Santander está a punto de cumplir, seis meses antes de lo previsto, los objetivos que se marcó al cierre de 2017 para el presente ejercicio. La entidad que preside Ana Botín ya ha alcanzado las cifras que se había marcado en términos de rentabilidad y vinculación del cliente. La mejora de la solvencia se materializará a lo largo largo de este semestre cuando se ejecute la ya anunciada venta de Wizink. Y, entretanto, sólo se resiste un parámetro: el número de clientes digitales, que deberá alcanzar los 30 millones al término del año.

Tal como consta en la memoria del banco de 2017 y ha señalado la presidenta del grupo en varias ocasiones, su objetivo era alcanzar 18,6 millones de clientes vinculados este año. Prueba superada. Al término del semestre, el número de usuarios que considera a Santander su banco principal se incrementó un 17%, hasta 19 millones.

El impacto de la venta de Wizink le permitirá elevar la solvencia hasta el 11% previsto para este año

La rentabilidad también está asegurada. Botín elaboró un plan para situar su RoTE por encima del 11,5%. En los últimos 12 meses, la rentabilidad ordinaria sobre el capital tangible (RoTE ordinario), una ratio clave de rentabilidad, aumentó 42 puntos básicos, hasta 12,2%. «El RoTE fue del 11,8%, entre los mejores del sector», destacó la entidad en la presentación de resultados.

Otro ratio fundamental para valorar la fortaleza de la entidad es la solvencia. La ejecutiva fijó el objetivo de elevar este año la ratio CET1 FL por encima del 11%. La cifra todavía no se ha alcanzado, pero Santander confía lograrlo a lo largo de este semestre, gracias al impacto positivo en capital de la venta de WiZink, que le reportará nueve puntos básicos, según las estimaciones de la entidad.

Necesita 1,7 millones de usuarios digitales para poner el broche a sus objetivos de 2018

En junio, la ratio de capital CET1 se situó en el 10,80%. El banco logró generar 18 puntos básicos de capital orgánicamente en el segundo trimestre, cifra que se vio contrarrestada con la eliminación del exceso de capital de los intereses minoritarios de Santander Consumer USA anunciada en el primer trimestre (-18 puntos básicos) y una caída de 12 puntos básicos por la evolución del valor de mercado de la cartera disponible para la venta durante el trimestre.

Como viene siendo habitual, Botín ha reiterado su compromiso con los accionistas de incrementar el beneficio por acción a doble dígito y mantener su política de aumentar el dividendo efectivo por acción este año. En junio, el BPA se situó en 0,216 euros, 16 céntimos menos, debido al impacto de los costes de la integración de Popular de 300 millones. El BPA ordinario aumentó hasta 0,235 euros. En la junta general de accionistas del pasado mes de marzo de 2018, el banco anunció su intención de aumentar el dividendo con cargo a 2018 un 4,5%, hasta 23 céntimos por acción.

Con gran parte de los deberes ya resueltos, el último escollo para coronar el ejercicio son los clientes digitales. La directiva espera lograr 30 millones a lo largo de este año y, a juzgar por el ritmo de los últimos meses, los alcanzará antes de diciembre. En junio, la cifra de usuarios que utiliza servicios digitales se había incrementado en términos interanuales un 23%, hasta 28,3 millones. Es decir, Botín está a 1,7 millones de usuarios digitales de poner el broche a los retos marcados para el corto plazo.