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El Banco de España abre seis expedientes sancionadores en 2018, todos por hipotecas

Constata un aumento de la labor supervisora en materia de crédito al consumo como respuesta al crecimiento experimentado

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El Banco de España abre seis expedientes sancionadores en 2018, todos por hipotecas
Sede central del Banco de España en la plaza de Cibeles en Madrid

Sede central del Banco de España en la plaza de Cibeles en Madrid. Banco de España

Resumen:

El Banco de España abrió seis expedientes sancionadores en materia de conducta de las entidades, de los que todos fueron derivados de inspecciones in situ relacionadas con el crédito hipotecario, según consta en la Memoria de la Supervisión Bancaria correspondiente al ejercicio 2018 publicada este martes.

La institución gobernada por Pablo Hernández de Cos remitió a las entidades 14 escritos de requerimientos con 101 medidas específicas, y 72 de recomendaciones y observaciones. El Banco de España remitió, asimismo, 45 escritos de otro tipo a las entidades.

La mayor parte de los expedientes, tramitados o resueltos, en 2018 versaron sobre incumplimientos en materia de transparencia constatados tras la inspección de las carteras hipotecarias, área “prioritaria” en el ejercicio de la potestad sancionadora del Banco de España.

Los principales incumplimientos detectados estuvieron relacionados con la entrega y el contenido de la información precontractual, el cálculo de la Tasa Anual Equivalente (TAE) -que debe tener en cuenta todos los gastos de formalización y los costes vinculados-, el cobro de comisiones por amortización anticipada por encima de los límites legales o los redondeos en supuestos no permitidos por la norma, recoge Europa Press. 

También se probaron malas prácticas en el ámbito de protección de los deudores sin recursos y, en concreto, en la aplicación del Código de Buenas Prácticas. Por este tipo de incumplimientos, se sancionaron 9 bancos en 2018. Se condenaron también otros procedimientos del ámbito de la supervisión prudencial o de la normativa sectorial de entidades supervisadas.

En este sentido, la institución monetaria explica que se destaparon problemas relacionados con el gobierno corporativo, la política de remuneraciones o el control interno, así como normativa reguladora relevante en cuanto al funcionamiento de las entidades de pago, como sus recursos propios o la salvaguarda de los fondos de clientes, de los establecimientos de cambio de moneda o de las sociedades de garantía recíproca.

Asimismo, se incoaron 4 expedientes y se resolvieron otros 2, ambos con imposición de sanciones a los expedientados que incluían a los cargos de administración, en relación a firmas que realizaban actividades reservadas a entidades de crédito y de pago sin autorización, las conocidas como ‘chiringuitos financieros’. En uno de estos expedientes se inhabilitó de los cargos a su máximo responsable y se acordó la medida provisional de suspensión de la actividad.

De igual forma, el Banco de España suspendió 2 expedientes por estar tramitándose procedimientos penales por hechos similares. Se trata de un expediente abierto a una entidad de pago y a sus administradores y otro a una sociedad y sus administradores, por utilización de denominaciones reservadas a entidades de crédito.

Más supervisión al crédito al consumo

Durante 2018, el supervisor nacional reforzó su labor supervisora en materia de crédito al consumo. Según afirma, esto intensificación se debió al “crecimiento experimentado por esta modalidad de crédito en los últimos años”.

“La ausencia del requisito de aportación de garantías adicionales y la habitual agilidad en la contratación convierten a este tipo de productos en una opción muy atractiva para la clientela bancaria”, señala en el documento.

El Banco de España viene trabajando para minimizar los riesgos que puede generar una eventual comercialización incorrecta de este tipo de productos por parte de las entidades supervisadas, verificando el cumplimiento de la normativa.

Estas comprobaciones inciden especialmente en la vigilancia de las fases previas a la contratación del crédito, es decir en la publicidad y en la información precontractual que se ofrece al potencial cliente, así como en la actuación de los intermediarios del crédito.

En lo que respecto al ámbito del crédito al consumo, la autoridad monetaria realizó 4 actuaciones in situ y 36 comprobaciones a distancia, con objeto de verificar el cumplimiento de los requisitos de transparencia y de protección aplicables.

En total, teniendo en cuenta las actuaciones supervisoras en materia de crédito hipotecario, al consumo, de publicidad y otras áreas como cajeros, información financiera a pymes, servicios de atención al cliente o canales telemáticos, el Banco de España llevó a cabo 134 acciones, de las que 93 no fueron planificadas. Asimismo, 38 de ellas se ejecutaron in situ y las 96 restantes, a distancia.