Economía

El Gobierno alerta de que el bloqueo político tiene un "coste lamentable" para la economía

Nadia Calviño, ministra de Economía y Empresa..

Nadia Calviño, ministra de Economía y Empresa. EFE

El Gobierno ha mantenido la previsión de crecimiento económico para este año y el siguiente. El Ejecutivo en funciones ha optado por la cautela, ante las señales preocupantes que viene emitiendo tanto el mercado laboral como el Producto Interior Bruto (PIB).

El pronóstico realizado en abril queda, por tanto, intacto: la economía crecerá este año un 2,2% y un 1,9% el siguiente. Y lo mismo ocurrirá con el paro, que concluirá 2019 en el 13,8% y en el 12,3% en 2020.

La ministra de Economía en funciones, Nadia Calviño, se ha esforzado en todo momento por extender mensajes de optimismo: «La economía está en una fase positiva del ciclo, seguimos creciendo por encima de nuestro potencial». La ministra ha destacado, sobre todo, la «contribución positiva» que sigue ejerciendo el sector exterior sobre el conjunto del PIB. «Crecemos prácticamente el doble que la media de la zona euro», ha presumido.

No obstante, el Gobierno sigue eludiendo elevar las perspectivas para alinearse con las de otros organismos. Por ejemplo, el Banco de España augura un incremento del PIB del 2,4%. También pronostican un crecimiento mayor los servicios de estudios de bancos como Santander o BBVA (un 2,3% en los dos casos). Según ha confesado Calviño, habrá que esperar a la próxima revisión que efectúe el Consejo de Ministros.

La decisión del Ejecutivo se debe, en parte, al bloque político que sufre el país. Calviño ha admitido que la economía se encuentra en una «senda de moderación del crecimiento». Y ha recordado que este escenario, sin presupuestos y sin reformas, «tiene un coste lamentable para la economía».

La ligera ralentización que empieza a experimentar el PIB exige «no bajar la guardia» y acometer una serie de reformas en profundidad. «No hay ni un minuto que perder», ha advertido Calviño, antes de insistir en la importancia vital que tiene para la economía la formación de un gobierno estable.

La titular de Economía ha quitado hierro a los últimos datos que apuntan a un ligero freno del mercado laboral. «El empleo sigue creciendo con dinamismo. Este ritmo nos permitirá acabar con una tasa de paro por debajo del 14%», ha asegurado.

La revisión del cuadro macro se produce sólo unas horas después de conocer el débil descenso del paro en julio. Y dos días después de que el Instituto Nacional de Estadística (INE) confirme que la economía sigue desacelerándose.

El Ministerio de Trabajo ha avanzado este viernes un recorte de 4.253 desempleados durante julio. Se trata del menor recorte desde 2008 en un mes tradicionalmente positivo para el mercado de trabajo. En julio del año pasado el paro bajo en 27.141 personas y en el mismo mes de 2017, en 26.887.

Tampoco tiró con la misma fuerza la afiliación a la Seguridad Social. Es cierto que registró un nuevo máximo histórico (19.533.211 millones de ocupados). Sin embargo, ha sumado solo 15.514 trabajadores, el dato más bajo de la serie histórica. En el mismo mes del año anterior, el número de ocupados creción en 35.819.

Los síntomas de desaceleración también se dejan notar en el PIB. La economía avanzó un 0,5% en el segundo trimestre, dos décimas menos que el anterior. También sufrió una reducción de una décima el dato interanual, que queda en el 2,3%.

Es cierto que el PIB sigue superando cotas (la economía española acumula 22 trimestres consecutivos de tasas interanuales positivas). Sin embargo, lo hace con menos intensidad, en línea con lo que ya habían pronosticado organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) o el Banco de España.

Uno de los datos más preocupantes es la menor aportación del consumo al crecimiento económico. Según la estadística de Contabilidad Nacional, la contribución de la demanda nacional fue de 1,6 puntos, seis décimas inferior a la del primer trimestre.

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