Esto lo puedo decir claramente. No hay ninguna posibilidad que yo tenga nada que ver con estos asuntos». Con esta contundencia se ha pronunciado este viernes el presidente de BBVA, Carlos Torres Vila, ante las preguntas sobre la posibilidad de que el escándalo judicial en el que se halla inmerso el banco por sus relaciones con el excomisario José Manuel Villarejo acabe salpicando a su mandato.

El denominado caso Cenyt, que actualmente está siendo instruido en la Audiencia Nacional, fue una vez más el eje principal en torno al que giró la comparecencia de la alta dirección de BBVA para presentar los resultados de 2019. Unas cuentas que, insistieron, son la mejor evidencia de que el escándalo judicial no está pasando ninguna factura al banco, ni en términos de negocio ni de reputación.

Torres Vila ha señalado que el deseo del banco es que la investigación judicial se cierre cuanto antes

Por eso, asevera Torres Vila, «hay una situación de tranquilidad total y de confianza total en BBVA». Una confianza que se traslada también ante los planes de la CNMV de revisar las normas de gobierno corporativo para promover una mejor gestión y transparencia ante los escándalos judiciales: «En BBVA nos desempeñamos con los mejores estándares de control interno. Tenemos un modelo robusto», afirmó, antes de reconocer, no obstante, que «todo está sujeto a mejora continua».

El presidente del banco ha insistido en que la entidad ha colaborado activamente con la Justicia para ayudar a esclarecer el asunto y se ha mostrado interesado en que el asunto se cierre lo antes posible. «Cuanto antes llegue ese esclarecimiento, mejor», apuntó.

Al margen del escándalo judicial, la dirección de BBVA quiso centrar la atención en lo que consideran que ha sido «un año magnífico», plasmado en el mayor beneficio (al margen de impactos extraordinarios) en la última década.

Unas cuentas, sin embargo, empañadas por el ajuste registrado en el valor contable de su filial en Estados Unidos, lo que ha dado argumentos a las voces que apuestan por la salida de BBVA de un mercado que ha dado pocas alegrías en los últimos tiempos.

Sin embargo, tanto Torres Vila como el consejero delegado de la entidad, Onur Genç, defendieron el potencial de crecimiento que les ofrece su presencia en el mercado estadounidense, resaltando las buenas perspectivas de la economía de Texas, donde, aseguran, son la cuarta mayor franquicia.

Esta defensa se extendió al conjunto de la presencia internacional del banco, después de haber atravesado un periodo de incertidumbre tanto en México como en Turquía. Desde la entidad aseguran que las perspectivas en este mercado son buenas y que, al margen de problemas coyunturales, su diversificación internacional proporciona una solidez a sus resultados que les permite ser el banco entre sus comparables que ha registrado una menor volatilidad en sus beneficios en las últimas décadas, según afirman.

Menos alegrías desvelan los resultados de España, aunque Genç los calificó como positivos, dado el entorno de mercado, con un sólido crecimiento del margen bruto y el margen neto, a pesar del recorte registrado por el margen de intereses.

El peligro de los impuestos

En este contexto, Torres Vila se refirió a los planes del nuevo ejecutivo español afirmando que desde el banco comparten parte de los objetivos del Gobierno, en materias como el equilibrio presupuestario, la agenda de sostenibilidad y de igualdad y el crecimiento inclusivo.

A este respecto, ha añadido, no obstante que «se habla mucho de incrementar los impuestos para buscar la igualdad. Pero a veces se pierde de vista» la necesidad «de que haya igualdad de oportunidades», afirmó. Una igualdad de oportunidades que debe venir de la mano de la educación, sostuvo el presidente de BBVA.

Asimismo, se refirió a la posibilidad de un impuesto especial a la banca, alertando de que puede tener un impacto negativo sobre la economía, por la importancia que tiene la banca como distribuidor de financiación para los actores económicos. «Es necesario calibrar los efectos de una actuación ahí», observó.

Al igual que el resto de sus competidores, Torres Vila se descartó de un posible baile de fusiones, afirmando que el banco está centrado en el crecimiento orgánico, aunque su consejero delegado añadió que la entidad sigue atenta a cualquier oportunidad que pueda surgir en el mercado.