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Un exjefe del Banco de España, sobre Bankia: "Parecía oro y se vendió como cobre"

El que fuera responsable de la división de Normativa Contable señala que el folleto de la salida a Bolsa de Bankia no recogía la imagen fiel del banco

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Un exjefe del Banco de España, sobre Bankia: "Parecía oro y se vendió como cobre"
El ex gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, junto al ex presidente de Bankia, Rodrigo Rato.

El ex gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, junto al ex presidente de Bankia, Rodrigo Rato. EFE

Resumen:

El exjefe de la División de Normativa Contable del Banco de España Jorge Pérez Ramírez ha asegurado que el folleto de la salida a Bolsa de Bankia no recogía la imagen fiel del banco, ya que parecía que se estaba ante una entidad que valía "oro" que finalmente se vendió "a precio de cobre". Así lo ha indicado Pérez Ramírez durante su declaración en calidad de testigo en el juicio que investiga la salida a Bolsa de Bankia en julio de 2011 que se celebra en la Audiencia Nacional de San Fernando de Henares (Madrid). "Lo que no puede ser es que se muestre una compañía que parece oro y se venda a precio de cobre. Esto no se sostenía. Según la información financiera del folleto, se estaba regalando a la entidad", ha indicado ante la sección cuarta de la sala de lo Penal.

El exjefe de la División de Normativa Contable del Banco de España Jorge Pérez Ramírez ha asegurado que el folleto de la salida a Bolsa de Bankia no recogía la imagen fiel del banco, ya que parecía que se estaba ante una entidad que valía «oro» que finalmente se vendió «a precio de cobre».

Así lo ha indicado Pérez Ramírez durante su declaración en calidad de testigo en el juicio que investiga la salida a Bolsa de Bankia en julio de 2011 que se celebra en la Audiencia Nacional de San Fernando de Henares (Madrid).

«Lo que no puede ser es que se muestre una compañía que parece oro y se venda a precio de cobre. Esto no se sostenía. Según la información financiera del folleto, se estaba regalando a la entidad», ha indicado ante la sección cuarta de la sala de lo Penal.

Tal y como ha relatado el exjefe de la División de Normativa Contable del Banco de España, el folleto ofrecía un rango de precios que presentaba una «contradicción absoluta con los estados financieros». «Fue aquí cuando empezamos a preocuparnos y preparé una nota urgente alertando», ha añadido, según recoge Europa Press.

El directivo ha asegurado que alertó de las consecuencias reputacionales para la institución de dar luz verde a la solicitud de las siete cajas constituidas en el Sistema Institucional de Protección (SIP), que posteriormente darían lugar a Bankia, de cargar pérdidas contra reservas en los resultados correspondientes al ejercicio 2010.

Así Ramírez ha subrayado que su departamento determinó que no era posible realizar este ajuste, aunque finalmente la comisión ejecutiva del Banco de España lo aprobó aludiendo a que había «razones supervisoras que cumplir».

«No era indiferente cargar pérdidas contra reservas. Había un riesgo reputacional porque el Banco de España tenía la obligación de proteger la solvencia, si se hacía el ajuste no se protegía. El efecto patrimonial era muy grave», ha precisado, añadiendo que alertó a la dirección del banco y a la comisión ejecutiva de la institución. «Alerté de que esto tenía unas consecuencias y aquí estoy», ha apostillado.

Según ha relatado, el 27 de diciembre de 2010 se le planteó la posibilidad de hacer determinados cargos contra reservas en las cajas. «Lo estudiamos en profundidad y en un escasísimo tiempo, por supuesto dije que no, ya que lo impedía el código de comercio, los reglamentos europeos y la propia circular», ha dicho, a la vez que ha indicado que los argumentos que se le dieron «carecían de fundamento».

«Todos los días se compran empresas y no cambian su contabilidad», ha criticado. «Mi departamento dijo que no, pero pidieron que nos quedáramos para ver qué opinaba la comisión ejecutiva. Yo me iba de vacaciones y estaba agotado por el esfuerzo brutal», ha lamentado.

La comisión ejecutiva determinó que era cierto que cargar pérdidas contra reservas no encajaba con las cuestiones legales, pero concluyeron que «había razones supervisoras que cumplir». «Las razones supervisoras son un concepto jurídico indeterminado que no sé qué significa. Yo solo sabía que eso no se podía hacer», ha añadido Pérez Ramírez.

En este sentido, el exdirectivo del supervisor ha remarcado que dejó por escrito que si el ajuste finalmente se tenía que hacer por alguna razón, los efectos «perniciosos debían de ser mitigados». «Al menos debía exigirse que se paralizaran todos los pagos que no se habrían producido si se hubieran dado las pérdidas de cargarlas contra resultados y no contra reservas», ha subrayado.

En su opinión, solamente se puede realizar este ajuste bien porque haya un cambio contable o bien fruto de detectar un error de ejercicios anteriores. No obstante, estos argumentos no fueron utilizados, ha asegurado el testigo ante la sección cuarta de la sala de lo Penal. «Ante una razón superior divina, yo no tengo nada que hacer», ha indicado.