Cientos de taxistas mantienen este martes prácticamente cortado el Paseo de la Castellana de Madrid, dejando libre solo el carril bus y un carril por cada sentido, después de que el lunes por la noche las asociaciones decidieran continuar con la huelga. Entre la plaza de Gregorio Marañón y Nuevos Ministerios siguen apostados cientos de coches y, desde el lunes por la noche, numerosas tiendas de campaña.

Los taxistas mantienen la huelga indefinida que secundan desde el pasado fin de semana tras terminar sin acuerdo la reunión con el Ministerio de Fomento al considerar «insuficientes y poco concretas» las medidas planteadas por este Departamento para limitar a las empresas de vehículo de alquiler con conductor (VTC), las firmas como Uber y Cabify. Así lo aseguraron los representantes de Fedetaxi, Antaxi y Élitetaxi al término de la reunión de más de cuatro horas en el Ministerio.

Julio Sanz García, presidente de la Asociación Nacional del Taxi, ha explicado a Efe que con esta presión los taxistas pretenden hacer llegar a Fomento su determinación para que la ley que establece que debe haber una licencia VTC por cada 30 taxis se cumpla «no solo en el papel, sino también en la calle». «Queremos seguir manteniendo esta presión a la espera de noticias favorables desde Fomento; la última nota de prensa no colmó nuestras aspiraciones, y no entendemos que haya motivos para suspender las movilizaciones», ha explicado Sanz García.

Confía, por eso, en que la protesta sirva para que Fomento emita comunicados que hagan «albergar esperanzas» al sector del taxi y acaben con la «frustración de anteriores promesas» que no se han cumplido y que «han generado una desconfianza importante». «No queremos ser engañados nunca más», ha aseverado. Entre los miles de taxis blancos madrileños destacan cuatro distintos, negros, con el techo verde y con banderas portuguesas sobre el capó: dos procedentes de Oporto y otros dos de Lisboa, que han viajado esta noche a Madrid para sumarse a la protesta de los madrileños como muestra de solidaridad.

Uno de los taxistas portugueses ha explicado a Efe que ayer un centenar de taxistas hicieron una marcha hacia Lisboa para apoyar a los compañeros españoles y también para lanzar un mensaje al Gobierno portugués para que esté alerta «porque lo mismo que está ocurriendo en España puede ocurrir en Portugal». Tras esa marcha, estos cuatro taxistas decidieron recorrer los 600 kilómetros que separan Lisboa y Madrid para sumarse a la protesta en España, que les ha impresionado, y han dicho comprender lo que está pasando el sector. «Vuestra lucha es nuestra lucha. Soy taxi», reza un cartel en la ventanilla de uno de los taxis portugués.

A la espera del resultado de la reunión de Fomento con los representantes de las VTC, distintas asociaciones del sector han convocado una reunión esta mañana, mientras la Policía está pidiendo a los taxis que se incorporan a la protesta en la Castellana que se reagrupen en la plaza de San Juan de la Cruz, porque están llegando más vehículos y no hay espacio para todos. Mientras, en la estación de Atocha sigue sin haber taxis, más allá de unos 20 vehículos preparados para ofrecer servicios mínimos a ancianos, familias con niños pequeños o personas de movilidad reducida, a los que trasladan gratis a sus destinos.

A falta de taxis, la estación ha amanecido con más carteles de protesta: «La ley es para todos, ¡que se cumpla la ley 1/30!» o «¿Cuántas sentencias del TSJ Europeo hacen falta para que se cumpla la ley 1/30?», decían algunos de los carteles. Varios taxistas, además, se encargaban de explicar a los viajeros del tren y a los turistas cómo coger autobuses u otras alternativas de transporte para llegar a destinos, y a la salida de la estación del AVE han colocado planos de la red de Metro y de Cercanías para que la gente los pueda consultar.