Tengo hoy el placer de tener frente a mí a Rosalía Gonzalo, nueva Consejera Delegada de Madrid Calle 30. Solo puedo definirla como una de las pocas políticas a las que respeto de verdad; por muchas razones: por su coherencia, por su eficacia y por su honradez y dedicación. Destacar también su enorme equilibrio y madurez personal. Siempre ha tenido muy claro que sus valores y principios representan su mayor tesoro e intenta tomar todas sus decisiones siendo siempre fiel a sí misma. 

Recién doblado el medio siglo, Rosalía atesora un inmenso caudal de experiencia vital y política. Gonzalo ha sido consejera autonómica de Transportes, Vivienda e Infraestructuras desde septiembre 2017, un cargo para el que fue nombrada por la entonces presidenta Cristina Cifuentes, de quien fue jefa de Gabinete en Delegación de Gobierno entre 2012 y 2015. Su trabajo como consejera fue destacable especialmente por la extraordinaria labor realizada durante el conflicto del taxi. Gonzalo es licenciada en Sociología por la Universidad Complutense de Madrid y tiene estudios en Ciencias Políticas y un máster en Dirección de Recursos Humanos y otro de Márketing.

Hoy, embarcada de lleno en su último e ilusionante proyecto, liderar como Consejera Delegada Madrid Calle 30, nos explica su punto de vista acerca de cómo debe ser la movilidad del futuro en las grandes urbes como Madrid y nos arroja también pinceladas sobre su visión de la España actual, con sus retos y sus grandes encrucijadas.

Pregunta.- Rosalía Gonzalo; usted y yo nos conocemos desde hace muchos años y sabe bien que es una de las pocas personas, de entre las que se dedican a la actividad pública, a las cuales yo respeto de verdad, lo cual es en sí mismo un titular. Lo digo porque yo trabajo con muchos políticos y lo que acabo de confesarle no es algo que deba darse por supuesto en todos los casos, más aún cuando los españoles siguen reconociendo que la política es su segunda preocupación. Está usted ahora mismo en un proyecto precioso, en una empresa que factura más de 140 millones de euros, Calle 30, de la que es máxima responsable. Explíquenos un poco en qué consiste. 

Respuesta.- Los políticos tenemos la obligación de contar los proyectos pero también la de generar interés y liderazgo en un proyecto que nos afecta, en este caso, a todos los que vivimos en Madrid y utilizamos la M-30… eso es calle 30. Es una empresa mixta, constituida con capital privado y con el Ayuntamiento de Madrid en un porcentaje de un 80-20, siendo las empresas privadas ACS y Ferrovial, y este Consejo Administración, en el que están sentados los socios pero también representantes de la Corporación que representan a todos los partidos políticos, lo que hacen es nombrar en ese caso a un Consejero Delegado que sea responsable de la gestión diaria de esta vía, de la M-30. Este proyecto lo que genera al conjunto de la ciudad es un proyecto en el que, no solamente fue una planificación y una construcción por parte de Gallardón como alcalde, que cambió absolutamente la idiosincrasia de la ciudad sino que creo que nos ha puesto en una posición muy ventajosa con respecto a otras capitales europeas porque ya no es el momento de las grandes construcciones. Evidentemente hay proyectos como los que ha presentado el al alcalde de Madrid en las últimas semanas, como es el soterramiento de la A-5 u otro tipo de proyectos que se vayan a aprobar, pero lo cierto es que tenemos la gran infraestructura de la movilidad en una ciudad como Madrid. Eso no pasa en otras capitales europeas. Eso nos coloca en una posición muy ventajosa porque lo que nosotros ya llevamos hecho, los gobiernos del PP con un alcalde tan extraordinario como fue Gallardón, hace que ahora lo que nos toque es liderar la innovación… lo que es compartir espacios y tecnología para que los usuarios de esta vía la utilicemos de la mejor forma posible y nos dé el mejor servicio posible. ¡En eso estoy!

P.- Una de las cosas sorprendentes y destacables de tu nombramiento como Consejera Delegada es que nadie se opuso. Más raro imposible, en el contexto de la confrontación política actual. ¿A qué fue debido el que no tuvieras en contra a ningún partido? ¿Por qué Rosalía Gonzalo ha sido considerada, unánimemente, la persona ideal para este proyecto?  

R.- Tengo que agradecer el apoyo rotundo que se hizo por parte de Ciudadanos y de Vox y la abstención del PSOE y de Podemos. Y lógicamente como la propuesta fue del Ayuntamiento, también al alcalde, que fue quien me propuso como consejera. Creo que pesó mi experiencia como Consejera de Infraestructuras de la Comunidad de Madrid en la etapa anterior. Toca poner gestión encima de la mesa y cuando te avalan los dos últimos años de gestión en un Gobierno tan importante como es el de esta comunidad , pues eso pesa.

Los políticos tenemos la obligación de contar los proyectos pero también la de generar interés y liderazgo en un proyecto que nos afecta, en este caso, a todos los que vivimos en Madrid y utilizamos la M-30

P.- En aquella etapa tuviste que enfrentarte a problemas importantísimos; aún recuerdo la huelga de los taxis y el conflicto con las VTC donde usted fue, prácticamente, la primera persona responsable de tomas muchas decisiones.

R.- Yo defino aquel conflicto como una gran crisis, la gran crisis y la posibilidad de gestión desde una Administración tan importante como ha sido la regional pero en la que convivían diferentes sensibilidades como fueron la del ministro Ábalos y la propia Manuela Carmena, entonces alcaldesa. Aquello no fue fácil, pero se dio un mensaje muy claro y rotundo de lo que sí forma parte de aquellas personas que pertenecemos a las siglas del PP, en el que yo llevo tantos años, y que no es otro que el de la libertad de elección. Nuestros Gobiernos han tenido siempre como eje vertebrador la libertad de elección. Dentro de ella, lo que humildemente aporté fue la puesta en marcha de la colaboración, dentro de ese marco general ideológico que describo, para que taxis y VTC convivieran. Lo diré de otra forma: servicio público. Esa es mi motivación principal. 

P.- ¿Cómo está Madrid desde el punto de vista de la movilidad? Hágame una foto y compáremela con la de otras capitales europeas.

R.- Hemos conseguido en muy pocos años un cambio de cultura en la utilización del transporte público. Es lo más importante, dentro de lo que yo me llevo tras ser consejera de la Comunidad de Madrid. En el momento en el que tú pones a disposición a un precio mucho menor del coste real como el del abono joven que se impulsó, se creó una cultura del consumo del transporte público que no es menor. Siempre cuento una anécdota que he refusionado en reiteradas ocasiones; España era un país de miles de fumadores y en muy pocos años alguien nos cambió la cultura del consumo de tabaco. Creo que he contribuido humildemente a que el transporte público, con el nivel de calidad que tiene, sí que hemos podido liderar un cambio de cultura en su consumo. Eso es un paso importantísimo la interiorización de cómo tú quieres moverte, de cómo quieres utilizar la ciudad para poderte mover. Esa utilización viene de un segundo paso que no es solo el conocimiento, la interiorización de querer hacer otro tipo de ciudad, sino que creo que ya Gallardón, con el tema de las restricciones del tráfico, lo que sí se produce es una preocupación y una ocupación por parte de las administraciones de que es un tema que importa. El perfil del consumidor de transporte público de hace treinta años no tiene nada que ver con el actual. Y el perfil de poder elegir y compatibilizar todos los medios que tenemos a nuestro alcance para movernos por la capital hace que Madrid sea la enseña de la libertad.

Yo he llegado hasta aquí en mi coche por la M-30, después lo he aparcado en un parking público, he cogido y taxi y regresaré hasta el aparcamiento caminando. He tenido cuatro posibilidades en un trayecto no muy largo. Es importante reflexionar sobre todo ello y ahí es donde tenemos que liderar un debate sosegado y con propuestas en positivo. La pena es, y en esto tengo que sacar mi valor político, que tengamos un ministro de Fomento que se dedique a otras cosas, en vez de a liderar esta gran oportunidad.

P.- ¿Cómo es su relación con el ministro de Fomento?

R.- No ejerce como tal. Es duro decirlo pero es así. Es un gran valor político en su organización, que es el PSOE, en el Gobierno de España tiene un peso relevante por su cercanía al presidente, pero es un ministro que se ha ocupado muy poco de Madrid. 

Ábalos es un gran valor político en el PSOE y en el Gobierno de España tiene un peso relevante, pero no ejerce como ministro de Fomento. Es duro decirlo pero es así

P.- ¿Eso es bueno o malo? Porque esto también quiere decir que tienen ustedes más libertad, supongo…

R.- Ya, pero los grandes proyectos tienen que ir siempre de la mano de todas las administraciones. Yo ahora no estoy en la letra pequeña de la relación entre la Comunidad de Madrid y no conozco las reuniones que se estarán celebrando para aprobar proyectos como aquellos en los que pasamos trabajando tanto tiempo, como el Plan de Cercanías u otros que quedaron muy avanzados y espero que seguirán trabajándolos. Pero en el ámbito en el que ahora ejerzo mi responsabilidad, en la M-30, este ministro no se ha ocupado de Madrid, no se ha ocupado de liderar un discurso. La experiencia así lo acredita. Cuando el conflicto del sector del taxi con las VTC, no estaba o no contestaba. Cuando vienen ciertas preocupaciones como qué queremos ser de mayores en materia de infraestructuras, me refiero a la M-50, tampoco está ni se le espera. 

P.- Usted ha estado a la sombra durante años de Cristina Cifuentes, después de Ángel Garrido. ¿Cuál es su idea del liderazgo? ¿Y cómo se ve usted como líder?

R.- Son dos preguntas muy diferentes y voy a intentar ser lo más sincera posible. El liderazgo es abrir puertas donde están cerradas.

P.- ¡Qué bonito!…

R.- Eso ha sido Cristina Cifuentes.

P.- ¿Qué puertas abrió Cristina Cifuentes?

R.- Una que yo no compartía, porque en ese ámbito soy más conservadora, pero yo la recuerdo como muy activa materia de derechos LGTBi. No es que yo no lo sea, pero ella esa puerta ya la abrió hace muchos años en el PP. Respecto a algo más cercano ella ya entendió lo que era la cultura del consumo del transporte público. Ella fue la que impulsó el proyecto del abono transportes. Esto creó no solo una cultura común sino una cultura interior en la que se ve cómo tú quieres vivir la ciudad de otra manera. 

P.- ¿Y usted como líder?

R.- No sé si tengo esa virtud. Lo que sí creo es que, si liderazgo es poner todo tu empeño en que tu proyecto salga adelante, sí tengo liderazgo.

P.- Cuando Ángel Garrido cambió de partido, creo que media España se planteó la pregunta de qué iba a hacer Rosalía Gonzalo. Usted se mantuvo firme y con una posición muy discreta. ¿Tuvo dudas respecto a quedarse en el PP?

R.- Claramente no. Tengo 50 años y llevo afiliada más de veintitantos, Y aunque a muchos les parezca casi una religión, lo tengo debatido con muchas personas de mi entorno, no es una cuestión de aceptación hasta la muerte pero sí es como yo lo vivo. Es mi partido, cuando ha habido cosas no razonables o con posibilidades de mejora así lo he dicho, pero el PP es mi casa. Y lucharé para que mi casa esté lo mejor posible y sea la mejor. 

Madrid es la punta de lanza de los gobiernos liderados por el PP. Aunque parezca que es una visión muy centralista, ahí es donde tenemos oportunidad de demostrar que es lo mejor en el día a día

P.- ¿Cómo ve la salud del PP en Madrid y a nivel nacional? ¿En qué momento están?

R.- Creo que Pablo Casado es un excelente presidente. Tenemos la suerte de poder gobernar el Ayuntamiento con el liderazgo de José Luis Martínez Almeida y la Comunidad de Madrid, en un gobierno de coalición del que sí que se desprende es que, aunque es un único gobierno, sí que tiene dificultades, es evidente. 

Madrid es la punta de lanza de los gobiernos liderados por el PP. Aunque parezca que es una visión muy centralista es mi visión. Ahí es donde tenemos oportunidad de demostrar que es lo mejor en el día a día y cómo se puede vivir mejor, con estridencias, pero con proyectos claros. Esa es la gran diferencia entre pertenecer a un partido sólido y estable, en el que no vamos modificando nuestras reglas del juego día a día. Como dice nuestro presidente, somos el gran paraguas del centro derecha y todo lo que no sea socialismo tiene su casa en el PP. Tenemos que seguir siendo la punta de referencia. Frente a eso, lo que se ve es un gobierno socialista hipotecado y casi diría que amenazado por los independentistas y los batasunos, que durante tantísimos años han impedido la libertad en una zona tan maravillosa como es el País Vasco. Eso es muy doloroso. 

P.- ¿Cómo ve su futuro? Usted ha trabajado en el sector público y en el sector privado. Se ve toda la vida en política o es algo que no se plantea. 

R.- Cuando tiene uno veinte años se pasa el tiempo pensando en qué va a hacer después, cuando tiene treinta está muy ocupado pensando en la conciliación, con cuarenta también piensas en qué viene después y con cincuenta… vives al día. 

P.- ¿Y la conciliación, visto que habla de ella?

R.- Yo no sería la misma persona sin dedicarle todo lo que puedo a mis hijos y a mi familia, que es la mejor forma de poder luego desarrollar intensamente el trabajo profesional. No se entiende un trabajo intenso y dejando el alma sin haber venido de casa tranquila y serena, sabiendo que está ordenada, acondicionada y mimada, como tú quieras hacerlo. 

P.- ¿Qué opina de José Luís Martínez Almeida? ¿Qué es lo mejor de él?

R.- Es buena persona, solvente y muy trabajador. Esos tres valores, en política, suponen éxito seguro. 

P.- ¿Y lo que menos le gusta?

R.- ¡Qué es del Atleti!… (risas)

P.- ¡Nadie es perfecto! Deme una pequeña receta para España. ¿En qué debe mejorar la marca España? 

R.- Que nos respetemos un  poco todos. Nosotros, como país, deberíamos liderar grandes proyectos, grandes debates, y no estar en el tuit ni en la destrucción. Lo que se hizo en la Transición debería ser nuestra referencia, no el último tuit de ‘no-sé-qué jefe de prensa.