El 44% de las empresas españolas frenó sus decisiones de inversión en 2019 por la incertidumbre política, lo que supone un aumento de 13 puntos porcentuales respecto a 2018, según los resultados del último estudio «Perspectivas España 2020″ de la consultora KPMG y la CEOE.

Según el informe, que recoge las respuestas de una encuesta a 2.037 empresarios realizada antes de la alerta sanitaria por el coronavirus, el 33% asegura que paralizó decisiones de contratación de personal, 11 puntos más que el año anterior.

En términos generales, el 72% de los empresarios reconoce que la situación política española influyó de manera negativa en sus compañías, 5 puntos más que en 2018, mientras que un 55 % considera que la imagen del país también se vio afectada por el bloqueo institucional, 6 puntos más que el año anterior.

El informe recoge la opinión del presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, que cree que «es el momento de ponerse en marcha y tratar de llevar a cabo las reformas que realmente necesita España», una vez que el bloqueo se ha roto.

En cuanto a las decisiones del Gobierno de 2019, el 72% afirma que la subida de las bases de cotización a la Seguridad Social tuvo un impacto negativo en sus empresas, mientras que el 46% opina lo mismo del registro de jornada, aunque en general, los empresarios califican como «neutras» la mayoría de las medidas gubernamentales de 2019, como la subida del salario mínimo.

Las medidas para impulsar la igualdad de género fueron las mejor valoradas por las empresas de entre todas las iniciativas del Gobierno.

Sobre las previsiones para 2020, el 55 % afirma que ve la situación «regular» (7 puntos más que en 2018), aunque el 42 % prevé aumentar sus inversiones, mientras que el 18 % planea recortarlas y el 40 % las mantendrá en el nivel actual.

El 51 % de los empresarios opina que la prioridad en materia económica del Gobierno para 2020 debería ser la eficiencia del gasto público, seguida de las reformas estructurales (45 %) y la reforma del sistema educativo (41 %).

La encuesta también refleja que el proceso de digitalización empresarial en España aún tiene mucho recorrido, puesto que de una escala del 1 al 10, las empresas se otorgan a sí mismas una nota de 6,4 en este aspecto.