Sareb es un agujero en las cuentas del Frob. El denominado como banco malo, en el que se agruparon activos problemáticos de las entidades que requirieron ayudas públicas, cerró 2018 con unas pérdidas de 878 millones de euros, que se suman a las fuertes pérdidas registradas desde su puesta en marcha en 2012.

Esta negativa evolución ha tenido un impacto notable para el fondo público que controla un 45,9% de Sareb y que ha tenido que reducir el valor de su participación hasta los 169 millones, frente a los 2.192 millones que invirtió inicialmente.

En este contexto, el Frob ha recibido con moderado optimismo el giro estratégico que ha adoptado la sociedad que preside Jaime Echegoyen para realizar una gestión más activa de sus inmuebles y que contemplará su entrada en la actividad de la promoción inmobiliaria.

El presidente del Frob, Jaime Ponce, considera que esta nueva estrategia «debería generar más flujos y más retornos», según ha señalado durante su intervención en las jornadas Las finanzas sostenibles y su importancia en el futuro de la economía, organizadas por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo y la APIE, y patrocinada por BBVA.

Ponce considera razonable la estrategia del Frob de realizar una gestión más activa de sus inmuebles

Ponce ha explicado que Sareb cuenta con dos importantes ventajas sobre otros grandes actores del mercado inmobiliario, que son el tiempo -la sociedad tiene un plan de ejecución de su actividad hasta 2027- y un coste de financiación relativamente barato. «Esos son los instrumentos con los que tiene que jugar Sareb. Y con eso decidir el cómo y el cuándo. En esa reflexión ahora Sareb se conduce hacia una actividad más enfocada en la trasformación de los activos».

El máximo responsable del Frob considera que esta nueva estrategia del banco malo resulta razonable en las circunstancias actuales, aunque también ha admitido que eleva los riesgos de la sociedad, al añadir a los ya propios de su actividad de enajenación de activos un componente de riesgo operacional.

En cualquier caso, Ponce descarta que Sareb vaya a necesitar en el medio plazo una nueva inyección de capital público. Según ha señalado, la sociedad «cuenta aún con más de la mitad de los recursos propios con los que inició su camino. Nada hace indicar que en el corto plazo vaya a requerir recursos adicionales».

Incluso, ha indicado, en el caso de que Sareb llegara a consumir todos sus recursos, Ponce considera que la sociedad podría proseguir su labor esencial de enajenación de activos maximizando su valor, sin dificultades, por lo que «no preveo una inyección adicional de capital público en Sareb a medio plazo».

Privatización de Bankia

El presidente del Frob ha aprovechado su intervención para referirse a la privatización de Bankia, de la que controla un 60% del capital, reconociendo que las condiciones actuales resultan poco favorables para proseguir con la venta de la participación, aunque, afirmó, continúan monitorizando en todo momento el mercado en busca de ocasiones que puedan resultar propicias. En cualquier caso, recordó, hay plazo hasta 2021 para ejecutar la desinversión en la entidad y, además, este plazo podría volver a extenderse si fuera preciso.

Ponce también ha salido al paso de las especulaciones sobre una posible fusión entre Bankia y Sabadell, señalando que el fondo no está inmerso en ninguna negociación para una operación corporativa del banco nacionalizado. No obstante, ha admitido que en caso de que se presentara alguna propuesta de este tipo estarían abiertos a analizarla «desde un punto de vista de generación de valor y de cómo podría afectar a nuestro plan de desinversiones en el medio y largo plazo».