Han pasado cinco años y tres meses desde la gran tragedia ferroviaria de Angrois, el accidente al descarrilar un tren por exceso de velocidad en las inmediaciones de Santiago de Compostela que dejó 80 muertos el 24 de julio de 2013. El juicio oral tendrá lugar, como pronto, el año que viene. Pero desde septiembre de 2017 el Congreso de los Diputados retomó (con los votos en contra de PP, UPN y Foro Asturias) su propia investigación, que ya cerrara en falso pocos meses después del siniestro.

Mañana miércoles 15 de octubre comparecen de hecho los directores de seguridad de Renfe y Adif en el momento del accidente. Y El Independiente publica este martes material que apenas ha circulado sobre el descarrilamiento del Alvia 04155, como la infografía forense de la Policía Científica, con imágenes novedosas del suceso.

Éste tiene lugar a las 20:41:06 horas aproximadamente, y el efecto arrastre por el descarrilamiento dura unos 10 segundos. La transcripción de los registros de voz en cabina revelan que, además de la conversación telefónica entre el interventor y el maquinista que concluye segundos antes de salirse el tren de la vía, hubo otra primera llamada a las 20:17 horas. E incluso alguien en la cabina -presumiblemente el interventor- con el tren en marcha, media hora antes de la tragedia.

El nuevo vídeo graba la cola del tren desde un punto estático

En su comparecencia en la comisión de investigación el pasado mes de julio, el interventor alegó que el maquinista podía haber rechazado la llamada. «No trasladaba ninguna pregunta de urgencia» así que «estaría dentro de quien la recibe aceptarla o no aceptarla», dijo el interventor a los diputados.

En el material de la Policía Científica, en manos del juez instructor, se aprecia un nuevo vídeo del accidente grabado desde la cola del tren, en un punto estático. No es más espectacular que aquel filtrado a la prensa en el que se ve al Alvia descarrilando de frente -y que enfureció en su día a la ex ministra de Fomento Ana Pastor-, pero sirve para obtener otra perspectiva de lo sucedido.

Hay una conversación en la cabina al poco de arrancar

Durante la reconstrucción se oye la segunda llamada entre el interventor y el maquinista, los sonidos acústicos del sistema de señalización Asfa y una exclamación antes de que el conductor pierda el control. El «efecto arrastre» del tren al descarrilar dura 10 segundos. En las imágenes se aprecia una especie de chispazo y una polvareda en la famosa curva de A Grandeira, en el Punto Kilométrico (PK) 84,4.

Hasta dos veces suena el aviso de velocidad del sistema Asfa Digital «por superar la velocidad de 201,25 kilómetros por hora», a las 20:29:02 y a las 20:30:33 horas: para que se apague el sonido, el maquinista tiene que circular a menos de 197 kilómetros por hora. En el primer caso tarda 47 segundos; en el segundo un minuto y 12 segundos, de acuerdo con el peritaje del Área de Investigación Técnica de Accidentes.

El conductor supera dos veces los 200 kilómetros por hora

El tren ha cambiado de maquinista en Ourense y Francisco Javier Garzón Amo -el conductor que manejaba el Alvia en el momento de la desgracia- arranca el tren en la localidad gallega a las 20:05 horas rumbo a Ferrol con parada en Santiago. En el peritaje también se acciona el sonido que alerta del hombre muerto, un sistema que vigila la presencia física del maquinista y que se traduce en que el conductor debe pisar en breves intervalos una especie de botón para demostrar al centro de mando que está manejando el tren: si no lo pisa, se emite un sonido y si tarda más tiempo en pisarlo el tren se para.

El mecanismo acústico del hombre muerto salta cinco veces en la cabina del Alvia 04155: dos antes de la primera llamada, a las 20:17:03 y a las 20:17:36 horas, y los otros tres entre la primera y la segunda conversación entre maquinista e interventor, a las 20:19 horas, a las 20:32 horas y a las 20:35 horas. El último sonido del hombre muerto se emite seis minutos antes del descarrilamiento. El propio Garzón Amo lo reconoce en una de las llamadas con el interventor: «Se me disparó el hombre muerto dos veces y aflojé más la marcha». «Relájate», dice más adelante.

20:08:54. Conversación en la cabina. El tren lleva más de tres minutos en marcha.

– Maquinista: El mando, eh, «taca», ahí, dejarlo situao…

– Otra persona: Ahora cuando tal si tal ya voy yo y miro… Orense…

– Otra persona: [no se oye]

– Maquinista: Retroceder…

– Maquinista: … 200 metros

– Maquinista: Qué

– Otra persona: Pantógrafo

– Maquinista: Cerrar disyuntor

– Otra persona: ¿Ahí qué le hicísteis? De puta madre

– Maquinista: Nada, darle al convertidor de coches al reset, pero no lo hace

– Otra persona: Ya voy yo ahora para ahí y te lo hago…, a ver cuál es…

– Maquinista: Uno…

– Maquinista: ….a doce

– Otra Persona: ¿Sigue apareciendo?

– Maquinista: Ahí aparece

– Otra Persona: Bueno, pues voy a echarle un vistazo…

El diálogo dura tres minutos

20:17:42. Primera llamada.

El maquinista tarda tres segundos en responder –tiene la música de Paquito Chocolatero– y contesta: «¿Sí? Aquí no aparece nada. […] Aquí no sé, se me disparó el hombre muerto dos veces y aflojé más la marcha. No sé, me aplica el freno […] No sé, sí joder, tenía que avisar antes de dispararse. Pero bueno… bueno, no sé […] Es igual, venga relájate, chao».

20:39:15. Segunda llamada.

Difundida poco después del accidente, esta conversación empieza menos de dos minutos antes del accidente y concluye apenas 10 segundos del momento del descarrilamiento. Se intuye que ambos hablan sobre la parada en Pontedeume, prevista para mucho más tarde, a las 22:16 horas. «Dímelo […] Eh, normalmente sí, pero normalmente entro en el andén principal […] Bueno… eh…. eh… teóricamente eh está grafiado para el andén principal, pero bueno, puede entrar por otro, no sé, es que no lo sé […] Sí, sí, sí, sí, sí cabe y cabe en las dos vías […] Sí, por la gene… En Pontedeume cabe en las dos vías, en la, en la y en la otra, en la desviada, tengo que salirme con la motriz y el CET para librar el coche por cola, vale pa las dos vías […] Pues en la desviada […] Sí, sí, sí, sí, entro a las dos y por las dos libro el paso […] No tengo ningún problema […] Vale,… eso como veas […] Sí, por la principal entra y por la desviada también entra, ¿me oyes?

El ‘me oyes’ se escucha a las 20:40:49 horas. Seis segundos después se produce un «último sonido exclamativo del maquinista» según la reconstrucción; A las 20:41:06, solo 17 segundos después de colgar, se da un «inicio de sonido de arrastre» por el descarrilamiento. Diez segundos después ya no se oye este sonido.

* * * * *

Han pasado cinco años y tres meses desde entonces. Este miércoles se reanuda la comisión de investigación parlamentaria. En la comparecencia del maquinista, el pasado 11 de julio, el conductor Garzón Amo rompió a llorar.

 

Fe de errores: La reconstrucción de la Policía Científica fue publicada por la edición de Galicia de El País siete meses después del accidente. Su autor fue David Reinero. Los redactores de este artículo no hallaron dicha reconstrucción durante su elaboración. Se trata de un error que lamentamos

 

Alegaciones de Don Manuel Prieto, abogado del maquinista Francisco Javier Garzón Amo:

1. Sobre el aviso acústico del sistema Asfa Digital al rebasar la velocidad, Don Manuel Prieto alega que «un tren que lleva prefijada la velocidad a 200 kms/hora, en momentos determinados, por ejemplo por pendiente de la vía, llegue e 201 kms/hora es algo totalmente normal y que ocurre cada día en cada trayecto. Conforme a la Normativa de RENFE sólo se considera exceso de velocidad, superar la velocidad máxima permitida en más del 10% con un límite de 5 kms/hora. Por tanto, como en el tramo en el que el tren llega a 201 kms/hora, la velocidad máxima era de 200 kms/hora, es reglamentario circular hasta 205 kms/hora».

2. Asimismo, prosigue el abogado acerca de las ocasiones en que se activó el mecanismo del hombre muerto mencionadas en el artículo, «el mecanismo del hombre muerto suena cada 5 – 30 segundos, según se esté pisando o no, para que el maquinista lo pise o lo suelte, y así el tren comprueba la presencia del maquinista, luego no sólo sonó 6 veces, sino muchas más, y eso es también señal de normalidad».

3. El letrado Manuel Prieto se refiere también a la conversación del maquinista en cabina con «otra persona» -según el parte del registro- al inicio del trayecto: «Cuando se refieren a una conversación con “otra persona” deben saber que se trataba del maquinista que fue relevado en la estación de Orense y que viajaba en el tren hasta Coruña, al tener problemas el aire acondicionado del tren intentaba arreglarlo, y contactaba con el maquinista en locomotora por cuanto se había trasladado a cola del tren para resetear las maquinas, una normalidad más. Y todas las conversaciones telefónicas efectuadas con el teléfono corporativo facilitado, como una herramienta más de trabajo, se ajustaba a lo reglamentado y el maquinista viene obligado a responderla».

4. Finalmente, sobre el hecho de que las imágenes del accidente ya se hubiesen publicado en febrero de 2014 en El País, Prieto dice «Nada de nuevo video, esa reconstrucción realizada en los días siguientes al accidente está en los autos desde hace más de 5 años, es sólo una reconstrucción que se hace en los primeros momentos, tiene desfases importantes entre las imágenes y el sonido, y no se tiene en cuenta elementos esenciales en esta fase de la instrucción, como son los análisis de riesgos de los subsistemas estructurales (infraestructura, control, mando y señalización y material rodante), informes de evaluador independiente, las señales en la vía, la desconexión del sistema ERTMS, por citar sólo algunas de las cuestiones que son hoy piedras angulares de la instrucción».