El Ibex se ajusta en los primeros minutos de este lunes a lo que se ha convertido en una ley casi inmutable: el día después de unas elecciones, vienen las caídas. A los inversores pocas cosas les atormentan más que la incertidumbre del cambio y todo proceso electoral conlleva una serie de variaciones que resulta muy difícil calibrar en las horas posteriores al recuento de los votos.

A pesar de la clara victoria del PSOE de Pedro Sánchez, las posibilidades abiertas para la formación de gobierno son variadas y los inversores se muestran algo remisos a exponerse a los avatares de unas negociaciones que se prevén largas.

Así, el Ibex ha abierto este lunes con pérdidas que rondan el 0,7%, lo que le sitúa al frente de las caídas de las bolsas europeas, que han arrancado la sesión con leves descensos en la mayoría de los casos. «No esperamos que hasta junio los partidos políticos enseñen sus cartas ya que antes deberán afrontar las elecciones locales y las europeas, en las que también se juegan mucho. Hasta entonces, la bolsa española es previsible que sufra una elevada volatilidad y que se quede algo retrasada en relación al resto de principales mercados europeos», explican en Link Securities.

El director de análisis de la firma, Juan José Fernández-Figares considera que «el resultado no es el más favorable para los mercados, dado que la previsible mayoría que conformará el nuevo Gobierno recoge en sus programas medidas que no son precisamente ‘amigables’ con las empresas, con sectores como el de las utilidades, la banca, el automóvil o las inmobiliarias patrimonialistas entre los que pueden ver modificados sus marcos regulatorios».

Precisamente son ese tipo de compañías las que lideran las caídas en estos primeros minutos de negociación. Ence, pendiente de una solución a su concesión en Pontevedra, resta más de un 4%, mientras que el sector eléctrico, con Iberdrola, Red Eléctrica, Acciona y Endesa a la cabeza sufre caídas entre el 1,7% y el 1%.

Sectores regulados, como el de las eléctricas, sufren sobre el parqué el riesgo de una normativa contraria a sus intereses

Menos notorios son los recelos de los inversores en el mercado de deuda, donde la prima de riesgo española registra escasos cambios, en el entorno de los 100 puntos básicos.

El resultado electoral han generado, en cualquier caso, reacciones dispares entre los analistas. En algunos casos se resalta que la holgada victoria del PSOE en los comicios acerca la formación de gobierno más de lo que se esperaba, incluso si el pacto con Ciudadanos -la opción más deseada para muchas de las firmas de análisis- se rebela imposible.

Así, los analistas de Divacons-Alphavalue apuntan en su análisis que tras la votación de este domingo «se elimina una importante incertidumbre para los mercados, dado que el partido en el Gobierno, con el apoyo de Podemos y los nacionalistas, sacarán adelante la investidura. Independientemente de las tendencias de izquierda o derecha, los mercados cotizan la incertidumbre a la baja y las dificultades de gobernabilidad son un claro aliciente para los inversores para vender. Por lo tanto, el continuismo en Moncloa con una mayoría suficiente, debe tranquilizar a los mercados, a pesar de la fragmentación».

En Macroyield, en cambio, defienden que cualquier buena lectura que podría hacerse del resultado electoral, entre otras cuestiones por la pérdida de fuerza de Unidas Podemos de cara a un próximo gobierno, queda matizada por el fuerte impulso del nacionalismo. De esste modo, «la situación de inestabilidad política y el temor al desafío secesionista no varía sustancialmente respecto a la situación anterior, por lo que no esperamos un gran impacto en los mercados de este resultado».