JP Morgan, el mayor banco de EEUU, ha hecho su quiniela electoral. El gigante de Wall Street considera que PSOE, «gracias a su gran liderazgo en términos de escaños, probablemente será la piedra angular de cualquier futura coalición gubernamental».

Otorga un 50% de opciones de que se forme un Gobierno entre el partido socialista y Unidos Podemos, con el apoyo catalán (30% de posibilidades) o sin el respaldo (20% de opciones). Otro escenario menos plausible, según el banco americano, sería una coalición centrista del PSOE-Ciudadanos. A esta opción le otorga un 30% de probabilidad. Y, finalmente, señala la posibilidad de una coalición de derechas integrada por PP, Ciudadanos y Vox, o una elección no concluyente (por falta de alternativas factibles). A estos dos escenarios da una probabilidad del 10% cada uno.

JP Morgan señala que las dos potenciales coaliciones de izquierda tendrían un sesgo hacia un mayor gasto social compensado por una mayor tributación (riqueza, ganancias, ingresos más altos) y realizarían intentos de dar marcha atrás en algunas reformas clave del mercado laboral.

Un gobierno liderado por el PSOE será consciente de las presiones del mercado y no estará dispuesto a poner en peligro la cotización de la deuda pública

El banco recuerda que la experiencia del gobierno en minoría de Pedro Sánchez ya puso en evidencia esta predisposición, aunque la falta de una mayoría parlamentaria impidió que la administración promulgara plenamente sus propuestas. «En este sentido, esperaríamos ver un impacto negativo en el fuerte momentum macroeconómico actual, comenzando con un efecto adverso en el sentimiento empresarial. Sin embargo, mantenemos nuestra opinión de que no habría riesgo sistémico significativo, porque el PSOE se mantiene firmemente a favor de la Unión Europea y el componente populista de UPodemos quedaría contenido», considera.

Por lo tanto, añade, «no esperamos que un gobierno de izquierda se comporte como en Italia el año pasado, donde dos tipos diferentes de populismo, ambos con componentes euroescépticos, condujeron a la formulación de políticas a extremos».

Desde nuestro punto de vista, indica JP Morgan, «un gobierno liderado por el PSOE será consciente de las presiones del mercado y no estará dispuesto a poner en peligro el clima favorable del mercado hacia los bonos del Gobierno español, manteniendo así un nivel razonable de disciplina presupuestaria».

Además, sostiene que «es probable que las políticas con potencial para frenar el crecimiento económico muestren sus efectos a medio plazo (tras nueve o 12 meses) y tengan el beneficio de partir de un nivel de actividad superior al promedio de los países de Europa». Además, subraya que «una coalición de izquierda homogénea sería estable y duradera, y podría mantener una dirección clara para abordar el problema catalán».

Es probable que las políticas con potencial para frenar el crecimiento económico muestren sus efectos a medio plazo, tras nueve o 12 meses»

Por el contrario, el gigante de la banca lamenta que un gobierno mosaico de izquierda con apoyo de los nacionalistas. «Sería muy inestable y probablemente se encontraría en grandes dificultades», señala. «Esto dependerá de si los partidos catalanes continúan insistiendo en sus líneas rojas (referéndum de autodeterminación, actualmente en contra de la Constitución y un tratamiento favorable para los políticos catalanes bajo proceso judicial)», añade.

«La postura del PSOE sobre el desafío de la independencia catalana es claramente la más flexible entre los partidos constitucionalistas, pero en última instancia dependerá de Sánchez decidir dónde trazar las líneas, posiblemente a costa de una ruptura de las conversaciones). Desde nuestro punto de vista, tal gobierno de mosaico no solo sería inestable, sino también capaz de generar un impacto negativo tanto en la confianza de las empresas como de los consumidores, en el caso de concesiones excesivas al catalanismo se percibe como una amenaza capaz de romper el statu quo constitucional», manifiesta JP Morgan.

En cuento a la opción centrista, la entidad observa que una coalición de PSOE-Cs es la combinación bipartidista más probable para lograr la autosuficiencia en términos de escaños. «Si bien la cooperación entre dos partidos centristas pro-europeos parecería un escenario natural y amigable para el mercado, mantenemos nuestra evaluación de probabilidad hasta el 30%, debido a la hostilidad en curso entre Cs y PSOE sobre la base de puntos de vista opuestos sobre Cataluña», aseveran los analistas de JP Morgan.

La formación del gobierno se retrasará, al menos, hasta final de junio, salvo que haya mayoría para un Ejecutivo de izquierdas autosuficiente»

«La flexibilidad [en torno al conflicto catalán] mostrada por el PSOE contrasta con la mayor rigidez profesada por Cs (que lo acerca más a PP y Vox), y el problema se ha convertido en una bandera bastante identitaria para Cs. Pero seguimos convencidos de que sería posible un acuerdo de compromiso, siempre que los líderes del partido estén dispuestos a salvar sus diferencias sobre Cataluña», consideran.

Más allá del resultado, JP Morgan tiene claro que «las negociaciones [para formar gobierno] serán largas» y llevará tiempo que haya claridad en el escenario político. «Las importantes elecciones regionales y municipales del 26 de mayo (celebradas junto con las elecciones de la UE) requerirán cautela. Por lo tanto, esperamos que las negociaciones no comiencen hasta finales de mayo y la formación del gobierno se retrasará, al menos, hasta finales de junio. La única excepción que vemos es en el caso de una mayoría adecuada para un gobierno de izquierda autosuficiente, en cuyo caso pensaríamos que las cosas pueden avanzar más», puntualiza el banco.