Se cumplen dos años de las marchas más multitudinarias del 8 de marzo en España por el Día Internacional de la mujer trabajadora. El movimiento feminista entró de lleno en la agenda mediática y política en 2018 y el Me Too o el caso de La Manada cambiaron para siempre la percepción del feminismo en nuestro país.

En 2017, la actriz estadounidense Alyssa Milano animó a todas las víctimas de abusos sexuales a responder #MeToo (yo también en inglés) a través de su cuenta de Twitter. Con más de 63.000 respuestas, 22.500 retuits y 50.000 ‘me gustas’ esas dos palabras dieron nombre a un movimiento que denuncia las situaciones de abuso vividas por mujeres en todo el mundo.

El Me Too ha dado lugar a mesas de debate, libros, informes, estudios y clústers como ClosinGap, donde 15 empresas han firmado acuerdos voluntarios para asumir el compromiso de la igualdad. Pero, ¿ha cambiado algo en el perfil económico de la mujer española tras más de dos años de auge del feminismo? Según el Foro Económico Mundial (FEM) nos quedan 215 años de trabajo para conseguir la paridad de género.

“Se han dado pasos muy positivos”, afirma Marieta Jiménez, presidenta de ClosinGap y vicepresidenta europea de Biopharma en Merck en declaraciones a este periódico. Jiménez destaca que el informe Global Gender Gap Report del FEM revela que “España ha subido 21 posiciones desde la edición anterior, “somos uno de los cinco países de todo el mundo en los que se ha producido un salto mayor” junto a Albania, Etiopía, Mali y México.

Entre los datos positivos se encuentra el número de consejeras en empresas del Ibex 35 que ha crecido un 34,7% entre 2017 y 2020. Actualmente hay 124 -eran 92 en 2017- consejeras en las empresas del Ibex, representan el 27,25% del total, según datos del informe Las mujeres en los Consejos de las empresas cotizadas elaborado por Atrevia y el IESE. Con estos datos, se entiende que si se incorporan 13 mujeres más a los consejos del Ibex, se alcanzaría la paridad.

Por sectores, el financiero es el que más fomenta la presencia femenina en el Ibex. No es de extrañar entonces, que sean dos bancos los únicos cuyas cúpulas las ocupan mujeres: Ana Botín como presidenta ejecutiva del Banco Santander y María Dolores Dancausa, como consejera delegada de Bankinter.

Tres de las 35 empresas del índice de referencia español han conseguido alcanzar una cuota de paridad. Las mujeres ya alcanzan o superan el 40% del Consejo de Administración de Red Eléctrica (41,8%), Iberdrola (42,9%) y Banco Santander (40%).

Aunque a paso lento, las empresas van reformando sus estructuras para dar entrada a más talento femenino. Sin embargo, quedan tareas pendientes a nivel laboral y la brecha salarial es una de ellas.

Brecha salarial

Según datos de los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) la brecha salarial se redujo menos de un 1% entre 2017 y 2018 en porcentaje, pero aumentó en 66 euros en términos absolutos. Es decir, las mujeres cobraron un 28,6% menos de media que los hombres: 4.915 euros al año.

Unas cifras que según el secretario general de Gestha, José María Mollinedo, se pueden considerar un “empeoramiento”. Mollinedo explica a este medio que si bien hasta 2015 se producía una reducción de la brecha salarial, a partir de ese año se ha ido ampliando.

Cada sector tiene una brecha salarial distinta, de hecho, y aunque las cifras no son completamente comparables porque la definición de sectores ha cambiado, en 2005 la brecha del sector Transporte y Comunicaciones era del 25,10%; la de 2018 para Información y Comunicaciones fue del 27,80%.

Por Comunidades Autónomas también se observan datos dispares. Así, la Agricultura es el sector con mayor brecha salarial en Andalucía, Castilla – La Mancha y Extremadura; la Industria lo es en Canarias Murcia y Comunidad Valenciana y los Servicios a Empresas en Asturias y Castilla y León. El Comercio y el Transporte lideran la brecha en Aragón, Cantabria y La Rioja mientras que el sector más desigual en más comunidades es el de las Finanzas y Aseguradoras (Baleares, Cataluña, Galicia, Madrid, Ceuta y Melilla).

Los datos disponibles del Instituto Vasco de la Mujer y del Instituto Navarro de Estadística indican que el sector Servicios es el que tiene mayor brecha entre hombres y mujeres vascos y navarros, del 23% en País Vasco y del 28% en Navarra.

Impacto de la desigualdad

El informe Coste de oportunidad de la brecha de género en el empleo de PWC cifra en 201.913 millones de euros, un 16,8% del PIB español, el impacto económico de la desigualdad laboral en España. Y es que más allá de la brecha salarial existen otras causas, como que la jornada parcial es más frecuente entre las mujeres.

“No aprovechar el talento femenino tiene consecuencias para todos”

Por otra parte, “la reducción de la jornada es un factor destacado que acrecienta la brecha de género en el empleo con una diferencia de 17 puntos porcentuales en 2018: por cada hombre que trabaja a jornada parcial, hay 3,5 mujeres”, indican desde ClosinGap. Y en este caso, la formación no tiene relación: “por cada hombre con formación universitaria que trabaja en puestos de menor rango, hay 1.12 mujeres”.

“No aprovechar el talento femenino tiene consecuencias para todos”, recuerda Marieta Jiménez. Por ese motivo considera que “la igualdad de oportunidades debe ser una prioridad y un objetivo que cale de arriba abajo también en el ámbito empresarial”.

Entender la diversidad

Crear alianzas, impulsar políticas internas y ejercer la responsabilidad personal para influir sobre la sociedad son tres de los pasos que la presidenta de ClosinGap considera necesarios para que la igualdad llegue al mundo laboral y empresarial.

“La clave está en entender que la diversidad, en este caso de género, es beneficiosa para las compañías y es una palanca de innovación: una plantilla más diversa es más creativa y está mejor preparada para responder a las necesidades de una sociedad que también lo es”, concluye Marieta Jiménez.