Economía

Netflix dispara su endeudamiento para hacer frente a la amenaza de Disney

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Netflix dispara su endeudamiento para hacer frente a la amenaza de Disney
Netflix dispara su endeudamiento para hacer frente a la amenaza de Disney.

Imagen de la plataforma de Netflix.

Resumen:

Netflix no se arruga ante las amenazas. La compañía con sede en Los Gatos no ha tardado en reaccionar a la amenaza que representa el inminente lanzamiento de Disney + y ha anunciado este martes el lanzamiento de una nueva ofensiva de financiación para producir nuevo contenido audiovisual.

La plataforma líder en distribución de servicios audiovisuales en streaming a nivel mundial planea la emisión de bonos por valor de 2.000 millones de dólares (unos 1.783 millones de euros) que servirán “para propósitos corporativos generales, que pueden incluir adquisiciones, producción y desarrollo, gasto de capital, inversiones y transacciones estratégicas”, según ha explicado la empresa creadora de Stranger Things o House of Cards.

La emisión, que está previsto se realice en diversos tramos tanto en dólares como en euros, supondrá para Netflix un importante esfuerzo que elevará de forma notable su endeudamiento actual. Al cierre del primer trimestre de 2019, Netflix cerró con una deuda a largo plazo total de 10.305 millones de dólares (9.192 millones de euros), una cifra un 57,5% superior a la del mismo periodo del año anterior y que casi triplica la que contabilizaba por las mismas fechas de 2017.

Al cierre de 2019, Netflix ha triplicado su deuda en dos años y ha quemado unos 7.800 millones de dólares de caja en cuatro años

Estos niveles de deuda responden en gran medida a los elevados costes que está asumiendo la compañía que dirige Reed Hastings para dotarse de una oferta audiovisual de calidad y, de este modo, hacer frente a la creciente competencia que se ha desencadenado en el sector. Estos costes, precisamente se dispararon desde la ruptura de la alianza con Disney, por la que ésta proveía a la plataforma de sus contenidos, que ahora está previsto que ofrezca en exclusiva a través de Disney +.

En este contexto, Netflix se ha convertido en una maquina de quemar dinero. El grupo cerró 2018 con unos flujos de caja libre negativos por valor de más de 3.000 millones de dólares (2.676 millones de euros) y pronostica unas cifras similares en el presente ejercicio. De confirmarse, la compañía habrá acumulado en cinco años unos flujos de caja negativos por alrededor de 10.800 millones de dólares (9.630 millones de euros). Y la factura podría seguir engordando.

“Es probable que las importantes inversiones en contenido de la compañía lo lleven a continuar generando déficits de flujo de efectivo libres de miles de millones de dólares en los próximos 2 a 3 años”, advierten los analistas de S&P Global Ratings. La agencia de rating, que otorga a la compañía una calificación de bono basura, tres escalones por debajo del grado de inversión, apunta que esos elevados niveles de consumo de caja “junto con la competencia cada vez mayor de las plataformas de suscripción de video bajo demanda (SVOD) existentes y nuevas siguen siendo riesgos importantes para su negocio”. Los analistas miran con atención el riesgo de que los nuevos competidores enturbien a medio plazo la capacidad actual de Netflix para fijar precios en la industria.

Con todo, entre los expertos sigue primando la idea de que Netflix podrá valerse de su ventajosa posición actual para defender su liderazgo en el sector. Algo que también refrendan los inversores: la compañía repuntaba en Wall Street este martes a media sesión cerca de un 1,5% y se acercaba a sus niveles máximos del pasado verano. Desde finales del pasado diciembre, acumula una revalorización superior al 63%.

Los expertos siguen apostando porque Netflix se valdrá de su ventajosa posición actual para defender su liderazgo en el sector

“Netflix se ha posicionado efectivamente como una biblioteca de vídeos de primer nivel para los espectadores online en mercados desarrollados y está bien posicionada para acelerar su crecimiento y capturar una mayor cuota en el mercado internacional”, comentan en S&P.

Esta visión optimista es compartida en Moody’s, donde le otorgan una calificación equivalente a su deuda. Los analistas de la agencia prevén un gradual descenso de los niveles de deuda frente ebitda, hasta situarse por debajo de las 5 veces a finales de 2020, “ya que el crecimiento del ebitda de la compañía supera el crecimiento en gasto de contenido y en deuda”. La agencia basa estas previsiones en su confianza en que “la compañía superará los 200 millones de suscriptores de pago en 2021”, o incluso antes, e incluso proyecta que Netflix podría alcanzar el equilibrio de flujo de efectivo en 2023, “a medida que aumentan los márgenes totales” al entorno entre el 20 y el 25%.

En estas favorables perspectivas tiene un peso relevante la apuesta por el desarrollo de contenido original, que le permitirá ofrecer cada vez más un valor añadido a sus usuarios. “Con una distribución que se extiende a todo el mundo, Netflix tiene la capacidad de crear contenido a un costo fijo y escalarlo en una huella casi global”, observan en Moody’s.