Los vaivenes accionariales de Abengoa han puesto en alerta a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Y el supervisor ya le ha puesto sobreaviso de que vigilará que no se produzca un “supuesto de manipulación de mercado” con las acciones de la compañía de energías renovables.

La compañía ha convocado para el próximo 2 de octubre una junta extraordinaria de accionistas para votar la propuesta de algunos accionistas minoritarios –liderados por la familia Benjumea, que controlaba el grupo hasta su reestructuración- de hacer un desdoblamiento de acciones.

En una carta remitida por la CNMV al actual presidente de Abengoa, Gonzalo Urquijo, y hecha pública para avisar a los accionistas mediante un hecho relevante, el organismo advierte de que estudiará la posibilidad de ejercer sus competencias legales para garantizar «la libre formación de precios y la integridad de la negociación, entre ellas la suspensión o exclusión de la negociación de los valores correspondientes, así como la impugnación de los pertinentes acuerdos societarios».

Los Benjumea piden junta

La sociedad Inversión Corporativa –que integra la participaciones de la familia Benjumea y otros fundadores de la empresa- y otros accionistas minoritarios propusieron a Abengoa convocar una junta de accionistas para aprobar un split (desdoble de acciones) de diez títulos nuevos por cada uno antiguo.

Estos accionistas, que controlan conjuntamente apenas un 3% de la compañía, tratan así de evitar la dilución de sus participaciones ante el cambio del valor mínimo de cotización impuesto por Bolsas y Mercados Españoles (BME), que ha rebajado el precio mínimo desde un céntimo de euro –vigente actualmente- hasta 0,001 euros a partir del próximo 28 de septiembre.

Los Benjumea sostienen que la medida provocará una nueva dilución del 90% de las acciones de Abengoa, que se sumaría a la dilución del 95% ya sufrida en 2016 con el proceso de reestructuración de la compañía que evitó el mayor concurso de acreedores de la historia de España. Para los anteriores propietarios de la firma, la nueva dilución «supondría en la práctica la desaparición total de las inversiones realizadas».

CNMV y el precio mínimo

Para la CNMV, sin embargo, la decisión de rebajar el precio mínimo de cotización de las acciones de la compañía es «positiva y necesaria para promover la liquidez de los valores, asegurar su ordenada negociación, la correcta formación de sus precios y la protección de los inversores».

El supervisor sostiene que la propuesta de split buscan que el valor de la acción se aproxime al límite mínimo de precio por acción, «lo que neutralizaría los efectos de la reforma» y podrían prolongar «la actual situación de negociación desordenada y la fijación de precios en niveles artificiales».