Economía

El asedio de Trabajo a las empresas provoca el paso de 46.554 temporales a fijos

El 44% de los contratos indefinidos en agosto procedían de conversiones de contratos temporales

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El asedio de Trabajo a las empresas provoca el paso de 46.554 temporales a fijos
La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio.

La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio. EFE

Resumen:

Los malos datos de paro y afiliación a la Seguridad Social de agosto escondían un semilla de optimismo. Como adelantó El Independiente, el número de contratos indefinidos marcó el nivel en ese mes dentro de la serie  y, de todos ellos, hasta el 44% fueron conversiones de contratos temporales en indefinidos, tras un incremento de casi el 50%.

La duda entonces era si esta evolución respondía a una mayor confianza entre los empresarios o a la posibilidad de que la presión de la Inspección de Trabajo pudiera estar empujando a las empresas que usan la contratación temporal y a tiempo parcial de forma fraudulenta estuvieran regularizando la situación de muchos de sus empleados ante la amenaza de sanciones.

Según ha explicado la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, su departamento ha detectado que todo se debe a la puesta en marcha en el mes de agosto del Plan Director, la primera gran medida estrella del Gobierno que contiene, entre otras cuestiones, dos planes de choque para poner coto al fraude en la contratación temporal y a tiempo parcial.

Los malos datos de paro y afiliación a la Seguridad Social de agosto escondían un semilla de optimismo. Como adelantó El Independiente, el número de contratos indefinidos marcó el nivel en ese mes dentro de la serie  y, de todos ellos, hasta el 44% fueron conversiones de contratos temporales en indefinidos, tras un incremento de casi el 50%.

La duda entonces era si esta evolución respondía a una mayor confianza entre los empresarios o a la posibilidad de que la presión de la Inspección de Trabajo pudiera estar empujando a las empresas que usan la contratación temporal y a tiempo parcial de forma fraudulenta estuvieran regularizando la situación de muchos de sus empleados ante la amenaza de sanciones.

Según ha explicado la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, su departamento ha detectado que todo se debe a la puesta en marcha en el mes de agosto del Plan Director, la primera gran medida estrella del Gobierno que contiene, entre otras cuestiones, dos planes de choque para poner coto al fraude en la contratación temporal y a tiempo parcial.

En virtud del Plan, la Inspección de Trabajo remitió en los primeros días de ese mes una carta a alrededor de 22.000 empresas avisando de que se habían detectado irregularidades en la contratación. Estas empresas daban empleo a unos 130.000 trabajadores, de los que 80.000 estarían trabajando a tiempo parcial más allá del tiempo legal establecido y los otros 50.000 a tiempo parcial.

Según Valerio, de entre los primeros, se habría producido la conversión de hasta 46.554 contratos en indefinidos, el 58% del total, y ello sin tener que hacer uso de medidas coercitivas. Aún queda por evaluar el impacto de las cartas en la conversión de empleos a tiempo parcial.

Durante un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum, Valerio ha afirmado que se trata de “una gota de agua en el océano de precariedad” –de hecho los contratos temporales no superaron en agosto el 9,6% del total–, pero que puede dar la idea del papel disuasor del Plan Director sobre las empresas que estén pensando en contratar de manera fraudulenta.

Pero más que eso, con los datos aportados por Valerio, se deduce que este empuje del control del fraude explicaría casi el 70% de las conversiones de contratos temporales en indefinidos, que ascendieron hasta las 67.161, el 63% de ellas a tiempo completo.

Las razones más allá del Plan Director

Sin embargo, puede que el Plan Director no toda la repercusión que Trabajo le atribuye. Para empezar, el peso de las conversiones sobre el total de los indefinidos lleva tiempo in crescendo. Por ejemplo, en agosto de 2017 se firmaron 115.382 contratos fijos más y las conversiones crecieron un 9,75%, con 10.253 más, frente a los contratos iniciales, que crecieron un 5,96%, con 3.959. Si se observa en este caso el peso de las conversiones sobre el total de los contratos indefinidos firmados entonces, el resultado es un porcentaje del 39%, casi cinco puntos porcentuales menos que en 2018.

Retrocediendo aún más en el tiempo, el patrón se ha venido repitiendo año tras año, con un peso creciente de las conversiones del 34,4% en 2015 al 36,8% en 2016.

Lo que si confirman las estadísticas de empleo, es que el repunte se debe a la decisión de los empresarios de hacer fijos a trabajadores previamente contratados como eventuales o por aumento de la producción. De los 67.161 contratos convertidos, hasta 37.395, más de la mitad, tenían este origen.

Además, otros expertos consultados también barajaban entonces esta posibilidad de que detrás de estos datos esté el Plan Director del Gobierno, pero con escaso convencimiento teniendo en cuenta que, tras su aprobación en julio, apenas habría tenido tiempo para desplegar sus efectos en agosto.

En este sentido, la secretaria de Empleo, Cualificación Profesional y Migraciones de CCOO, Lola Santillana, achacaba más el impacto a al propio plan anual de la Inspección de Trabajo, que hace hincapié este año en la lucha contra el fraude en la contratación dentro del sector turístico.