Los miedos vuelven a desbordarse en los mercados europeos. Los inversores han vivido en los últimos tiempos parapetados tras la esperanza de que las amenazas que les acechan puedan acabar diluyéndose. Hace tiempo que conviven con fantasmas como el de la guerra comercial, el Brexit o la desaceleración de la economía mundial. Pero hasta la fecha han ido encontrando argumentos a los que aferrarse para esperar un final favorable a sus cuitas.

Esa confianza, sin embargo, ha saltado por los aires este martes sin que ningún hecho concreto motivara el revés pero varios se aliaran para propiciarlo. Si primero fueron los resultados empresariales los que recordaron desde primera hora que el entorno económico se muestra poco favorable (como luego corroboró el peor dato de confianza inversora en Europa en tres años), los posteriores mensajes de Donald Trump criticando la postura de China en las negociaciones comerciales mostraron a los inversores que cualquier esperanza de un arreglo próximo a esta cuestión.

Todo esto se produce además, en un escenario en el que el miedo a un Brexit caótico ha vuelto a resurgir de la mano del nuevo premier británico Boris Johnson. Y  por si esto no fuera suficiente para sembrar la intranquilidad en los mercados, las dudas también se extendieron al que ha sido uno de los diques de contención más potentes que han encontrado los mercados en las últimas semanas: la Fed y su esperado recorte de los tipos de interés.

El mercado da por hecho que la Fed recortará tipos este jueves pero espera con inquietud el mensaje sobre recortes adicionales a corto plazo

Aunque nadie parece poner en cuestión que el banco central estadounidense anunciará este miércoles el primer recorte de los tipos de interés en una década en la mayor economía del mundo, los inversores empiezan a sopesar la posibilidad de que sus expectativas hayan ido demasiado lejos, al esperar más rebajas del precio del dinero en los próximos meses. Así lo apuntaba este martes el expresidente de la Fed de Nueva York Bill Dudley, quien advirtió de que «hay una buena posibilidad de que la Reserva Federal no recorte más tipos en el corto plazo».

«Creo que hay cierto temor a que mañana la Fed no termine de convencer a los inversores y Europa se está anticipando a la posible corrección de Wall Street si eso ocurre. Bajar tipos los va a bajar, pero sólo un cuarto de punto. El riesgo es que diga que por ahora no va a volver a actuar. El mercado se lo va a tomar muy mal porque descuenta una nueva bajada en septiembre. No obstante, no parece que de momento la economía estadounidense la necesite», sostiene Juan José Fernández-Figares, director de Análisis de Link Securities.

Todos estos factores se tradujeron este martes en una jornada de «histeria» en los mercados europeos, en los que los inversores se deshicieron sin miramientos de todos aquellos factores considerados de mayor riesgo. El Ibex sufrió su mayor descalabro del año, con una caída del 2,48% que le sitúa por debajo de los 9.000 puntos, borrando todas sus ganancias desde el pasado febrero.

Los recortes superiores al 3% de Santander, Bankinter, Sabadell y BBVA convierten al Ibex en el peor de los grandes índices europeos

Una vez más fue la banca la responsable de que el índice español mostrara el peor desempeño entre las grandes bolsas europeas. La preocupación por la salud de la economía mundial amenaza sobremanera a un sector muy dependiente del ciclo y severamente penalizado por un escenario de tipos en negativo que difícilmente variará sin un vuelco radical del panorama económico. En esa tesitura ni las grandes entidades han escapado a la quema. Si Santander se dejó un 3,7% de su valor, penalizada por su exposición a Reino Unido, BBVA también se anotó pérdidas superiores al 3%, en medio del escándalo del caso Villarejo. Entre ambas se situaron Bankinter y Sabadell, con recortes ligeramente inferiores al 3,5%.

Pero no sólo los bancos han sufrido el golpe de los temores del mercado. Siemens Gamesa sufrió un descalabro próximo al 18%, tras rebajar sus previsiones de beneficios. IAG, también pendiente de los avatares del Brexit, se dejó alrededor de un 6% de su valor, mientras que Viscofan y ACS rondaron el 4% de caída.

En cualquier caso, el Ibex no fue una excepción en el desolador escenario de las bolsas europeas. El Dax alemán y el Ftse Mib italiano también cerraron con caídas próximas al 2%, mientras que el EuroStoxx 50 superó el 1,6% de recortes, con compañías como Société Générale, Adidas o Bayer cediendo algo más del 3%.