Economía

El registro de jornada pincha en su arranque: aumentan las horas extra sin cobrar

El control horario obligatorio, en vigor desde el 12 de mayo, no ha servido por ahora para que las empresas paguen más horas extraordinarias / Según la EPA, entre abril y junio se trabajaron 2,91 millones semanales, 275.000 más que en el primer trimestre

Un camarero sirve mesas en una terraza de Madrid.

Un camarero sirve mesas en una terraza de Madrid. EP

El registro de jornada en las empresas españolas no ha arrancado con buen pie. Lo demuestra la evolución de las horas extra trabajadas en nuestro país, una variable que sirve para medir la efectividad de la polémica medida implantada por el Gobierno.

El dato lo recoge la última Encuesta de Población Activa (EPA), correspondiente al segundo trimestre de este año. Durante este periodo entró en vigor el control obligatorio de los horarios (el 12 de mayo).

Según la encuesta del Instituto Nacional de Estadística (INE), el registro de jornada no ha servido, por ahora, para que afloren las horas extraordinarias que se trabajan y no se cobran. No hay que olvidar que uno de los principales objetivos del registro de jornada es destapar mano de obra sumergida.

Entre abril y junio se trabajaron en España 2’91 millones de horas extra semanales. El trimestre anterior, cuando el registro de jornada aún no se había activado en las empresas, se llevaron a cabo 2’63 millones de horas. Es decir, el número de horas extra creció en 275.000 pese a la aplicación de la nueva medida de control.

El segundo trimestre de cada año ofrece tradicionalmente fuertes repuntes del empleo temporal y de las horas extra, debido al tirón del turismo. Bares, restaurantes y hoteles estiran las jornadas de los empleados para afrontar la temporada.

Para que el análisis sea completo es necesario medir la evolución del tiempo trabajado en términos internanuales. Al comparar el segundo trimestre de este año con el mismo periodo de 2018 se obtiene una ligera mejoría, pero no un cambio significativo de tendencia. Al menos, esa es la conclusión que desprenden los datos de la EPA: entre abril y junio del año pasado los ocupados realizaron 2’98 millones de horas extra semanales sin cobrar, 73.600 menos que en el segundo trimestre de 2019.

La tendencia en las horas que sí se pagan es similar y no refleja el impacto del registro de jornada. El número de horas extra pagadas ascendió a 3,10 millones semanales en el segundo trimestre, apenas 65.000 más. Sin embargo, la evolución es negativa en términos interanuales. Las horas extraordinarias pagadas cayeron con fuerza entre abril y junio de este año, en comparación con 2018: 728.600 semanales.

Entre las causas del flojo arranque del registro horario pueden estar los mensajes de flexibilidad lanzados desde el Gobierno, ante la alarma desatada en determinados círculos empresariales. La falta de información y la escasez de medios para cumplir con la medida de muchas empresas (sobre todo las pequeñas) obligó al Ministerio de Trabajo a aclarar que sus inspectores no serían estrictos con las sanciones en los primeros meses. Paralelamente, el departamento que dirigía (y dirige aún en funciones) Magdalena Valerio redactó y distribuyó una guía para aclarar la letra pequeña de normativa.

Entre los trabajadores que más horas extra trabajan sin cobrar en España están los de la industria manufacturera. Según la encuesta del INE, el pasado trimestre llevaron a cabo 424.000 semanales, 49.000 más que en los tres primeros meses del año. El segundo grupo más castigado es la hostelería, que acumuló 377.000 horas semanales sin pagar entre enero y junio, seguido de la educación (294.800) y comecio (239.200).

En el otro extremo, la minería y otras industrias extractivas (donde los horarios están muy regulados por convenio) suman sólo 70.000 horas sin pagar. A continuación se sitúan las empresas dedicadas al tratamiento de aguas y a las actividades inmobiliarias, con 2.400 o 5.000 horas semanales sin pagar.

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