A grandes males grandes remedios. ING ha metido la tijera al bonus que los directivos en España y el resto del grupo percibirán en abril. El recorte trata de compensar, en parte, la histórica multa por importe de 775 millones a la que tiene que hacer frente por irregularidades en prevención de blanqueo de capitales en la filial holandesa.

Según ha podido saber El Independiente de fuentes conocedoras, la entidad holandesa ha recortado hasta un 50% el bonus de altos directivos -y un porcentaje menor a cargos inferiores-, en un gesto con el que espera ahorrar en torno a 300 millones de euros. La reducción en España ha sido menor, dados los buenos resultados logrados por la filial.

La reducción en España ha sido menor que en el resto del grupo por los buenos resultados de la filial

Incrementó un 90% su beneficio neto en España y Portugal en el ejercicio 2018, hasta 163 millones, y aumentó su base de clientes un 6%, hasta los 3,9 millones.

La entidad ya había anunciado la total eliminación de la retribución variable del comité de dirección y el consejo asesor. «A la luz del acuerdo con la fiscalía de Holanda, la cifra total global [del bonus] para 2018 será considerablemente menor que la de 2017», señalan fuentes de la entidad. Puntualizan que «el Comité de dirección del grupo y el consejo asesor han renunciado a su derecho a bonus como consecuencia de este acuerdo».

Matizan las mismas fuentes que el bonus de algunos colectivos de profesionales se basa en múltiples criterios. Una gran parte de ese total se debe a los acuerdos laborales colectivos. Estos acuerdos tienen unos criterios fijos, por lo que la decisión de cambiar la remuneración variable no está solo a discreción de la dirección.

Multa histórica

Las autoridades holandesas detectaron el año pasado que entre 2010 y 2016 se habían producido fallos en los sistemas de prevención de delitos económicos de la entidad que permitieron que los clientes de su filial holandesa utilizasen sus cuentas para lavar cientos de millones de euros.

Como consecuencia del escándalo dimitió el director financiero del grupo, Koos Timmermans, que durante el periodo en cuestión había sido miembro de la junta gestora del banco y durante años responsable último de ING en Holanda.

ING llegó a un acuerdo con la Fiscalía holandesa en septiembre y posteriormente manifestó que continúa «trabajando duro» en «soluciones estructurales para llevar las actividades contra el blanqueo de capitales a un mejor nivel sostenible» y subrayó que el cumplimiento de la regulación seguirá siendo una prioridad en 2019.