Economía

El Corte Inglés transmite a la banca que tiene músculo financiero para aguantar dos meses sin un ERTE

Centro de El Corte Inglés en la calle Preciados de Madrid. EP

El Corte Inglés baraja distintas medidas para amortiguar el golpe del coronavirus en sus cuentas. Y entre ellas está la más drástica: aplicar un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) que afectaría a una parte importante de la plantilla (la más grande de España, con 92.000 personas).

La dirección de la empresa ya ha transmitido a los bancos acreedores que este es uno de los escenarios que tiene sobre la mesa. No obstante, según fuentes conocedoras de las conversaciones, el gigante de la distribución ha comunicado a las entidades que cuenta con músculo financiero suficiente para posponer el ERTE durante, al menos, dos meses.

El Corte Inglés no descarta, ni mucho menos, tener que recortar temporalmente su plantilla. Pero lo hará -y eso es lo que ha trasladado en los últimos días a la banca- en el caso de que el estado de alarma se prolongue más allá de lo que espera el Gobierno.

Conscientes del fuerte impacto que la crisis sanitaria tendrá en los ingresos, las entidades han pedido a la compañía que detalle sus planes de contingencia. O sea, qué herramientas tiene en su mano si necesita -por ejemplo- una línea de crédito urgente.

Hace menos de un mes que El Corte Inglés logró cerrar un acuerdo para refinanciar más de 2.000 millones de deuda. El acuerdo fue suscrito por 24 entidades financieras; entre ellas, grandes bancos españoles (Santander, BBVA, Caixabank o Bankia) y gigantes internacionales (Goldman Sachs o JP Morgan). 

En respuesta a las dudas, el grupo ha expuesto un conjunto de medidas a aplicar en función de la evolución de los acontecimientos. Antes de hacer ningún movimiento, El Corte Inglés está a la espera de conocer el alcance de las medidas que anunciará este mismo martes el Ejecutivo de Pedro Sánchez. De la ambición de ese paquete dependerán las decisiones en materia laboral y financiera que tome el grupo. Y, como él, otras grandes empresas del país.

En esa especie de test de estrés al que se someten estos días las compañías más golpeadas por la pandemia, aflora la figura legal del ERTE. Una herramienta que ya se han visto obligados a aplicar competidores en el segmento de la moda como Tendam. La propietaria de cadenas como Cortefiel, Pedro del Hierro, Springfield o Women’secret y Fifty ha iniciado este lunes los trámites para aplicar el expediente sobre los empleados de las 800 tiendas que tiene en España.

«Todas las grandes empresas de distribución están barajando aplicar un ERTE», admiten fuentes de una de las mayores compañías del sector.

Cierre de centros

En el caso de El Corte Inglés, los empleados más expuestos a un hipotético expediente son aquellos que han tenido que quedarse en casa tras las medidas aplicadas por el Gobierno. Tras decretarse el estado de alarma, la empresa sólo mantiene abiertas las áreas de alimentación y de productos de primera necesidad.

En estos momentos, la firma mantiene operativos alrededor de 300 establecimientos comerciales, que incluyen todos los supermercados Supercor, los hipermercados Hipercor, y las áreas de alimentación y gran consumo de los centros de El Corte Inglés.

Una parte importante de la plantilla del grupo sigue trabajando pese a la alerta sanitaria. El suministro de alimentación es considerado un servicio esencial en el real decreto aprobado el pasado sábado. En los últimos días, el Corte Inglés ha efectuado un trasvase de personal desde departamentos que quedan clausurados hacia el área alimentaria, para asegurar el abastecimiento.

También opera al 100% el personal asignado a los centros logísticos, como el de Valdemoro, el mayor de España con más de 4.000 empleados en nómina.

Medidas especiales en las tiendas

Este lunes, El Corte Inglés ha anunciado una serie de medidas especiales para proteger a sus clientes y empleados. Por ejemplo, obligará a los clientes a aceder de forma individual a sus centros y mantener las distancias de seguridad.

En concreto, la compañía ha modificado el horario de atención al público de 10.00 a 20.00 horas, aunque precisa que se podrían introducir modificaciones en función de la evolución de la situación, informa Europa Press.

Además, el acceso a los centros se deberá realizar de forma individual, no en grupos, y se tendrán que mantener las distancias mínimas de seguridad recomendadas por las autoridades competentes, es decir, al menos un metro.

En el caso de que fuera necesario y con el fin de evitar aglomeraciones en el interior de los centros, los clientes tendrán que esperar en la calle manteniendo la citada distancia de seguridad.

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