Unicaja y Liberbank cancelan sus planes de fusión. Las entidades, que desde el pasado diciembre negociaban la creación del que sería el sexto mayor banco del mercado español, han anunciado en la tarde de este martes, mediante un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la ruptura de las negociaciones.

En el comunicado, ambas entidades explican la cancelación de la fusión a la falta de acuerdo sobre el reparto accionarial de la nueva entidad. Tanto Liberbank como Unicaja se atribuyen la responsabilidad de la ruptura de las negociaciones, al señalar que «no se ha alcanzado un acuerdo en cuanto al eventual reparto accionarial en la nueva entidad», tras lo que sus respectivos consejos de administración decidieron «por unanimidad dar por finalizados dichos contactos».

La entidad que de dirige Manuél Menéndez ha añadido en su escrito que, «en todo caso, Liberbank está plenamente comprometida con el cumplimiento de sus objetivos comunicados al mercado, en línea con lo que ha venido realizando hasta la fecha».

Un mensaje similar ha transmitido Unicaja. «Unicaja Banco, desde su positiva trayectoria y solidez financiera, seguirá trabajando para el cumplimiento de sus objetivos estratégicos, establecidos en su Plan de Negocio, y maximizar el valor para sus accionistas».

Fuentes del mercado señalan que Unicaja no ha cedido en su pretensión de controlar al menos un 60% de la entidad fusionada

La fusión entre Unicaja y Liberbank ya se había visto amenazada el pasado febrero, cuando Abanca se entrometió en la operación, manifestando su interés en hacerse con Liberbank.

Tras frustrarse ese movimiento, los expertos consideraban que Liberbank había quedado en mejor posición para negociar con Unicaja el canje de acciones de la futura entidad. Desde un primer momento, a tenor del volumen de activos, se dio por hecho que Unicaja Banco obtendría una participación del 60% y Liberbank el 40% restante, pero fuentes próximas a la operación matizaron a Efe que el grupo andaluz probablemente se quedaría entre el 55 y el 57%, con lo que Liberbank aumentaría hasta el 43 o 45%.

En cualquier caso, finalmente no ha habido lugar para el acuerdo y la integración ha acabado fracasando. Fuentes del mercado consultadas por Europa Press, han indicado que Unicaja se ha mantenido firme en su planteamiento inicial, que establecía una ecuación de canje del 60%/40% a su favor, al considerar que este era el reparto que reflejaba su fortaleza financiera. Entendían que una menor posición de dominio no era de interés para sus accionistas.

Tomando como referencia los datos a cierre de 2018, ambos bancos habrían conformado una entidad con un volumen de activos de en torno a los 96.000 millones de euros. Estas cifras habrían convertido a la entidad resultante de la fusión en el sexto mayor operador del mercado español, superando a Bankinter, que cuenta con alrededor de 75.000 millones en activos.

Los planes de fusión de Unicaja y Liberbank habían sido vistos como un primer paso en una nueva oleada de fusiones en el sector financiero español, ante las continuadas advertencias de supervisores nacionales y europeos sobra la necesidad de una mayor consolidación en el sector. La integración de ambas entidades podría verse como un acicate para que las entidades más pequeñas buscaran algún acuerdo, dada la creciente brecha entre el grupo de los mayores bancos -Santander, BBVA, CaixaBank, Bankia y Sabadell- y otros más pequeños como Abanca, Ibercaja o Kutxabank.