cúpulas directivas de ambas firmas estatales y ver cómo una de las divisiones del gestor ferroviario (Adif Alta Velocidad) dispara su deuda.

Deuda de 20.000 millones

Próximamente la deuda total de Adif podría alcanzar los 20.000 millones debido a la construcción de líneas de alta velocidad muy caras y poco utilizadas. Un holding que unifique los criterios contables del ferrocarril en España permitiría dulcificar los números rojos ante la Comisión Europea, que podría considerar que España incumple la regla de contención del gasto y computar la deuda de Adif como déficit.

Francia fusionó su operador con el administrador de vía en 2014

La segregación de los operadores y los propietarios de infraestructuras en la Unión Europea ha fracasado. En España solo la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) se opone a la fusión. Hace justo un año, el presidente de Competencia, José María Marín Quemada, tildó el proceso de “paso atrás” ya que obstaculizaría la liberalización del transporte de viajeros por ferrocarril, en teoría prevista para 2020. En realidad, ningún estado miembro está obligado a abrir a la competencia su red ferroviaria ya que las directrices de Bruselas son en realidad recomendaciones.

Alemania por ejemplo nunca separó su operador (Deutsche Bahn) de su administrador de vía férrea a pesar de que llevó a cabo un intento. Y Francia fusionó sus dos empresas en 2014 y devolvió a la SNCF el control de la red. En España habrá que esperar unos años todavía.