Economía

La posibilidad de que el BCE alivie los tipos negativos impulsa a los bancos en bolsa

Las cotizaciones de la banca se disparan a media sesión, ante la noticia de que el banco central estudia un plan para compensarles por los tipos negativos

La posibilidad de que el BCE alivie los tipos negativos impulsa a la banca en bolsa.

Sede del BCE, en Fráncfort (Alemania).

La banca europea está tan falta de buenas nuevas que el mínimo rumor es capaz de despertar una ola de entusiasmo. Este martes, la publicación por parte de la agencia Reuters de que el Banco Central Europeo (BCE) estudia medidas que alivien el impacto para el sector de los tipos de interés negativos ha servido para impulsar las cotizaciones de las entidades de la eurozona, que registraban notables avances a media sesión.

En el mercado español, entidades como Sabadell, Santander y CaixaBank registraban ganancias superiores al 3%, favoreciendo el avance del Ibex, que se anotaba cerca de un 1,2%.

El índice bancario del EuroStoxx registraba un repunte que rondaba el 3%, liderado por la alemana Commerzbank, que subía un 6,5%, mientras que Credit Agricole, BPM y Deutsche Bank repuntaban algo más del 4%. El sector recupera así el pulso, tras dejarse un 6,8% de su valor en las últimas cinco jornadas.

El sector bancario ha sido en los últimos días el gran damnificado del cambio de rumbo de los bancos centrales internacionales, que han puesto freno a la política de normalización monetaria ante las señales de debilidad de la economía global. Si el pasado 7 de marzo fue el BCE el que alejó la posibilidad de subidas de tipos hasta, al menos, 2020, el pasado día 20 fue la Fed la que descartó mover el precio del dinero en lo que resta de año.

Entidades como Sabadell, Santander y CaixaBank registran a media sesión ganancias superiores al 3%

La prolongación del entorno de tipos bajos es visto como una amenaza para los bancos, ya que supone un lastre para su rentabilidad. Esto es especialmente notorio, donde las entidades sufren desde 2014 un tipo de interés negativo sobre la facilidad de depósito. Esto significa, que cada vez que un banco de la Eurozona decide guardar el dinero que le sobra en las arcas del BCE, éste le penaliza con un cobro que, actualmente, está fijado en el -0,4%.

La intención de esta medida es que los bancos empleen su liquidez en conceder préstamos, pero desde éstos siempre se ha defendido que la razón por la que no se conceden créditos es más por falta de demanda solvente que por restricciones propias de las entidades.

En cualquier caso, la previsión de que el escenario de tipos bajos va a continuar durante los próximos trimestres ha llevado al BCE, según informaciones publicadas por Reuters, a estudiar diversas fórmulas para que esta tasa negativa tenga un impacto menor en los balances de las entidades. Aunque aún no se habría planteado ninguna medida concreta, la idea sería implementar una fórmula que permitiera al banco central devolver a los bancos parte de los más de 7.000 millones de euros que les cobra al año a causa de estos tipos negativos.

El BCE estaría estudiando medidas para devolver a la banca parte de los más de 7.000 millones que les cobra al año por los tipos negativos

Una opción sería establecer algún tipo de tasa de depósito escalonada, lo que implicaría que los bancos no sufrirían la penalización del -0,4% hasta que alcanzaran unos umbrales determinados de liquidez sobrante depositada en el BCE, sugieren algunas fuentes consultadas por Reuters.

Los tipos negativos han sido, casi desde el primer momento de su implementación, fuente de controversia, por entenderse que debilitaban al sector financiero. Sin embargo, desde la institución que preside Mario Draghi han sido constantes los comentarios que señalan que el posible impacto negativo de sus políticas se ha visto, hasta la fecha, claramente compensado por los positivos, principalmente un aumento de la actividad económica y, por ende, un mayor volumen de negocio para los bancos.

No obstante, Draghi ya advertía a primera hora de la mañana de este martes que el BCE podría tomar medidas para paliar el daño que pudieran sufrir los bancos de sus políticas actuales. «De ser necesario, debemos reflexionar sobre las posibles medidas que pueden preservar las implicaciones favorables de las tasas negativas para la economía, al tiempo que mitigan los efectos secundarios, si los hay», apuntó el banquero italiano, aunque también reiteró que la baja rentabilidad de los bancos no es una consecuencia inevitable de las tasas negativas.

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