La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha decidido en la mañana de este martes la suspensión de la cotización del grupo de infraestructuras OHL, entre informaciones que apuntan a que su principal accionista, el Grupo Villar Mir, está negociando la venta de su participación en la compañía.

El regulador de los mercados financieros ha tomado esta decisión cuando los títulos de OHL se revalorizaban en torno al 4% y a la espera de que sea «difundida una información relevante sobre la citada entidad».

Este martes el diario Expansión informaba de que la familia Villar Mir estaría negociando con los dueños del grupo mexicano Caabsa, los hermanos Luis y Mauricio Amodio, el traspaso de sus acciones en la compañía, que actualmente superan el 33%. Según esta información, los Villar Mir estarían dispuestos a vender algo menos de un 30% para evitar que los compradores se encontraran en la obligación de lanzar una OPA por el 100% de OHL.

Los títulos en poder de la familia Villar Mir alcanzan a día de hoy una valoración de 107 millones, tras subir un 70% en el año

La noticia se enmarca en el proceso de búsqueda de liquidez en que se halla inmerso desde hace varios meses el Grupo Villar Mir para hacer frente a sus elevadas obligaciones financieras y que ya le ha llevado en los últimos trimestres a vender paquetes de acciones de OHL. El grupo había fichado desde el pasado marzo a Société Générale para estudiar distintas opciones sobre su participación en la constructora.

A pesar de que OHL lleva una revalorización superior al 70% en el año en bolsa, sus acciones se mueven muy lejos de los niveles que alcanzaban hace tan sólo unos años. El paquete de acciones propiedad de la familia Villar Mir alcanza a día de hoy una valoración cercana a los 107 millones de euros, tras perder cerca del 80% de su valor desde inicios de 2018.

Los problemas de deuda y de gestión, su presunta implicación en distintos casos de corrupción, y un sinfín de dificultades en varios de sus proyectos internacionales han provocado el derrumbe de la que fuera una de las principales compañías de España de construcción e infraestructuras.

Y pese a la positiva reacción del mercado ante las noticias de este martes los analistas se mantienen escépticos sobre sus perspectivas. Así, Ángel Pérez, de Renta 4, aconseja mantener «la cautela en el valor, sin que esperemos que esta posible venta lleve a una revalorización de las acciones».