El exministro de Economía Luis de Guindos ha comparecido hoy en el juicio por la salida de Bolsa de Bankia, en julio de 2011, un día después de que lo hiciese el exgobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez.

El actual vicepresidente del BCE, ha apuntado a Rodrigo Rato, al responsabilizarlo en gran medida del colapso del banco nacionalizado y ha recordado la crítica situación de España. «La prioridad era salvar España del rescate y evitar el colapso del sector financiero» ha asegurado, al tiempo que asegura que «tanto la constitución de Bankia como la salida a Bolsa de Bankia fueron errores».

Bankia era el caso más problemático y la prioridad era salvar España del rescate y evitar el colapso del sector financiero»

Pese a apuntar en numerosas ocasiones a Rato como principal responsable del fiasco de Bankia, Guindos ha recalcado: «No busco culpables; tuve suficiente con intentar buscar soluciones».

Guindos ha relatado que «la primera vez que el señor Rato me comenta el plan es el 6 de mayo de 2012. Me dijo que lo había elaborado McKinsey. No lo estudiamos. Me lo presenta el 6 y dimitió el 7 de mayo. No lo analizamos. España estaba entonces al borde del abismo y lo que buscábamos eran soluciones y mirar para adelante», ha relatado.

Sin embargo, los principales banqueros en ese momento ya mostraron sus reticencias. «Por supuesto, González y Botín mostraron desconfianza e insuficiencia sobre el plan planteado por Rato», ha puntualizado.

Guindos ha explicado que la citada reunión del día 6 fue propuesta por el propio Rato, dos días después de que él convocase a los primeros espadas de los grandes bancos -Emilio González, Francisco González e Isidre Fainé- en el Ministerio de Economía para explicarse el nuevo decreto ley. «Yo convoqué a una reunión el 4 para decirles que íbamos a sacar otro decreto ley, que iban a ser 30.000 millones, que íbamos a pedir más provisiones y que había que provisionar también los dudosos. Rato ahí pide una segunda reunión y explica lo de los 7.000 millones, respaldado con el plan McKinsey», ha detallado.

En 2012 nadie en Europa se creía las cifras que había ni que los balances de los bancos reflejasen la realidad»

Para Bankia, «pedimos 41.000 millones y Bankia necesitó 22.400 millones, algo más del 50%. […] «La situación de Bankia era, seguramente, el caso más problemático del sistema bancario español por una razón muy simple. Era una entidad sistémica que tenía una exposición enorme al sector inmobiliario, por encima de la media, que tenía un porcentaje de refinanciaciones muy elevado, unas necesidades de liquidez enormes del BCE y que además se daba la circunstancia de la intervención de una filial de la que tenía el 40%, que fue el Banco de Valencia», ha explicado.

Aunque «en términos absolutos fue la que más dinero recibió, otras entidades, en función de su tamaño, recibieron más», ha añadido.

De Guindos ha recordado la «falta de confianza que había en torno al sector fnanciero español en 2012» y cómo «a principios del año 2012 el presidente del Consejo Europeo llamó al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para pedirle que nombrara un valorador independiente que evaluase la situación de España. Nadie se creía las cifras que había, que los balances bancarios estaban reflejando la realidad, y de hecho nombramos dos».

Na asegurado que por aquel entonces se movía en el terreno del menor de los males. Aun así ha aplaudido que «el ejercicio de transparencia puso de manifiesto que los grandes bancos no necesitaban capital».

Cuentas sin auditar

De la publicación de las cuentas correspondientes al ejercicio 2011, que Bankia hizo públicas el 4 de mayo de 2012 -apenas cuatro días antes de que el Estado tomara el control del 100 % de su matriz, BFA, y sustituyera al entonces presidente Rodrigo Rato por José Ignacio Goirigolzarri-, sin contar con un informe de auditoría, de 2011, De Guindos se enteró ese mismo día y reaccionó con «enorme preocupación».

De Guindos ha declarado que no estaba al tanto de ninguna incidencia sobre los informes de auditoría de las cuentas de Bankia, y tampoco en su ministerio estaban al corriente de problema alguno, ya que de ser así está seguro de que se lo habrían comunicado.

Ha reiterado que se enteró de la publicación de las cuentas sin informe del auditor el mismo día 4 de mayo, y también ha asegurado que ni él ni nadie de su departamento mantuvo ningún contacto con la firma auditora, Deloitte.

Sobre los cuestionados resultados, ha puntualizado que «la autoridad contable es el Banco de España». Y al respecto del folleto de salida a Bolsa, ha rechazado tener responsabilidad alguna. «Corresponde a la CNMV», ha puntualizado.

Testigos

De Guindos, que ahora es vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), solicitó declarar por videoconferencia desde la sede del organismo en Fráncfort, una petición que le fue concedida por el tribunal que preside Ángela Murillo después de que solo se opusiera la Confederación Sindical de Crédito (CIC).

Ha sido el tercer testigo en comparecer en el juicio por la salida a Bolsa de la entidad, después de que lo hiciese el pasado miércoles el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, y este lunes Fernández Ordoñez.

Después del vicepresidente del BCE, el tribunal ha citado a Matías Amat Roca, ex director general de BFA y mano derecha de Miguel Blesa en Caja Madrid.

Asimismo, el expresidente de BBVA Francisco González ha sido citado a declarar el próximo miércoles 3 de abril.