La Región de Murcia, gobernada por el PP desde hace 24 años, ha dejado atónito al Ministerio de Fomento con una petición imposible: ante el cierre de la línea convencional Madrid-Murcia-Cartagena por obras durante dos o tres semanas, el Gobierno autonómico ha pedido utilizar las vías del AVE que viene desde Alicante (en construcción) en ese lapso.

La línea no está terminada, pero el Ejecutivo regional ha tenido una “ocurrencia” en opinión del ministerio: que Renfe ponga un tren híbrido tipo Alvia, capaz de circular en ancho ibérico e internacional, y que el tren “llegue con inercia en ese último kilómetro, con el motor prácticamente apagado, porque puede llegar a la estación de esa manera, tal y como explican los técnicos de la Consejería de Fomento”. La alusión a la inercia por parte de la portavoz del Gobierno de Fernando López Miras ha venido sucedida de una lluvia de bromas en redes sociales.

“Como la obra está terminada hasta Murcia, podría perfectamente ser la alternativa para el periodo en el que vamos a estar desconectados por la actual vía convencional, entre Albacete y Murcia”, ha aseverado Noelia Arroyo.

Quien ha hecho estas declaraciones (ver audio) que han suscitado críticas y burlas a pares iguales en Fomento es la portavoz del Gobierno murciano, Noelia Arroyo. “Se trata de una ocurrencia”, dicen portavoces de José Luis Ábalos. “La línea no está terminada, faltan los 1,5 kilómetros finales, pero es que aunque faltaran cinco metros: un tren híbrido no puede circular por ahí”, aseguran en Fomento. “Además, no se podría usar aunque estuviera recién terminada por razones de seguridad: las puestas en servicio exigen pruebas y chequeos durante meses”.

En tres horas y cuarto

Según los planes anunciados por Ábalos, el AVE llegará en el segundo semestre de 2020, una vez se soterre el acceso a la Estación de Murcia del Carmen y se supriman los pasos a nivel cuyas barreras cada día sufren 100.000 vecinos. El PP murciano lleva prometiendo su inauguración desde 2012. Así que hasta que se estrene la línea, el Gobierno de Pedro Sánchez quiere acortar los tiempos de viaje del Madrid-Murcia hasta las tres horas y cuarto (frente a más de cuatro horas actualmente) por la vía convencional, que no atraviesa Alicante sino Albacete, por el interior del país.

Para eso se realizan las obras que van a interrumpir el tráfico con Madrid durante dos o tres semanas: se trata de la Variante de Camarillas, cuyas obras comenzaron hace 10 años pero se paralizaron en 2010 por la crisis.