Las cadenas de restaurantes aumentaron sus ventas un 13 % en 2018 en España a costa de los bares y cafeterías tradicionales, a los que “robaron” 350 millones de euros el año pasado.

La restauración organizada ganó 2,6 puntos de cuota en España en 2018, hasta alcanzar el 25,6 % del mercado, mientras que los bares y cafeterías tradicionales evolucionan a la baja, aunque todavía concentran el 74,4 % de las ventas.

De hecho, si el sector de la restauración en general creció un 2,1 % el pasado año -hasta superar los 36.700 millones de euros- fue por la subida de ventas de las grandes cadenas (13 %), que compensó el retroceso de los establecimientos independientes (2,8 %), de acuerdo con NPD.

Datos sobre el sector facilitados este miércoles por la consultora NPD en el foro Restaurant Trends, una de las actividades incluida en la feria de hostelería HIP que se celebra esta semana en Madrid y que ha organizado la patronal Marcas de Restauración.

Aumentaron sus ventas un 13 % en 2018 en España a costa de los establecimientos tradicionales, a los que “robaron” 350 millones de euros

La estimación para 2019 es de una mejora del 1,3 %, tres décimas por debajo del cálculo inicial de hace unos meses, debido a la convocatoria de elecciones entre finales de abril y marzo, y su previsible impacto en la confianza del consumidor.

El aumento de la restauración organizada se explica sobre todo por el crecimiento acelerado de “las cadenas emergentes”, la mayoría recién llegadas al país, ha explicado el director de la consultora, Vicente Montesinos, con incrementos incluso por encima del 20 %, informa Efe.

“Existe una canibalización del negocio de los operadores independientes, se observa un cambio de cromos dentro del propio sector a favor de los organizados. El mercado independiente ya se llevó lo peor de la crisis, con cierre de locales incluido”, ha apuntado Montesinos.

También contribuye a su crecimiento la aparición de “nuevos conceptos” (comida vegetariana, establecimientos centrados en ensaladas, cadenas que apuestan por platos exóticos como el poke, etc.) y el envío de comida a domicilio, que continúa al auge.

Sobre la “amenaza” que pueden suponer para el sector las cadenas de supermercados por la venta de comida para llevar, el experto de NPD ha precisado que por el momento el consumidor compra más bien aperitivos y snacks en estas grandes superficies, aunque ha reconocido que falta por ver cómo evoluciona su apuesta por este nicho de mercado.