Los problemas de Atlantia ponen a Abertis en aprietos. Este lunes, la agencia crediticia Standard & Poor’s (S&P) ha anunciado una rebaja de la nota que otorga a la concesionaria italiana hasta BB-, niveles de bono basura, al mismo tiempo que ha recortado la de Abertis -de la que Atlantia controla algo más del 50%- hasta BBB-, a sólo un escalón de perder el grado de inversión y adentrarse también en terreno considerado como bono basura.

Un riesgo nada desdeñable si se tiene en cuenta que la agencia ha colocado la perspectiva de la nota de ambas compañías, advirtiendo de que «una acción de calificación negativa en Atlantia podría desencadenar una acción de calificación negativa en Abertis, una subsidiaria altamente estratégica, a menos que veamos evidencia de un impacto mínimo del estrés crediticio de Atlantia en el perfil crediticio de Abertis».

La agencia sitúa la perspectiva de la nota en negativo, lo que podría suponer una nueva rebaja a corto plazo

La pérdida de la condición de grado de inversión sería para Abertis, propiedad tanto de Atlantia como del Grupo ACS (en parte, a través de su filial alemana Hochtief), ya que implicaría un previsible incremento de sus costes para financiarse en los mercados, lo que rebajaría la rentabilidad de sus proyectos y podría llegar a poner en cuestión su capacidad para abonar dividendos a sus accionistas.

La decisión de S&P se produce después de que el ejecutivo italiano haya aprobado una nueva legislación que limita las compensaciones que el Estado tendría que pagar en caso de rescisión de los contratos de concesión de infraestructuras.

Esta medida llega en un momento en que el Gobierno trasalpino debate si retirar a Autostrade per l’Italia, filial de Atlantia, las concesiones de las infraestructuras que gestiona, como sanción por el hundimiento en agosto de 2018 de un puente en Génova, que gestionaba y mantenía, y que causó la muerte de 43 personas.

Mientras el Movimiento 5 Estrellas culpa a la compañía del accidente, acusándola de no haber realizado los controles suficientes, y aboga por la retirada de las concesiones, otros grupos de la coalición de Gobierno prefieren optar por otro tipo de sanciones que no pongan en cuestión la seguridad jurídica de las concesiones en el país.

La supresión de sus concesiones supondría un enorme golpe Atlantia, que controla la familia Benetton, porque Autostrade es responsable de la mitad de las autopistas de peaje del país y gestiona una red de más de 3.000 kilómetros.

Atlantia se enfrenta al riesgo de que el Estado italiano le retire las concesiones de autopistas que gestiona en el país

En estas circunstancias, Abertis no ha podido aislarse de las dificultades de uno de sus propietarios y ve en riesgo su situación financiera ante los mercados, a pesar de que S&P le mantiene una nota tres escalones por encima de la de Atlantia.

«Los tres escalones reflejan nuestra opinión de que el acuerdo de accionistas proporciona medidas efectivas a ACS/Hochtief para proteger la calidad crediticia de Abertis de la posible intervención negativa de Atlantia. Esto refleja notablemente que el accionista minoritario tiene poder de veto en algunos asuntos reservados, como la distribución de dividendos y las adquisiciones importantes, que son fundamentales para la calidad crediticia de Abertis. Creemos que ACS/Hochtief no estaría dispuesto a permitir acciones perjudiciales para la solvencia de Abertis», resalta el informe.

Sin embargo, la agencia advierte de que una nueva rebaja de la nota de Atlantia podría conllevar un recorte semejante en la calificación del grupo español.

Abertis cerró los nueve primeros meses de 2019 con unos ingresos de 4.059 millones de euros y una deuda neta superior a los 22.500 millones.