Economía

El Gobierno informará a Bruselas de los pactos con Podemos antes de ir al Parlamento

Sánchez se ha comprometido con Moscovici a remitir a la UE antes del 15 de octubre un plan presupuestario con las líneas fundamentales del Presupuesto

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, reunido con el comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, reunido con el comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici. EFE

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, podría anticipar a la Comisión Europea acuerdos presupuestarios alcanzados con Unidos Podemos para sacar adelante los nuevos objetivos de déficit y la elaboración de las cuentas de 2019 antes incluso de pasar por el Parlamento.

El 15 de octubre es la fecha límite que Bruselas impone a todos los Estados miembro para que envíen a las autoridades europeas para su valoración los planes presupuestarios para el año 2019. Un documento en el que deben incluir información básica como sus proyecciones macroeconómicas, la senda de déficit y deuda pública, estimaciones de ingresos y gastos para ese año y también las modificaciones normativas que se prevean realizar para llevar a cabo esa planificación fiscal.

Así pues, con este calendario, se puede dar la circunstancia de que el Gobierno rinda cuentas ante Bruselas de los pactos con Unidos Podemos antes de haber informado de ellos oficialmente en el Congreso de los Diputados, y que la Comisión Europea emita una opinión sobre el incremento del gasto asumido antes de que lo haga la oposición en sede parlamentaria.

Y es que el Ejecutivo tiene intención de llevar su proyecto presupuestario a sede parlamentaria en el mes de noviembre, en lugar de antes del 30 de septiembre como establece la Constitución.

Fuentes gubernamentales explican que el plan presupuestario que remita el Gobierno podría incluir, dependiendo del grado de concreción que el Gobierno decida imprimir al documento, información sobre la creación de nuevos impuestos o decisiones importantes de aumento del gasto público.

Los pactos con Podemos

De lo que ha trascendido hasta la fecha, el Gobierno se ha comprometido a abonar una paga compensatoria a los pensionistas para que el IPC se refleje en sus nóminas en 2018 y 2019, lo que implicaría un gasto superior a los 100 millones de euros, solo en el primero de estos años. Además, el Gobierno ha anunciado que dará marcha atrás en los recortes en educación, lo que podría elevar los gastos en 3.000 millones más; prevé compensar con 2.500 millones a las comunidades autónomas por la menor recaudación este año por la entrada en vigor del sistema inmediato de información (SII); deberá incluir la eliminación del copago farmacéutico para todos los pensionistas o la rebaja del IVA para productos básicos.

Del lado de los ingresos, el plan presupuestario también podría reflejar ya el impacto económico de la modificación del sistema de cotización de los autónomos, que podría llevar a una parte a pagar aún más cuotas; la subida del IRPF a rentas por encima de los 140.000 euros; y la principal incertidumbre es si finalmente se reflejará el suelo del 15% en el Impuesto de Sociedades, la ‘Tasa Google’ o el nuevo impuesto a las transacciones financieras.

Esta cuestión podría levantar suspicacias entre la oposición, como ya lo ha hecho en la bancada de Ciudadanos. Fuentes de la formación naranja critican que «sería cumplir con Moscovici antes que con la Constitución».

Y es que, a a la espera del documento, el comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, dejó un recado al Gobierno este jueves en su visita a España. Apremió a cumplir el calendario europeo, a presentar el plan presupuestario en tiempo y forma y hacerlo ofreciendo información clara para poder llevar a cabo un ajuste creíble del déficit de carácter estructural.

En respuesta,  El propio Sánchez anticipó al comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, su compromiso de remitir el plan presupuestario en tiempo y forma durante una reunión mantenida esta mañana aprovechando la visita de este a España.

Según confirmaba Moncloa horas después, Sánchez le garantizó que España cumplirá con el procedimiento establecido y presentará un plan de presupuestos antes del 15 de octubre. Al mismo tiempo, precisaba que «este plan define las lineas principales de los presupuestos que el Gobierno tiene la voluntad inequívoca de presentar antes de finales de noviembre», añaden.

Otra opción, menos factible, es que el Gobierno decida finalmente presentar su proyecto de Presupuestos sin haber alcanzado un pacto con Podemos, pero se trataría de una maniobra compleja dado que necesita apoyo para sumar votos a sus exiguos 84 diputados. De momento, aunque el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, aseguró tras reunirse con Sánchez horas más tarde que ambas partes habían alcanzado un buen puñado de acuerdos y puntos de encuentro que consideró un «buen comienzo» para lograr un pacto de Gobierno, en Moncloa enfrían estas expectativas. Pero las negociaciones avanzan.

Por último, no es descartable que, como ocurriera en 2017, el Gobierno no acabe alcanzado un pacto con Podemos y desista de presentar unas nuevas cuentas, con lo que el plan presupuestario que se enviaría a Bruselas sería una prórroga de las cuentas anuales de 2018. Es una eventualidad que ya ocurrió el pasado año, cuando el Gobierno de Mariano Rajoy no llegó a tiempo y tuvo que presentar una prórroga presupuestaria ante Bruselas.

La diferencia es que sería la segunda vez que Pedro Sánchez tendría que asumir los Presupuestos heredados del anterior Gobierno de Mariano Rajoy.

El PP vuelve a cortar el paso a Sánchez e Iglesias

Sea cual sea el grado de concreción del plan presupuestario, las reacciones no se han hecho esperar entre la oposición. Fuentes de Ciudadanos califican de «escándalo» el hecho de que Sánchez se haya comprometido a presentar unas líneas básicas de su Presupuesto a Bruselas como primer hito.

Mientras que Ciudadanos centra sus críticas en el incumplimiento de los procedimientos legales, el PP ya anticipa que volverá a salir al paso de Podemos y PSOE si intentan sacar adelante la piedra angular de su pacto presupuestario, la modificación de la Ley de Estabilidad Presupuestaria para burlar el veto de los populares en el Senado a la nueva senda de déficit. Con todo, esta senda no es condición indispensable para que el Gobierno pueda presentar los nuevos Presupuestos.

Iglesias afirmaba este jueves que tratarían de lograr su objetivo «por la vía que sea» y días antes, la portavoz del grupo confederal Unidos Podemos, Ione Belarra, instaba al Gobierno a utilizar como caballo de Troya la propuesta de Ley de modificación de los criterios de aplicación de la regla de gasto para los ayuntamientos, que se encuentra bloqueada en el Congreso desde finales de 2017.

La oportunidad surge porque el último plazo de enmiendas al texto vence el próximo 11 de septiembre, lo que abre una ventana a seguir su tramitación y a que el PSOE introduzca la modificación de la Ley de Estabilidad en forma de enmienda. Fuentes de Unidos Podemos aseguran que propondrán su tramitación por la vía de urgencia y en lectura única, como se hizo con los proposición de Ley ad hoc que se tumbaron en la mesa del Congreso PP y Ciudadanos.

El PP confirma a este periódico que volverá a pedir una prórroga del plazo de enmiendas, pero desde Ciudadanos aseguran que no se ha tomado ninguna decisión aún. Su resistencia se debe más que al contenido, a las formas. Por coherencia, deberían bloquear también esta iniciativa puesto que no estarían de acuerdo en un procedimiento de urgencia y solo aceptarían un debate sosegado, a ser posible en el marco de un proyecto de Ley, en el que quepan enmiendas.

Si el bloqueo se vuelve a producir prácticamente se habrían cerrado todas las puertas para PSOE y Podemos, puesto que los socialistas han descartado la tercer y más polémica vía, la del decreto.

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