Subirse al Alvia que recorre en algo más de cuatro horas la distancia que separa Madrid de Cádiz puede ser un deporte de riesgo, especialmente si esto sucede en fin de semana. Porque la falta de personal interventor en Renfe, el calor veraniego y el material vetusto a bordo del tren pueden generar un combo insoportable: de acuerdo con cinco partes de incidencias, todos ellos correspondientes a los primeros días de julio, en el Madrid-Cádiz el aire acondicionado se estropea con frecuencia y no hay ferroviarios en el tren capaces de repararlo.

Pero la solución que ha encontrado la empresa pública es todavía más abracadabrante: en lugar de incorporar a un interventor a esos trenes, las incidencias destacan la “ausencia total” y también “parcial” -en menos ocasiones, la segunda- de climatización a bordo y revelan que la solución desde Renfe es ofrecer agua y refrescos a todo el tren o a los pasajeros de los coches afectados. Se les devuelve por supuesto el importe del billete.

Uno de los partes de incidencias de Renfe sobre el reparto de refrigerios contra la falta de aire acondicionado.

Uno de los partes de incidencias de Renfe sobre el reparto de refrigerios contra la falta de aire acondicionado. CARMEN VIVAS

La empresa no ha contestado. Los partes obtenidos por El Independiente corresponden a los días 30 de junio, 2, 5, 12 y 15 de julio, aunque varias voces aseguran que las incidencias se dan con más frecuencia, “especialmente los fines de semana”. Entre el viernes y el domingo, y con más motivo por ser periodo vacacional, Renfe refuerza el servicio con una doble composición (dos trenes acoplados). Casi siempre una de las dos composiciones va automáticamente sin interventor.

Imagine que hubiera ocurrido un incendio, una pelea, un infarto sin interventor”

El interventor que revisa que los viajeros adquirieron pasaje y van en su sitio adecuado es el personal designado para solventar este tipo de averías. El 5 de julio se produjo la ausencia “total” de aire acondicionado por lo que Renfe optó por ofrecer “agua y refrescos” a todo el mundo además de devolver el importe íntegro del pasaje.

Según testigos a bordo del Alvia ese día, el tren llevaba doble composición pero solo una de ellas iba con interventor. “No había nadie para intentar arreglar la avería: los únicos eran los empleados de Ferrovial del servicio de cafetería”, denuncian estas fuentes.

“Los trabajadores de la cafetería nos dijeron que lógicamente ellos no tenían nociones para arreglar la climatización y la solución fue la de ofrecer agua y refrescos”, prosiguen los testigos “Pero imagine que en lugar de fallos en el aire acondicionado ocurre algo más grave, un incendio, un infarto o una pelea entre viajeros, que no sería la primera vez… no habría nadie de Renfe para interceder”.

El 2 de julio 13 viajeros se reubican en preferente y 23 reciben “refrigerios”

El 30 de junio, siempre en el Madrid-Cádiz, hay una “ausencia parcial” de aire y se devuelve el 50% del precio del billete a los viajeros del vagón perjudicado; el 2 de julio hay un fallo total, y 13 viajeros son reubicados en “plazas de preferencia”. El resto, 23, se queda en el coche sin aire acondicionado pero el operador “les ofrece refrigerios en la cafetería del tren”. El 12 de julio (viernes) no ocurre nada, pero el parte de incidencias recoge que los 600 viajeros en las dos composiciones están sin ningún interventor a bordo.